Adeus amigo 4

Fue el primer presidente de la república portuguesa que visitó Vigo. Pero antes de ser presidente, también estuvo en Vigo en reuniones del partido socialista portugués. El PSP, fundado en Bad Godesberg en 1973 bajo la protección del PSD alemán y la Segunda Internacional, reunió por primera vez a su comité nacional en Vigo en 1974, justo antes del famoso 25 de abril en el que tuvo lugar el golpe del movimiento de las fuerzas armadas que tiró la dictadura salazarista, administrada por un decadente Marcelo Caetano.

Conocí a Mário Soares en los años 80. Celebré su victoria en enero de 1986 sobre la misma línea de llegada, en la segunda vuelta de las presidenciales que le enfrentaron, primero al socialista Salgado Zenha en la primera vuelta y en la segunda al democristiano Diogo Freitas do Amaral. Recuerdo aquella noche en el restaurante Solymar administrado por gallegos en la Rúa das Portas de Santo Antão.

Más tarde, participé con él en múltiples actos en la región norte y le invité a venir a Vigo. Me lo prometió y lo recibimos en el Pazo de Castrelos diciéndole “vostede e o meu presidente da república, porque os vigueses despectivamente na Galiza nos chaman portugueses, pero trabúcanse. Pra min coma presidente da cámara de Vigo é unha honra ter un presidente da república”. El saludo fue objeto de comentarios de todo tipo, algunos muy críticos, pero estaba dispuesto con mi colega Fernando Gomes, alcalde de Oporto, a poner en marcha el eje atlántico de ciudades del noroeste peninsular, que 25 años más tarde es la organización de ciudades transfronterizas más importante de la Unión Europea, a pesar de que algunos hayan intentado matarla por pura desidia.

En la constitución del eje en 1992 en Viana do Castelo, estuvo también el presidente Soares. Y por último lo volví a traer a Vigo para participar en un acto del Club Faro de Vigo, a invitación de la directora del club Marisa Real y el director del diario en aquel momento Ceferino de Blas. Me temo que los que mandan ahora, las elites mediáticas y políticas, no tendrán memoria. Yo sí la tengo y Soares fue un amigo de Vigo. Con él y después con el primer ministro Cavaco, implantamos el Instituto Camões en la Casa de Arines financiado con dinero europeo del Plan Urban, y ahí sigue.

Recuperemos nuestra relación estratégica con Oporto y el norte de Portugal, es el camino para tener más peso político en Lisboa, Madrid y Bruselas. Desde lo local a lo global.

Portugal es diferente 3

Leyendo las informaciones de los últimos días sobre el escándalo y estafa del grupo Espírito Santo en Portugal, verán que la política, en el fondo, no se trata de ser de derechas o de izquierdas, sino que las personas que la ejercen sean decentes o indecentes.

Ricardo Salgado, jefe del clan familiar Espírito Santo, era conocido como DDT o “dueño de todo”. Fue el asesor del primer ministro socialista Jose Sócrates, al que convenció para pedir el rescate de la troika, ese rescate que tanto dolor y miseria ha causado al pueblo portugués. Mientras le decía a los portugueses que vivían por encima de sus posibilidades, el estafador de Ricardo Salgado generaba un agujero negro de 7.000 millones en su grupo empresarial. Ahora, un gobierno de derechas lo ha apartado de la dirección del BES, segundo banco portugués. En su última jugada, intentó colocar al frente del BES a un viejo conocido de los españoles, Alfredo Sáenz, el banquero condenado por los tribunales españoles y que el gobierno socialista de Zapatero indultó. El gobierno conservador de Santos Coelho no aceptó la componenda.

Como se puede comprobar, cada vez que el poder político se mezcla con las finanzas, paga el pueblo. Por eso digo claramente que nuestro adversario es el poder financiero, esas élites que se preocupan de sus privilegios y condenan a la sociedad a la desigualdad creciente. Es una cuestión de ser igualitarios y decentes, otro ejemplo reciente de indecencia de las élites lo tienen con la confesión hecha por el expresidente Jordi Pujol. El cambio democrático es acabar con esas prácticas y moralizar la vida pública. Ni más ni menos.

¡Qué envidia me da Oporto! 1

Hoy ha tomado posesión la nueva corporación municipal de Oporto tras las elecciones que le dieron la mayoría relativa al independiente y antiguo apoyante de Mario Soares, Rui Moreira.

Lean por favor la magnífica entrevista que le hacen los periodistas del periódico Público y entenderán por qué tengo, a la hora en que escribo estas líneas, la sana envidia que tengo de la sociedad portuense.

No quiere ser por decreto presidente del área metropolitana, quiere colaborar con los otros alcaldes y municipios que la forman. Su principal compromiso no es el cemento, ni las aceras, sino la cohesión social y quiere, para luchar contra la pobreza, aprovechar la red social, el tejido asociativo del voluntariado que ya existe en la ciudad. Es decir, no va a dividir a la ciudad entre buenos y malos. No habla de la ciudad deportiva del Porto F.C., ni de ser una segunda capital a Lisboa, es más, el doctor Costa, alcalde de Lisboa, ¡estaba en la toma de posesión!. Por último, suma a su gobierno al PS y quiere unir a la ciudad.

Cualquier parecido con lo que vivimos en Vigo es una alucinación. ¿Podremos algún día tener un alcalde normal, comprometido con Vigo y sus ciudadanos?. La respuesta la tendremos todos los vigueses, en nuestro voto, el último domingo de Mayo de 2015. Hasta ese momento, construyamos una alternativa ciudadana sólida a los viejos aparatos de los partidos que fagocitan nuestro presente y futuro. Ese es el reto, ese es el mayor desafío para el Vigo de 2015.

Portugal, tan cerca… 1

La gran sorpresa de las elecciones municipales portuguesas ha sido la irrupción de nuevos líderes sociales enfrentados a los aparatos partidistas. Es el caso paradigmático de Oporto, donde un sector de la derecha no acepta la imposición del candidato Menezes y agrupa en torno a Rui Moreira una plataforma transversal, que alcanza casi el cuarenta por ciento de los votantes.

Pero en Matosinhos, tradicional feudo socialista desde siempre en período democrático, es el candidato recusado por el aparato del PS, Guillerme Pinto, el que obtiene la primera plaza y la alcaldía.

Mas cerca aún, en Vila Nova da Cerveira, es el candidato alternativo socialista el elegido por los ciudadanos frente al recomendado por el aparato del PS.

En resumen, desde Portugal vienen aires de cambio y como dijo Rui Moreira “esta candidatura no va contra los partidos. Pero los partidos no lo han hecho bien. Esta elección es una señal, enviada desde Oporto, de que es posible hacer las cosas de una forma diferente, de que los partidos tienen que ser diferentes. Si los partidos no entienden eso, es que no entienden nada”.

España, Portugal, necesitan cambio de políticas, de formas de hacer política y de nuevos liderazgos. Tan cerca, pero sin el cambio aquí, aún muy lejos.

Oporto, un ejemplo de cambio para Vigo 2

Ayer los ciudadanos portuenses dieron una lección de madurez democrática al decidir que la candidatura independiente de Rui Moreira ostente la presidencia de la cámara municipal para los próximos cuatro años.

Los dinosaurios presentados por el PSD y el PS quedaron en segundo y tercer lugar, demostrando así los habitantes de la invicta que no aceptan el cambio de cromos que ofrecían los aparatos partidistas.

El cambio político que marca Oporto es muy necesario para esa ciudad hermana, que ha apostado por enterrar el populismo de los viejos caciques locales representado por Luis Felipe Meneses y Manuel Pizarro. Los portuenses le han dicho a los partidos tradicionales que es necesaria otra forma de hacer y otra política, y han provocado un cambio que ojalá llegue a Vigo, basado en la transparencia, austeridad y gestión racional de los recursos públicos. Vamos, que “as contas á moda do Porto” vencieron a los caudillos populistas con promesas localistas imposibles.

A ver si en 2015, aquí en Vigo, hacemos lo mismo. Nos vendría bien para salir de nuestro declive imparable como ciudad.