Unas pequeñas sugerencias

En primer lugar, queremos manifestar la falta de previsión por parte del Concello de Vigo y singularmente del alcalde y concejal de transporte, por en 8 largos años de idas y vueltas con el hospital no haber previsto una alternativa de Vitrasa para dar servicio a los vigueses.

En segundo lugar, es urgente y necesario la puesta en vigor del billete de transferencia que permita por el precio de 1 único billete y durante 120 minutos, que cualquier vecino de cualquier barrio o parroquia pueda hacer los transbordos necesarios para acceder a este servicio básico y universal. El coste estimado de esta medida es, según nuestros estudios, de 475.000 euros al año, fácilmente asumibles revisando los más de 12 millones de euros que el actual alcalde dedica a Vitrasa anualmente como subvención.

Por último, debe ser cambiado el horario de las lanzaderas al hospital, que debería ser todos los días desde las 7 hasta las 22.30, pues los trabajadores también tienen derecho a usar transporte público para ir a su trabajo cotidiano.

Los raíles que sostenían Vigo 1

Se cumplen 100 años ahora de la entrada en funcionamiento del tranvía en Vigo y su área metropolitana. Para los que no lo sepan, el tranvía en Vigo conectaba los distintos barrios de la ciudad pero también conectaba con Porriño, había incluso vagones de carga para traer granito. También conectaba con Baiona, a lo largo de la famosa carretera por la vía.

El tranvía fue asesinado por una corporación municipal presidida por el señor Portanet, al que el actual alcalde de Vigo el señor Caballero cita como ejemplo, que terminó condenada por el Tribunal Supremo por cohecho.

Desde 2003, fruto del trabajo que desarrollé en mi último mandato en corporación viguesa, está perdido en la Xunta y en el Concello un proyecto constructivo redactado por IDOM para la construcción de un metro ligero en nuestra ciudad. En estos 11 años en España se inauguraron metros ligeros o tranvías en Tenerife, Bilbao, Barcelona, Madrid, Alicante, Valencia, Jaén, Parla, Málaga, Sevilla, etc. Mientras, en nuestra ciudad, han pasado tres alcaldes y tres gobiernos y no saben ni en qué despacho esta el proyecto que costó, financiado por Xunta y Concello, casi 1 millón de euros.

Lean este magnífico reportaje de Jorge Lamas que publica hoy La Voz de Galicia en la edición de Vigo y entenderán por qué es necesario el cambio de gobierno municipal. Hemos gastado en los últimos 7 años más de 120 millones de euros en aceras. Con la mitad se podría haber hecho la línea de metro ligero desde la estación de Renfe hasta Samil, pasando por Coia, Navia, Traviesas y Gran Vía. El impacto sería de más de 40.000 usuarios al día y 5.000 coches menos circulando por el centro. El cambio es una necesidad también en el transporte urbano y en la movilidad de nuestra ciudad. Simplemente se trata de administrar mejor los recursos público.

Viguismo y transporte metropolitano

Espero que don Abel Caballero, cuando vaya a Madrid, use el transporte urbano para dar ejemplo, y que su mujer, que pasa allí la mayor parte del año, use el transporte urbano. Como debieran ser personas buenas administradoras, seguro que usan alguno de los bonobús, metrobús o tarjeta de transporte subvencionada. Abel Caballero se censó en Vigo en 1986 y siguió viviendo en Madrid en el piso pagado por el PSOE en aquellos tiempos de los casos Filesa y Timexport, porque tenía derecho a ello como miembro de la ejecutiva federal de nuestro partido.

Mi hija sigue censada en Vigo aunque estudia en Madrid y tiene tarjeta de transporte. Mi esposa y yo estamos censados desde que nacimos en Vigo y cuando vamos a Madrid, Barcelona o cualquier ciudad del mundo, usamos los títulos de transporte subvencionado.

La moraleja de todo esto que les cuento es que don Abel Caballero, alcalde de Vigo y valedor de la nueva norma que limita el uso del bonobús a solo las personas censadas en Vigo, seguramente hace una cosa en Madrid que le prohíbe a otros ciudadanos en Vigo. Doña Carmela Silva usa coche oficial en Madrid y la esposa del alcalde de Vigo hace en Madrid lo que su esposo niega a los de Chapela. Esta es la coherencia de Abel Caballero.

El título de transporte público sirve para estimular el uso de ese medio en las grandes ciudades, es de interés general, pasen dos días, dos meses o dos años. Aquí no auditamos desde hace más de 10 años las cuentas anuales de Vitrasa, incumpliendo el pliego. Nos cargamos en 2004 el único departamento de control de las contratas y ahora le ponemos nacionalidad al bonobús. Así nos va, para regocijo de Vitrasa y erosión del liderazgo que nuestra ciudad debería ejercer. Además, el alcalde se niega a establecer un bonobús para desempleados y recordemos que don Abel Caballero también se niega al establecimiento del área metropolitana. Si de verdad queremos potenciar transporte público, deberíamos copiar lo que hay en todas partes, tarjeta con chip para los ciudadanos censados y ofrecer opciones a usuarios frecuentes, independientemente de su origen y con la fórmula que sea: 10 viajes, pase mensual, 60 billetes.

Volviendo a la cuentas, por favor, contrate una auditoría escogiendo usted el auditor y pagando Vitrasa, léase el pliego. Seguro que nos llevamos una sorpresa igual que si vemos los nombres de los contratados por Vitrasa en su mandato, habrá apellidos y favores como los de Vendex, o lo que se conoce popularmente como enchufes.

Vaya, vaya con el conducator Abel Caballero. ¡Ay Chapela!.