Aeropuerto de José Blanco – Vigo 1

Está de moda ponerle nombre a los aeropuertos. Recientemente, el gobierno de Mariano Rajoy, a propuesta de la ministra Pastor y a título póstumo, bautizaron al Aeropuerto de Barajas con el nombre de Adolfo Suárez.

Ayer, coincidiendo con el 60 aniversario de su nacimiento, gracias al trabajo gratuito de los ciudadanos, se inauguró la nueva terminal del Aeropuerto de Peinador, que nos costó más de 100 millones de euros y ya veremos si este año alcanza los 700.000 usuarios, cifra menor que los que tendrá el aeropuerto de Alvedro, inaugurado en abril de 1991 y que fue la gran obra de Abel Caballero como ministro de transportes del gobierno de Felipe González. Tan magna obra le valió el título de hijo predilecto de A Coruña a don Abel, aunque ahora lo oculte.

Pues al César lo que es del César. Siendo José Blanco el “padre” del mega complejo de Peinador, debería dársele a la infrastructura el nombre de tan benéfico prócer, el mismo que por su dejadez y desidia provocó la exclusión del puerto de Vigo como puerto nodal de la Unión Europea. Si no es así, al menos utilicen su nombre para el gran e infrautilizado parking del aeropuerto de Peinador, con dos de sus cuatro plantas cerradas. De esta forma, todos los vigueses de esta y futuras generaciones recordaremos para siempre quién impulsó semejante despilfarro de dinero público para mayor beneficio, no de los ciudadanos de Vigo como es obvio, sino de la Constructora San José y demás compañías adjudicatarias.

Es preciso que la gente no olvide quién despilfarró nuestro dinero y en qué para que las generaciones futuras no vuelvan a cometer esos mismos errores, que solo se explican por la existencia de sabrosas comisiones que no sabremos quién cobro, aunque nos podamos hacer una idea, ¿verdad?.