Socialistas incompetentes, ¡váyanse por favor!

¡Por fin se supo!. La senadora socialista que no hizo bien su trabajo en la comisión que estudió la idoneidad del actual presidente del Tribunal Constitucional, era Carmela Silva. No solo no le preguntó por su militancia, que sería lo lógico y lo que se hace en el senado americano, sino que además, como consta en las actas, le manifestó el acuerdo de nuestro partido con su nominación y lo felicitó por su idoneidad para el puesto de magistrado del Tribunal Constitucional. Solo hay algo peor que los canallas: los incompetentes. Y esta señora lo es, incompetente.

Por cierto, ya se había lucido como asesora de la Ministra de Agricultura y Pesca y, a pesar de todo, el dedazo de José Blanco la colocó de portavoz socialista en el Senado. Es lo que tiene el amiguismo de nombrar mediocres, que los errores se pagan. Lean la información en el diario El País.