Me quedo con el original 3

En psiquiatría existe un fenómeno llamado déjà vu. Consiste en que un paciente cree que lo que le ocurre ya lo vivió con anterioridad.

Desgraciadamente, en el PSOE de Galicia pasa ahora exactamente lo mismo que ya sufrió en 1993. En aquel entonces, en medio de una batalla entre renovadores felipistas y guerristas a nivel de estado, se cruzaron las elecciones autonómicas gallegas a finales de ese año. El candidato a la presidencia de la Xunta era Antolín Sánchez Presedo, apuntado a la corriente renovadora. En frente, Paco Vázquez y de manzanillo a su lado en el campo guerrista, don Abel Caballero, empleado a tiempo parcial por Gayoso en Escuela de Negocios de Caixavigo. El “Sir” Paco Vázquez boicoteó la campaña del candidato Presedo. Aún recuerdo aquellas gradas del polideportivo de Riazor vacías y Paco diciéndome: “Carlos, es duro para Felipe ver hormigón.”. Se daba por sabido que el hormigón era fruto de la desmovilización que él, Abel y los guerristas estaban practicando a lo bruto. Pero lo mejor vino el día de la votación. Paco mandó su voto por su chófer con su DNI a su mesa electoral. Quedó patente que no sólo no votaba a su partido, sino que quería que se supiese.

Ahora en Vigo y Galicia asistimos al espectáculo de Abel y su troupe para boicotear al pobre Leiceaga. Una diferencia clave es que Abel no va a tener el coraje de demostrar públicamente que no va a votar a su partido, suprema traición. También en esto el original, Paco Vázquez es mejor que la mala copia, Abel Caballero.