¿Despilfarro o inversión? 1

Muy interesante y reveladora la información que publica el prestigioso diario portugués Público sobre el famoso tren Oporto-Vigo, bautizado pomposamente con el nombre de Celta. Según la información elaborada por el equipo de Público, al cumplirse un año de su entrada en funcionamiento las pérdidas serán de un mínimo de 2 millones de euros. Lo más grave es que esta pérdida, que usted y yo pagaremos con nuestros impuestos y nuestros recortes, obedece a un capricho político de la ministra Pastor y el exministro de economía portugués.

Entre las razones de mantener funcionando esta línea daban ambos ministros las razones de fomentar el comercio y el turismo. Pues bien, la ocupacion media ha sido de menos de 30 personas al día por viaje. Se comprenderá que tenemos razones para preguntarnos si, hasta que se modernice la línea, es sensato seguir manteniendo un servicio deficitario y escasamente utilizado. ¿Sería más útil emplear ese dinero, por ejemplo, en potenciar el billete de cercanías Vigo – Pontevedra?. Decidan ustedes, lo que me preocupa es que este debate se le hurte a la opinión pública. Ahí también necesitamos un cambio: debatir sin miedo, abiertamente de la financiacion y funcionamiento de los servicios públicos.

El tren celta no puede ser un capricho de las élites,  debe responder al dinero que gastemos en él y a un consenso mayoritario de las sociedades de ambas riberas del Miño.

Tragedia en Santiago de Compostela

Acaba de descarrilar el tren Alvia que cubría la línea Madrid – Ferrol. La tragedia tiene ya 35 muertos y decenas de heridos.

En primer lugar mis condolencias para las víctimas, los heridos y sus familias.

En segundo lugar, y sin perder mucho tiempo, debería ponerse en marcha una comisión de investigación independiente que aclare ante la sociedad gallega y española por qué se produjo la tragedia, porque esto es una tragedia evitable.

En tercer lugar, cuando ya se conocía el accidente y la suspensión de todo tipo de actos festivos y políticos, en Castrelos se inició y sigue desarrollándose un festival bullanguero de espaldas al dolor de toda la comunicación. Sin sentido.

Descansen en paz y busquemos la verdad.