El anacronismo de las provincias 3

Es la enésima vez que una división administrativa del siglo XIX perjudica gravemente los servicios públicos que deben recibir los vigueses.

No es de recibo que los que vivimos en esta ciudad, que cuando se hizo la división provincial, hará pronto 200 años, era menos poblada que la que se escogió como capital, sigamos pagando esa situación. Las sedes administrativas de justicia y ahora el registro civil, se van a tener que ceñir a la capital de provincia si la propuesta del ministro Gallardón sigue adelante. Es un sinsentido que los ciudadanos y nuestras necesidades administrativas tengamos que adaptarnos a una antigua y caduca realidad provincial.

Nuestro problema no es Pontevedra, nuestro problema es una división provincial y una capitalidad que nos hurtan hasta el nombre en los mapas, por no decir los carteles señalizadores de carreteras.
Así no se puede seguir y si hay miopes que solo ven para la provincia y su capital, ha llegado el momento de usar la fuerza de la razón y las posibilidades constitucionales para acabar con este esperpento que condena a más de 450.000 ciudadanos de la conurbación de Vigo a desaparecer o ser minusvalorados en la distribución de servicios públicos. Si se empeñan en que la provincia es el problema, estamos dispuestos a cambiarla legalmente, para dejar de ser ciudadanos de tercera los que vivimos y trabajamos en área de Vigo.

No es localismo, es simplemente justicia y ese es también el cambio que necesitamos hacer el 24 de mayo de 2015, y aquí sabemos cómo y lo haremos.