La otra cara del fletán

Hace 20 años, el gobierno canadiense decidió expandir unilateralmente su frontera marítima más allá de las 200 millas náuticas para hacerse con los caladeros de un pescado poco conocido, el fletán negro. Esta especie, despreciada por los canadienses, fue descubierta por las flotas gallegas y se convirtió en un rentable negocio por aquella época, lo que lanzó a los canadienses a esta disputa, cuyo máximo exponente fue el apresamiento por parte de patrulleras canadienses del buque vigués de la armadora Pereira “Cabo Estai”.

Pueden leer distintas historias y distintas opiniones del conflicto y su final en Internet. Yo era alcalde de Vigo cuando tuvo lugar el conflicto, lo viví en primera persona y hoy publican en el diario Atlántico una breve entrevista en la que doy mi punto de vista sobre lo que pasó realmente. Ya de aquella las élites maniobraban para utilizar al pueblo en su propio beneficio y, desgraciadamente, siguen hoy en día haciéndolo y con el benéplacito y apoyo de los que dicen gobernar para el pueblo.

Dos semanas quedan para las elecciones, dos semanas para el cambio aunque las perspectivas en Vigo no son nada buenas, parece que nos aguardan otros 4 años de enchufes, chanchullos y aceras.