El anacronismo de las provincias 3

Es la enésima vez que una división administrativa del siglo XIX perjudica gravemente los servicios públicos que deben recibir los vigueses.

No es de recibo que los que vivimos en esta ciudad, que cuando se hizo la división provincial, hará pronto 200 años, era menos poblada que la que se escogió como capital, sigamos pagando esa situación. Las sedes administrativas de justicia y ahora el registro civil, se van a tener que ceñir a la capital de provincia si la propuesta del ministro Gallardón sigue adelante. Es un sinsentido que los ciudadanos y nuestras necesidades administrativas tengamos que adaptarnos a una antigua y caduca realidad provincial.

Nuestro problema no es Pontevedra, nuestro problema es una división provincial y una capitalidad que nos hurtan hasta el nombre en los mapas, por no decir los carteles señalizadores de carreteras.
Así no se puede seguir y si hay miopes que solo ven para la provincia y su capital, ha llegado el momento de usar la fuerza de la razón y las posibilidades constitucionales para acabar con este esperpento que condena a más de 450.000 ciudadanos de la conurbación de Vigo a desaparecer o ser minusvalorados en la distribución de servicios públicos. Si se empeñan en que la provincia es el problema, estamos dispuestos a cambiarla legalmente, para dejar de ser ciudadanos de tercera los que vivimos y trabajamos en área de Vigo.

No es localismo, es simplemente justicia y ese es también el cambio que necesitamos hacer el 24 de mayo de 2015, y aquí sabemos cómo y lo haremos.

Área metropolitana: al final la verdad llega 2

El sátrapa Abel Caballero empieza a caer en sus propias trampas y mentiras. Ahora reclama un trato para Vigo similar al que el estatuto de capitalidad da a Santiago de Compostela. Impecable argumento, pero como dice mi madre: “tarde piaches”.

Este señor compartía la máxima dirección del PSdG y el PSOE cuando el Parlamento de Galicia, con el voto favorable del grupo parlamentario del PSdG, aprobó esta ley. Por cierto, hubo la voz disidente de un tal Carlos Príncipe, al que el sátrapa y sus amiguetes del aparato socialista condenaron por hereje localista.
Pero lo peor es más reciente. Si la ley del área metropolitana de Vigo estuviera funcionando, tendríamos resueltos dos problemas gordos.Esta ley prevé la participación en la política de potenciación de Peinador por parte del Concello de Vigo,y en la ley se habla de transferencias financieras de la Diputación de Pontevedra y de la Xunta de Galicia. Es más, la ley dice que la capital del área metropolitana, Vigo, tendrá los mismos servicios que una capital de provincia, con lo que el partido judicial que amenaza Gallardón, estaría blindado.

El tiempo pone a cada uno en su sitio y Abel Caballero descubrió Vigo tarde y sobre todo, mal. Desde que Caballero es alcalde, la ciudad va peor y ya van seis años. Pero todavía quedan dos más. O lo cambiamos o nos deja un Vigo derrotado para nuestros hijos y nietos, además nos miente, todo para salvar su culo y sus intereses. Vigo y los vigueses somos sus rehenes con el silencio cómplice de las élites que nos llevan a la decadencia.

Vigo en positivo

Mis primeras palabras son para proponer un gran acuerdo por la ciudad, porque ayer pinchó Abel Caballero.

El populismo tiene sus límites y el pseudolocalismo de Caballero se agota, porque no tiene modelo de ciudad para el Vigo del siglo XXI. Empieza el declive de Caballero, tenemos que preparar un proyecto serio para recuperar el liderazgo en Galicia.

Pero el problema que hay que resolver es la discriminación que sufre Vigo por no ser capital de provincia, por eso fue un error no poner en marcha el área metropolitana. Peinador, partido judicial y puerto nodal son batallas que Vigo va a ganar si nos unimos, si somos capaces de hacer alianzas y aliados y no jugamos al enfrentamiento contra todo y contra todos.