Los vigueses nos merecemos un alcalde que no nos mienta.

Hoy comieron en Madrid la Ministra de Fomento Ana Pastor, el presidente de la Diputación de Pontevedra Rafael Louzán y el propietario principal de la compañia aérea Air Europa Don José Hidalgo. No podemos dar el menú, pero sí podemos decir que la cita era para traer de nuevo los vuelos con reactor de Air Europa y asociadas al aeropuerto de Vigo.

Mientras esto se movía, en el Concello de Vigo se desinflaba la verbena con la Orquesta Panorama. Al enterarse Caballero que se le caían las mentiras, avisado por su antiguo colaborador Manuel Panadero, ahora responsable de relaciones institucionales de la misma aerolínea, decidió convocar una rueda de prensa para continuar engañando a los vigueses.

También aquí Caballero miente y va llegando el momento de que Vigo tenga un alcalde y un gobierno municipal que no nos mienta.

Elías Querejeta, Vigo y la memoria

El productor de cine Elías Querejeta murió en Madrid el pasado domingo a la edad de 78 años. En la historia del cine español, la contribución de Elías Querejeta ha sido enorme, pero Don Elías también ayudó a que nuestra ciudad fuera mejor.

Coincidió con mi último período en el Concello de Vigo, ocupándome, como concejal, de los asuntos culturales de nuestra ciudad. Me enteré por un productor de cine de A Coruña que Querejeta y Fernando León de Aranoa querían rodar una película que retratase la memoria histórica de la lucha obrera en el período de la reconversión industrial de los años 80 del pasado siglo XX. Inicialmente, el guión estaba pensado para retratar la lucha de los obreros de Juliana, astillero gijonés. Pero, con mucha persuasión y pedagogía, convencí a Don Elías, y después este a Fernando León, de dedicarle esta película a la clase obrera viguesa y su lucha ejemplar en los años 80 por la defensa del sector naval.

Costó 60.000 euros como ayuda a la producción, y “Los lunes al sol” se convirtió en una magnífica carta de presentación de la ciudad de Vigo. Arrasó en taquilla, ganó la Concha de Oro del festival de cine de San Sebastián y 5 Goyas. Los imbéciles del grupo municipal socialista, movidos por el rencoroso Touriño, quisieron bloquear el convenio para producir la película en Vigo. Nunca pidieron disculpas por sus mentiras.

En Atlántico Diario aparece publicado hoy un pequeño artículo sobre este tema y la idea de que sería bueno que Vigo dedicara una calle de nuestra ciudad a este hombre del cine que ayudó a hacer este monumento artístico a la clase obrera viguesa que es “Los lunes al sol”. Movámonos para que el Concello de Vigo no pierda la memoria de nuestra ciudad.

Sin rencor, con rigor 1

Ayer se conoció la solicitud de suplicatorio al ex-ministro José Blanco. Todos sabéis que fui una de las víctimas de la depuración política que Blanco y Zapatero hicieron con los que no creíamos que ellos fueran la mejor opción, ni para la socialdemocracia ni para España.

El tiempo pone a todos en su sitio. Blanco causó un gran daño a Vigo y eso es muy importante. Él destruyó la agrupación socialista de Vigo y es el padre del experimento Ventura y del ególatra y declinante Caballero. Blanco es el culpable de que Vigo no sea puerto nodal, hipoteca para 20 años en el desarrollo del puerto. Blanco, con su nefasta política aeroportuaria, ha despilfarrado cientos de millones de euros en parkings y aeropuertos sin aviones.

Sería bueno que se aplicase sus propios consejos a los demás y que tenga la dignidad de no seguir haciendo sufrir a su familia y a nuestro partido, arrastrándose amarrado al escaño.

No escupas nunca hacia arriba, te terminará cayendo encima.

Hay que pasar de indignarse a reivindicar respeto e igualdad

Hay que pasar de la indignación a la reivindicación.

En los últimos 10 años, Vigo ha perdido el liderazgo económico de Galicia, que hoy está radicado en el área urbana de A Coruña de acuerdo con el informe económico y de competitividad Ardán que elabora anualmente la propia Zona Franca de Vigo. El declive de Vigo tiene que ver con la promiscuidad de las élites de Vigo, su vergonzoso intercambio de favores, empleos y privilegios. Ahí están los desastres de Gayoso en Caixanova y Fernández Sousa en Pescanova, donde Caballero ha sido encubridor, amigo y más que amigo…¡vergonzoso!.

Y en esta ciudad, usar al Real Club Celta de Vigo para tapar nuestro declive, como hace Caballero, es un escándalo. Caballero convoca a las 20:30 una manifestación para defender el aeropuerto de Vigo y el Celta a las 21 con la Orquesta Panorama celebrará con la afición celtiña la permanencia en Primera División en el mismo lugar. ¿Casualidad?. Es vergonzoso, convoquen en días y horas distintos, sean decentes y no manipulen. Cabe recordar que el vicepresidente del Real Club Celta de Vigo, el señor Barros, es el principal propietario de la empresa suministradora de hormigón a los contratistas de obras en Vigo. En esta misma empresa trabajaba como director general de hormigones el señor Ángel Rivas, casualmente concejal en el gobierno de Caballero. ¡Qué asco de promiscuidad, mentiras y negocios en esta ciudad!.

Por cierto, ningún vigués entiende que el Partido Popular de Vigo haga aquí lo contrario de lo que hace en A Coruña y Santiago de Compostela respecto a la subvención de vuelos en sus aeropuertos.

Llega el momento de exigir que la indignación pase a la reivindicación para acabar con los privilegios de las élites políticas, sindicales, empresariales y mediáticas, y defender la igualdad de derechos y exigir comportamientos responsables a todos.

Genial El Patio de Cachamuiña

Os recomiendo leer este artículo de opinión de hoy en Faro de Vigo de Javier Mosquera. Para la manifestación-verbena propone en vez de la orquesta Panorama, que no es de Vigo, a la banda viguesa Aerolíneas Federales o Siniestro Total. Genial Mosquera.

Charla-coloquio sobre el Parlamento gallego

Hoy,a las 13 horas, en el I.E.S. Os Rosais 2, en Teis, participaré en una charla-coloquio con los alumnos sobre el trabajo que se realiza en el Parlamento gallego. Más información en aquí.

Área metropolitana: un nuevo liderazgo

Las primeras palabras tienen que ser para agradecer y reconocer que el Presidente Feijoo y el Conselleiro Rueda han cumplido con su compromiso electoral de hacer el área Metropolitana de Vigo. Pocos los creímos y la prueba es que algunos de nuestros representantes todavía no se lo creen y han tenido que cambiar su discurso político equivocado durante estos dos años y demasiado complaciente con los cuatro del bipartito. Hasta el padre de la coña de los consorcios, estimado Méndez Romeu, ha tenido en este periódico que reconocer que el texto del anteproyecto de Ley aprobado por la Xunta actual es un buen texto.

 

Comparen el articulado aprobado bajo la Presidencia de Feijoo con el texto del área Metropolitana de Barcelona o con el texto  del Área Metropolitana de Oporto. Verán que el texto que propone la Xunta de Galicia y sobre el que ha de decidir nuestro Parlamento es claramente mejor que los otros dos. Para que ustedes me entiendan, se parece, pero lo mejora, al texto que más de 23.000 ciudadanos apoyamos en la iniciativa Legislativa Popular presentada por la Federación de vecinos de Vigo presidida por Elena González.  Pero dejemos que la historia pasada la  cuenten los historiadores y hablemos del futuro.

La nueva Ley del  Área Metropolitana de Vigo no es el final de ningún camino, al contrario, es el principio de un nuevo paradigma político para nuestra ciudad. Una vez aprobada la Ley, no se resuelven los problemas de movilidad y transporte, del ciclo del agua, de los residuos,  de la promoción turística, o de la ordenación territorial… Las leyes por sí mismas no solucionan los problemas. Son los Gobiernos, los que aplicando las leyes con inteligencia, pueden ayudar a mejorar la vida de las personas.

 

Por lo tanto, una vez que Feijoo y Rueda han cumplido con Vigo en este asunto transcendental, la responsabilidad recae toda sobre nosotros, los vigueses de Vigo y los vigueses del Área Metropolitana.

 

Se acabo’ el decir que estamos discriminados y echar la culpa a los de fuera. A partir de la puesta en vigor de la Ley seremos corresponsables de nuestro futuro, no solo los vigueses de la ciudad, sino también los del Área Metropolitana.

 

Y aquí empieza lo difícil.  Hay que cambiar los talantes y las formas de liderazgo. Vigo ciudad no tendrá futuro como ciudad líder si pretende imponer las soluciones. Necesitamos convencer y seducir a los vigueses de todo el Área Metropolitana.

 

Poner en marcha políticas públicas compartidas por 14 comunidades distintas, obliga a pensar en clave de nosotros y olvidarse un poco del ego.

 

Aunar esfuerzos, supone romper con los que piensan que todo es gratis. Trabajar en red exigirá esfuerzos económicos a todos. Nadie nos va a regalar a los ciudadanos del área nada, pero si queremos tener todos los mismos servicios y las mismas oportunidades, tendremos todos que hacer los mismos sacrificios. La solidaridad tiene que ser entre las rentas, no entre los territorios. Las familias acomodadas de Mos, Porriño y Vigo tenemos que ser solidarias con las familias que están sufriendo más duramente la crisis, aunque vivan en Fornelos, o en el barrio de Teis donde yo trabajo todos los días, y les aseguro que veo las caras de la crisis todos los días, y las veo en las caras de los niños que sufren el paro de sus padres.

 

Lo más difícil empieza ahora y veo con preocupación que algunos candidatos todavía no han cambiado el discurso. ¿Pretende gobernar el área Metropolitana un partido cuyos representantes, que son Alcaldes de algún municipio dicen no ver ventajas?, ¿puede aspirar a liderar el Área, el que debe dinero a otros Ayuntamientos o el que impide obras que benefician a otros ciudadanos?  ¿Se puede liderar el área solo con una foto de todos juntos diciendo sí, pero sin decir cómo?.

Estamos en plena campaña electoral y los candidatos y candidatas prefieren el ruido a decirnos cómo, cuándo y por cuáles servicios van a empezar a poner en pie esa nueva metrópolis, esa nueva ciudad que se llama Área Metropolitana de Vigo. Porque  en el Área Metropolitana todos somos ciudadanos y todos somos iguales, se viva donde se viva, en cualquiera de los 14 municipios que la componen.

Termino con optimismo. A pesar de las torpezas de los candidatos, los ciudadanos del área Metropolitana de Vigo seguro que iremos resolviendo los problemas. Pero por favor, no nos equivoquemos, y ahora que tenemos el instrumento,  toquemos una sinfonía adecuada para que el Área Metropolitana de Vigo se convierta en una área urbana líder en Galicia, España y Europa. Nos lo merecemos.

Del insoportable declive de nuestra ciudad de Vigo

El pasado día de Galicia, en una comida con amigos, un joven directivo medio de una empresa situada entre las 100 primeras de España por facturación, me explicó que estaba deslocalizando parte de la producción que hacía en nuestra ciudad de Vigo a otra ciudad, más pequeña, del estado español. Si ustedes escuchan a los pífanos de los caciques locales, creerían que estábamos ante una vil maniobra de los anti vigueses del Lobby del norte encabezados por Núñez Feijoo. Lo mejor de todo esto, es que quién me lo decía, tiene menos de 40 años, ha votado siempre al PSOE e incluso tuvo un tiempo carnet de afiliado socialista.

Llevado por mi curiosidad me atreví a preguntarle que cuál era el motivo de la decisión de su empresa, y me respondió: “Vigo ya no es competitivo. Nos sale un poco más caro y es menos productivo que lo que conseguimos en la otra ciudad”. Me dio un dato que me dejó preocupado: el absentismo laboral que tenemos en Vigo es de un 4% y con una tremenda rotación de los puestos de trabajo. Ya ven, no era el malvado Núñez Feijoo ni el lobby coruñés quienes una vez más nos castigaban.

Lo que mi buen amigo me contaba no es una anécdota, porque los 31.000 dramas personales de trabajadores y trabajadoras desempleados que viven en Vigo son demasiado serios como para intentar seguir cerrando los ojos a la realidad. La peor enfermedad es la que se ignora, y aquí, los mandarines de la política y la economía viguesa, se empeñan en seguir engañándonos. No hay una conspiración contra nosotros, mejor dicho, los que conspiran contra el pueblo de Vigo están dentro. Son los que han hecho de sus privilegios políticos y sociales una ley de bronce que impide la modernización de nuestra ciudad. Son esas mismas caras que ven ustedes en todas las fotos en los últimos 15 años.

Los mismos que ocultan que ya no somos el motor económico de Galicia, porque desde hace 3 años, el informe ARDAN, redactado por la Zona Franca de Vigo y no por el lobby de A Coruña, viene diciendo que la capital económica de Galicia es el área urbana de A  Coruña y que hay allí, menos cifras de paro y más valor añadido que aquí.

Los mandarines que se reparten la tarta de la ciudad, siguen ocultando al pueblo de Vigo que nuestros emprendedores y valientes patronos viguistas fueron incapaces de juntar 400 míseros millones de euros para quedarse con el nuevo  banco nacido de la fusión de las dos cajas. Tuvo que ser un emprendedor de la Coruña, con otros emprendedores, sobre todo de la Coruña, quienes consiguieran reunir, sin ninguna manifestación ni algarada política, el dinero que va a permitir que en los próximos 20 años, por lo menos, el centro financiero de Galicia resida en la ciudad Herculina.

Cuando yo era alcalde, hace 20 años, en Vigo había, al menos, 2 entidades financieras, y éramos, en el informe ARDAN, la capital económica de Galicia. En aquellos tiempos intentamos una renovación generacional que fracasó, y la prueba es que, en mi caso, Saturno se comió a su hijo. Pero en los consejos de administración y en las direcciones empresariales y sindicales, sigo viendo las mismas caras y los mismos vicios. Coge el dinero y corre…, parece ser la consigna, olvidándonos de los intereses generales y poniéndolos por debajo de intereses corporativos o incluso individuales: el fulanismo.

Pero lo que más me preocupa es que la sociedad viguesa no reaccione y se deje engañar con cuentos. ¿Vieron ustedes alguna vez la edad media del consejo de administración de Caixanova? Yo, solo la podría comparar, con las fotos del Politburó de los envejecidos dirigentes del partido comunista de la unión soviética…, y le pasó a Caixanova lo mismo que a la URSS, que cuando se supo la verdad y llegó el momento de competir, le ganaron los americanos. En nuestro caso nos ganaron los coruñeses que se han quedado con la presidencia y la sede fiscal, donde se pagan los impuestos, y les recuerdo que una parte de la financiación de los ayuntamientos viene por la participación en los ingresos fiscales del Estado. Con lo cual mi felicitación al “genio” que cedió la sede fiscal a cambio de intentar salvar al presidente del Politburó. Al final nos quedamos sin presidencia y sin sede fiscal, mientras los patriotas patronos vigueses siguen con su dinero fuera de Vigo y de Galicia.

La caja es agua pasada y perdida, y no por culpa de Feijoo sino por el egoísmo de  los fulanistas, pero me preocupa más lo del naval. ¿Cuántos miles de millones han ido dando los diferentes gobiernos del Estado y de la Xunta para al final llegar a suspensiones de pago en cadena?

Los sindicalistas, además de llamar a Almunia y Zapatero traidores ¿les pedirán algún día responsabilidades civiles y penales a los administradores de esos agujeros negros donde se esfuma el dinero público y privado?

¿Dónde están los indignados con los privilegios de pensiones que tenían los políticos, que eran una escandalosa decisión tomada posteriormente a 2004 (lo aclaro por lo que a mí me podría tocar), que se callan ante las prejubilaciones de oro de la deficitaria Universidad de Vigo? en la de Santiago con ser más antigua y señorita, no tienen esos privilegios… ni los médicos… ni…

Miren, decía Paul Kennedy en su magistral libro Auge y caída de las grandes potencias, que el declive se producía por el agotamiento del modelo y del liderazgo, y por los conflictos innecesarios. Algo de eso nos está pasando. Vigo ha dejado de ser la solución de Galicia, la ilusión para las carreras profesionales de los jóvenes, y nos hemos convertido en el problema. Hemos dejado de ser una ciudad simpática y ahora nos peleamos por lo del agua hasta con los de Baiona y Moaña. ¿Creen ustedes que así podremos liderar algo? Algunos han confundido sus intereses con los intereses generales de la ciudad, y como el viejo partido comunista portugués, nos llevan de victoria en victoria hasta la derrota final. Yo no quiero que a mi Vigo me lo salven desde Madrid ni desde Santiago. No necesito de mesías como Pepe Blanco ni Mariano Rajoy. Nuestro Vigo solo tiene salida desde el trabajo duro, el sacrificio conjunto, la administración honrada e igualitaria de los recursos públicos y privados, el ahorro y la educación cualificada. Por cierto, el fracaso escolar ¿también es culpa de Feijoo o las familias tenemos algo que ver en el fracaso de nuestro hijos?

Porque creo en Vigo, creo que los vigueses nos merecemos la verdad y menos tonterías de los lobos de Coruña, Santiago y Madrid. Aquí no hay caperucitas, aquí no hay vírgenes, aquí ha habido algunos que han exprimido el limón hasta la última gota y llevan décadas. Su declive biológico no debe ser el declive social de nuestra ciudad. Necesitamos un cambio generacional, ¡YA!

Modernizarse o perder: el dilema de nuestro Vigo

Si algo hemos aprendido los vigueses de nuestra historia exitosa del siglo XX, es que el éxito de los proyectos sociales en nuestra ciudad, sólo ha sido posible con la modernización. Fuimos la ciudad que más creció en Europa Occidental en el siglo XX porque fuimos capaces de abrazar una sociedad industrial a partir del complejo Mar-Pesca. Al calor de esa actividad nació la industria de la construcción naval, conserva, frio,…

La segunda ola modernizadora de Vigo se produce después de la segunda guerra mundial y cuando España abandona la autarquía a finales de los cincuenta, y Vigo internacionaliza su economía. Pueden ser ejemplos de esa internacionalización, el asentamiento de Citroën y todo el arrastre del sector de la automoción o la internacionalización de nuestras empresas pesqueras que abrazan la pesca industrial como modelo y cuyo ejemplo inicial se llama Pescanova.

Históricamente Vigo ha sido una ciudad progresista, en términos políticos, pero mucho más en términos sociales, es decir, en el terreno de la economía, de la cultura, … Cuando Vigo ha tenido miedo al cambio, a la modernización, cuando nos hemos comportado socialmente como conservadores, nuestra ciudad ha perdido los trenes del desarrollo.

Estamos viviendo una dolorosa derrota, la desaparición traumática de la autonomía financiera de nuestra ciudad. Nuestra pérdida de liderazgo ante unos emprendedores más dinámicos, más modernos y más arriesgados que nosotros, que representan los nuevos modelos económicos emergentes. Lo dice el informe Ardan tercamente en los tres últimos años, y la solución final a la fusión de las Cajas nos demuestra que la nueva modernización y liderazgo está en Coruña.

¿Por qué perdimos la batalla de las Cajas? Porque los que nos dirigen y nos representan antepusieron su sillón, sus prebendas, sus privilegios, sus cargos y su poder al interés general de la ciudad de Vigo.

El colapso de Caixanova y Caixagalicia obedecía a un agotamiento del modelo de gestión y del liderazgo a pesar de las auditorías pagadas y el escaso control del Banco de España.

El modelo de gestión era paternalista y oscurantista. Todavía no sabemos las retribuciones de esos señores que nos llevaron al desastre. Así no podía seguir. Ese modelo de gestión basado en el amiguismo, en el caciquismo, en el desprecio por la meritocracia y basado en la compra de favores, tanto en una como en otra Caixa, solo nos podía llevar al desastre final.

Para que ambas Cajas necesitaran más de 4.000 millones de euros de dinero público, es evidente que la gestión económica y de riesgos fue calamitosa. Cuando los líderes se equivocan pierden su autoridad moral y su capacidad de liderazgo. El final de las cajas era el final de un modelo económico, de un modelo de gestión y el final de un ciclo vital: los señores Gayoso y Méndez, que además, por su edad, se habían ganado una merecida jubilación.

Por lo tanto, si Vigo quería ganar esa batalla, tenía que defender, primero un nuevo modelo de negocio y segundo un nuevo liderazgo. Pues bien, nuestros líderes económicos, políticos y sociales, todos en unión se fueron de manifestación y consiguieron convencer a miles de personas de una mentira enorme: que todo podía seguir igual, si liderábamos nosotros el nuevo negocio. La segunda parte de la mentira era que nosotros estábamos bien y siempre seríamos cabeza de león en cualquier proyecto.

La realidad era muy otra. Nadie podía salvar un muerto terminal y si queríamos ganar la batalla teníamos que apostar por el cambio en el modelo y en liderazgo. No era un problema local, era un problema de ideas, había que romper con el pasado económico y directivo y una buena parte de la opinión pública viguesa creyó que esto era un Celta-Deportivo y que Gayoso y Pego eran Dios. Algunos irresponsables políticos utilizaron esta mentira inútil y estúpida, pero populista, aún sabiendo que la derrota final iba a llegar. Y el final empezó el 12 de septiembre, cuándo el que manda en el Banco, un emprendedor moderno, decide romper con el pasado y poner a personas nuevas en un proyecto nuevo.

Miren, los vigueses debemos preguntarnos por qué nuestros capitalistas, los de Vigo, y nuestros inversores, los de Vigo, no quisieron dejar su dinero a la gestión Gayoso-Pego? Si los nuestros que tienen dinero no confiaban en los números y el liderazgo que nos ofertaban, era normal que la solución vendría de fuera.

Al final de la historia hay un banco con sede en A Coruña, presidido por un ciudadano que ha demostrado querer cambiar para mejor las cosas y las personas, y Vigo, que está representado en el nuevo banco por un respetable octogenario y uno de sus amigos, el señor González Fernández que era el jefe de Arthur Andersen y después de Deloitte, cuándo Arthur Andersen tuvo que cerrar por el escándalo de Enron. El empleado responsable de la empresa que firmaba cuentas que no han salido, y que es de Lugo, nos va a representar, magnifica opción viguista: gracias Abel, gracias Julio.

Gracias por haber conseguido que nuestra ciudad ya no esté en el mapa financiero con autonomía y capacidad de decisión. Gracias por habernos prometido y afirmado después que habíamos ganado la batalla. Gracias por saludar alborozados el nuevo Consejo donde contamos poco. Gracias por prejubilar a directivos a los 54 años y mantener los de 80. Gracias por buscar acomodo en las listas representativas y en las distintas fotos a los miembros de los Consejos de Administración que nos llevaron a este desastre. Gracias por habernos salvado del malvado Feijoo y habernos entregado al FROB y más tarde a los fondos de inversión.

De esta derrota deberíamos sacar dos lecciones: una, que si queremos ganar la liga de las ciudades tenemos que inventar más y mejor el futuro, modernizándonos y dos que, como decía Pablo Iglesias “a los trabajadores hay que decirles la verdad aunque les duela”. Zapatero empezó negando la crisis y así estamos los socialistas. Confundimos los intereses de Vigo con los intereses de personas y así perdimos la batalla de las Cajas… y lo que nos queda por perder si no cambiamos de proyecto de ciudad y de liderazgos de todo tipo y en todos los ámbitos vigueses. No hay que llorar, como dice mi partido: hay que gobernar el cambio.

Solicitud de comparecencia en pleno de Julio Fernández Gayoso 1

Iltmo. Alcalde Concello de Vigo

Praza do Rei, s/n

36201  Vigo

En Vigo, a 19 de septiembre de 2012

 

Don Carlos Alberto González Príncipe, ciudadano  censado en Vigo, se dirige a usted para, amparándose en el vigente Reglamento de Participación Ciudadana, comparecer ante el Pleno de la corporación municipal viguesa y solicitar que se revoquen los acuerdos municipales de 1997 por los que, en aplicación del Regulamento de Honras e Distincións de 1981, se acordó conceder la medalla de la ciudad de Vigo al ciudadano Don Julio Fernández Gayoso.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS:

La Medalla de la Ciudad se creó para premiar a aquellas personas o instituciones que habiendo desarrollado algún trabajo o tarea que favoreciera a los intereses generales de la ciudad, tuvieran, también, un comportamiento cívico ejemplarizante, que sirviera para recuperar los valores cívicos que siempre deben estar presentes en las actuaciones de las personas o instituciones que aspiran al liderazgo social.

La Medalla de la Ciudad de Vigo es la más alta distinción que nuestra ciudad puede dar. De hecho, su número es muy reducido. Las personas e instituciones que reciben el honor de la Medalla de la Ciudad se convierten en iconos permanentes de la sociedad viguesa. Por lo tanto sus comportamientos públicos sirven para aumentar el prestigio de nuestra ciudad, ganado a lo largo de muchas generaciones como una ciudad trabajadora, emprendedora. Nuestro lema es: Fiel, leal, valerosa y siempre benéfica ciudad de Vigo.

Desgraciadamente acontecimientos de engaño financiero a miles de familias y trabajadores como han sido las ventas inapropiadas y en muchos casos fraudulentas de participaciones preferentes o deuda subordinada, no casan con los valores cívicos ni de nuestra ciudad ni de las personas o instituciones a las que hemos decidido honrar confiándoles la Medalla de la Ciudad.

Durante más de diez años, a lo largo de toda la década de los años 2000 a 2010, el señor Fernández Gayoso, como jefe máximo de Caixanova, desde su cargo de Director General primero y de Presidente después, desarrolló toda una estrategia destinada a engañar masivamente a miles y miles de pequeños ahorradores a los que se les vendieron productos de altísimo riesgo solo para tapar los agujeros que una nefasta gestión financiera estaba produciendo en el capital de la caja de ahorros.

Inicialmente nació como Caja Municipal y en ella el Ayuntamiento perdió su poder de decisión mediante la legislación aprobada en 1979 a nivel de Estado y en 1985 a nivel autonómico. La presencia municipal en los órganos rectores, es decir las personas elegidas por el Pleno de la Corporación, pasó a ser inicialmente minoritaria y posteriormente testimonial. He de decir en este punto, que los ciudadanos y ciudadanas que nos representaron en esa década horrible, no estuvieron a la altura de lo que se le debería exigir a los representantes de nuestra ciudad y fueron cómplices de las turbias maniobras de ese fraude masivo conocido como preferentes y deuda subordinada.

Se engaño a miles de familias y pequeños ahorradores para tapar las miserias de lo que era una gestión nepotista del dinero de todos los impositores y se dilapidó el patrimonio que costó más de cien años acumular.

Ahora, con pensiones doradas perpetuas que equivalen a casi cien salarios mínimos anuales, e indemnizaciones de escándalo, estos nefastos gestores pretenden ignorarlo todo y no asumir las responsabilidades que tuvieron cuando usaron y abusaron de su poder. La sociedad viguesa asiste asustada a que el mayor agujero financiero de nuestra historia no tiene responsables, y mientras miles de familias y pequeños ahorradores perdieron su patrimonio, un grupo minoritario encabezado por el señor Gayoso disfruta, no solo, de prebendas sino incluso de honorabilidad social.

No podemos permitir que quienes han causado tanto daño sigan ostentando los honores de nuestra ciudad. He esperado meses a que el señor Alcalde, cualquier grupo municipal, cualquier concejal o concejala, tomara alguna medida para restituir la verdad y devolverle el honor a la Medalla de la Ciudad de Vigo. Sin ir más lejos, en la ciudad de La Coruña, el grupo municipal del BNG, tomó la iniciativa de retirarle los honores al señor Méndez, iniciativa que lleva parada demasiado tiempo, pero es un problema de la ciudad de A Coruña.

En Vigo parecemos una ciudad con miedo. Parece que nuestros políticos, que incluso en algún caso se manifestaron públicamente en defensa de los intereses de Gayoso y de su liderazgo, quieren que la gente se olvide de que este ciudadano es el principal, no el único, responsable de la desgracia de miles de familias y ahorradores de Vigo y de nuestro entorno más próximo.

Los vigueses tenemos derecho a reclamar que no todo está podrido entre los que nos representan y que no todos los que se dedican a la vida pública son iguales y que las élites que nos gobiernan no pueden gozar de impunidad.

Por esa razón, porque yo fui un Concejal que vote esa medalla a propuesta del Alcalde Manuel Pérez en 1997, quiero que la Ciudad le retire el honor a alguien que con sus engaños y con sus trucos financieros ha causado la desgracia de miles de nuestros ciudadanos, ha despilfarrado un patrimonio fruto del trabajo de más de diez generaciones y se ha lucrado, él y su camarilla más próxima, con cantidades ingentes de dinero.

Yo no asistí al acto en el que el Alcalde Pérez le impuso la medalla, pero sí vote en el Pleno y reconozco que me equivoqué, y por eso quiero que la Medalla de la Ciudad de Vigo quede limpia, y por eso pido que se revoque el acuerdo plenario pues el señor Gayoso y sus cómplices nos estafaron y engañaron a Vigo y a los vigueses.

POR TODO ELLO SOLICITO COMPARECER EN EL PLENO ORDINARIO DE LA CORPORACIÓN MUNICIPAL DE ACUERDO CON EL REGLAMENTO DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN EL MAS CORTO PLAZO DE TIEMPO POSIBLE.