Vaya un futuro

En estos 14 días, Vigo ha tenido ante si un debate crucial sobre el futuro de la sociedad. Citroën plantea los límites de su oferta para localizar en Vigo la producción de nuevos modelos, la famosa K9, y pide más sacrificios a proveedores y, lógicamente, a los trabajadores, no sólo de Citroën sino también de las empresas auxiliares. Menores salarios, en forma de menos pagas extras y menos pluses, más ritmo de trabajo. No cerremos los ojos a esto que se le llama deslocalización, que consiste en producir los mismos productos con la misma calidad a menores precios. Es una ley del capitalismo que traspasa fronteras con la internacionalización del mercado y del trabajo.

Frente a ese reto que cuestiona el futuro de nuestra ciudad como area económica y como sociedad económica, las élites de Vigo callan. Abel Caballero, medios de comunicación afines al régimen, empresarios, sindicatos, partidos políticos, Cámara de Comercio, no dicen nada. Nosotros, los que estamos por decirle “síaVigo”, queremos las cuatro íes. Sí, I-I-I-I. Sobre esto iremos hablando pero la primera I, les doy una pista, es la igualdad, esa igualdad que se ha erosionado en los últimos 8 años en la antaño ciudad más igualitaria de Galicia. De las otras íes iré hablando esta semana, estoy convencido de que podemos y debemos cambiar a estas élites corruptas que nos llevan al declive como ciudad.