Coherencia por los aires 1

Nadie puede negar que esta página es coherente: decimos lo que hacemos y hacemos lo que decimos.

En el tema aeroportuario hemos sido siempre claritos, la cagada de Abel Caballero y Paco Vázquez de revivir Alvedro a finales de los años 80 condenó a Galicia al minifundismo y por lo tanto, a la inferioridad frente al aeropuerto de Oporto. Con la misma libertad, hemos defendido que desde el invento de las low-cost, los aeropuertos como los nuestros no tienen otra salida que entrar en las políticas de estímulos de las compañías con dinero público. Criticamos que en Vigo se llegara tarde y mal, pero si Peinador quiere acercarse y mantenerse en el millón de pasajeros al año, después de 2020, con la entrada del AVE a Galicia, no tenemos más remedio que apostar por partenariados con las mejores compañías. Por eso, defendemos el convenio con Ryanair y nos gustaría seguir con interlocutores de ese nivel como Easyjet, Vueling o Norwegian, y dudamos del convenio con Air Nostrum y Volotea. En ese camino, una alianza con Oporto es la otra vía a explorar y que los chicos del norte se arreglen como quieran, pero que no sean cínicos y critiquen lo que ellos hacen.

Por cierto, el monstruo de Alvedro le valió la designación como hijo adoptivo de la ciudad de María Pita a Abel Caballero. Tranquilos, la verdad pone a cada uno en su sitio y el futuro de Vigo y Peinador, sigo pensando que pasa por una alianza con Oporto y ese es un paso que hay que dar cuanto antes, aunque Caballero ni lo ve ni es capaz de darlo.

Peinador no despega 7

El declive del Peinador como aeropuerto refleja los problemas de la ciudad de Vigo.

Por un lado, nuestro declive económico se refleja en los fríos números. Nuestro aeropuerto, que llegó a alcanzar 1,3 millones de pasajeros al año, tenía un punto débil: la dependencia en un 50% del pasajero de negocios, es decir, el pasajero ligado a la actividad económica y que usaba las tarifas más caras, porque no las pagaba él, sino su empresa. Por tanto, cuando la crisis llega, baja lógicamente el número de pasajeros, pero las empresas también bajan sus gastos operativos y claro, nosotros estábamos monopolizados por las compañías de alto coste y no éramos sede de ninguna compañía de bajo coste porque se desoyó el consejo de un tipo llamado Carlos Príncipe, que en 2004, en la última campaña para el Senado, reclamó un acuerdo con Ryanair o Easyjet. Vigo no hizo esos acuerdos pero Oporto sí y hoy vemos lo que sufrimos. Incluso para ir a París, Madrid, Barcelona es más barato ir desde Oporto que desde Vigo. ¿Quieren números y datos reales?, lean el magnífico reportaje lleno de datos que firma hoy Carlos Punzón.

El segundo error es que las élites que nos gobiernan, en el Concello de Vigo, en la Cámara de Comercio, Diputación de Pontevedra, Xunta de Galicia y AENA, son torpes, les preocupa más el titular del periódico del día y la foto que ir a buscar soluciones eficaces. Hemos pasado de denunciar las subvenciones a proponerlas, y en vez de buscar un buen médico para nuestro enfermo aeropuerto , acudimos al primer curandero que nos camele. ¿Por qué tres millones y medio solo para los próximos 4 años?, ¿cuál es el objetivo que queremos alcanzar en número de pasajeros y coste medio del billete aéreo?, ¿cuáles son las rutas que permitirán atraer nuevos públicos del norte de Portugal y del resto de Galicia?, ¿qué interconexión e intermodalidad podemos proponer con el tren, autobús, transporte urbano y metropolitano?. De estas cosas ni se habla ni se opina, lo urgente es llegar al 24 de mayo de 2015 al precio que sea, aunque solo sea maquillaje de un grave enfermo. En la política, como en la medicina, si queremos resolver problemas, no se puede tocar de oídas y en Vigo y en Peinador, Abel Caballero ahora y Corina Porro anteriormente, tocaron y tocan de oídas.

Les voy a decir dos buenos puntos de partida. Primero vayan a pedir consejo, pagando, al experto que ha hecho al Aeropuerto de Sá Carneiro un éxito innegable a nivel europeo, se llama Fernando Vieira y lleva 17 años siendo el director de ese aeropuerto hermano. En segundo lugar, ¿por qué si AENA quiere privatizar su gestión, no valoramos participar en esa privatización de Peinador?, más futuro que los casi 150 millones de euros en aceras seguro que tiene. Por eso, para que Peinador se cure de su declive, necesitamos los vigueses el cambio democrático el 24 de mayo de 2015.

Las élites y Abel Caballero 3

Les invito a que lean las informaciones de hoy mismo en medios de comunicación franceses y de Galicia referentes a privilegios y latrocinios que han cometido algunos miembros de las élites que han tenido relación con Vigo y han recibido apoyo político y económico de nuestro Concello, representado por Abel Caballero en los últimos 7 años.

El primer caso lo conocen bien los seguidores de esta web. Me refiero, como no, a don Julio Fernández Gayoso, ex presidente y consejero delegado de Caixanova. Este protector de Abel Caballero, al que financió varios trabajos de supuesta investigación y al que contrató de profesor para su escuela de negocios a 40.000 pesetas la hora, se asignó una jubilación de 350.000 euros anuales a pagar de por vida por Caixanova. Como no debía ser suficiente debido a su “inexcusable” gestión al frente de la caja municipal, ante la fusión, vio la oportunidad de subirse la modesta pensión a 610.000 euros, justo 5 días antes de la fusión que originó Novagalicia banco y que nos ha costado a los contribuyentes la pequeña cantidad de casi 10.000 millones de euros. Mientras Gayoso y sus chicos se trapicheaban sus pensiones e indemnizaciones de oro, Abel y su orfeón lo proclamaban como gran timonel del sistema financiero gallego, convocaba manifestaciones de apoyo incondicional y le adjudicaba siniestramente el fracaso del Auditorio Mar de Vigo. Cuando al final se supo la fraudulenta y ruinosa gestión de la antigua caja municipal, Abel Caballero nunca condenó las pensiones e indemnizaciones que han costado casi 80 millones de euros, ni tan siquiera votó por retirarle la medalla de la ciudad, que propuso inicialmente este ciudadano y que culminó con un acuerdo plenario en el cual el grupo municipal socialista de Abel Caballero se negó a votar la retirada de la distinción. Ni una sola declaración pública o privada que afease el comportamiento inmoral del personaje conocido como don Julio.

Pero hete aquí que hoy la CGT francesa ha descubierto que el señor Philippe Varin, presidente saliente de PSA-Citröen y que será sustituido por Carlos Tavares, pueda percibir 350.000 euros netos anules de pensión indemnizatoria hasta un montante total de 21 millones, por haber hundido la compañía. Sabemos que nuestro Concello acaba de aprobar la subvención a PSA-Citröen de 500.000 euros, es decir, tenemos niños vigueses en el borde de la pobreza absoluta, familias desahuciadas y nuestro ínclito y amado líder subvenciona a la multinacional, caso único en la historia municipal mundial. ¡Único!, ningún otro ayuntamiento en el mundo ha subvencionado a una empresa del automóvil: ni Detroit, ni Yokohama, ni Barcelona, ni París. Está visto que el señor Abel Caballero es débil con los fuertes y Vigo necesita cambiar su relación con las élites que se aprovechan de la gente. Vigo necesita un alcalde de los ciudadanos y no al servicio de las élites.

Barajas también va mal y allí no subvencionan

Los datos de pasajeros del mes de Agosto en los aeropuertos europeos son muy preocupantes para el Aeropuerto de Barajas, que pierde su carrera particular ante El Prat de Barcelona.

Como pueden comprobar en la información publicada en el diario El País de hoy, a nadie se le ocurrió echar la culpa al convenio de la Generalitat con alguna compañia de bajo coste, ni a la alcaldesa Botella dar subvenciones a otras compañías aéreas. Como verán no siempre lo que hacen las élites en Vigo es lo razonable o lo mejor.

El declive de Peinador tiene más que ver con nuestro parón y declive económico que con maniobras foráneas, pero es más fácil hablar de un enemigo exterior y un complot que parir un modelo de ciudad y económico que nos devuelvan el liderazgo perdido en los últimos diez años. ¿Cómo vamos a reconocer que no hemos diagnosticado el declive?, y lo q es peor, ¿que no sabemos salir?. Es mas fácil echar la culpa a otros.