Un trotskista al frente del socialismo francés

Ayer tarde, el consejo nacional del partido socialista francés eligió con un 67,12 por ciento de apoyos a Jean-Cristophe Cambadélis como nuevo secretario general del partido.

Cambadélis militó en su juventud en la OCI, un grupo trotskista francés seguidor de las tesis lambertistas. En esa misma organización militó Lionel Jospin, que llegó a primer ministro de Francia a finales de los años 90. De origen trotskista también son Pierre Moscovici, de la LCR, que ha sido ministro de economía hasta la ultima remodelación del gobierno francés, y que se presiente será nombrado comisario europeo en representación de Francia tras las elecciones al parlamento europeo del próximo 25 de mayo. También fue compañero nuestro, trotskista, Jean-Luc Mélenchon.

Entre Francia y España sigue habiendo diferencias culturales muy grandes. Soy de los pocas personas que he reivindicado y reivindico mi formación y mi cultura trotskista. Otros, demasiados, la ocultan. Decía Willy Brandt, también trotskista en su juventud, que quien a los 20 años no fue trotskista es que no tiene corazón, y quien a los 40 años no es socialdemócrata es que no tiene sentido común. Hay otra categoría, despreciable, formada por los que ocultan su pasado. Ojo con ellos.

Las formas son importantes

Acabo de ver en la televisión francesa el relevo en la jefatura del gobierno francés. En España nunca se hizo así, en Francia el saliente sale con dignidad. Yo recuerdo que cuando salí de la alcaldía por la voluntad de los vigueses, salí por la puerta del edificio municipal y mi sucesor no se dignó a despedirme, cosa que yo si hice mi antecesor, manteniendo las formas y la educación.

En esto como en lo de la fiesta de Galicia, la Reconquista o el día de la Constitución, que en mi mandato impulsamos, tenemos que decir aquello de que las formas son el fondo. Jean-Marc Ayrault acaba de volver a Nantes, como debe ser, y su esposa seguirá dando clase en un liceo público. Como dijo Mendès France, jefe de gobierno socialista francés en los años 50, “gobernar es escoger”.

El ejemplo francés

El partido socialista francés, desde 1977, era el partido municipalista, el que gobernaba más ciudades de Francia. Eso ha cambiado hoy en la segunda vuelta de las elecciones francesas. La izquierda, los socialistas, verdes y comunistas, hemos ganado París pero la derecha ha ganado las elecciones, y lo que es peor, la extrema derecha tendrá 7 alcaldías y más  de 1200 concejales.

La derrota en ciudades como Limoges, que desde 1912 habían tenido alcalde socialista siempre, solo se puede explicar por un voto de advertencia en forma de abstención de los votantes progresistas, que no entienden la gestión de la crisis económica que está haciendo la actual dirección socialista francesa en cabezada por François Hollande. El mensaje es claro: o cambiamos de política o los electores cambian a los gestores que desde la izquierda se resignan a aplicar las políticas austericidas de las élites economicistas europeas. Esto es otro toque de atención, es necesario que desde la socialdemocracia preparemos una alternativa creíble para derrotar a las políticas de derechas y a los políticos que, desde la izquierda nominal, las practican sin rubor. En Francia la gente también quiere cambio y si la izquierda no ofrece cambio, los cambian.

Vigo, España no somos diferentes. Aprendamos de las derrotas para preparar nuestra victoria. Aprenda el aparato socialista de ciudades como Dunquerque o La Rochelle, donde Los candidatos diferentes de los oficialistas de la dirección socialista se impusieron netamente a las listas del aparato y a la derecha y extrema derecha. En Dunquerque, un ex ministro socialista, un alcalde desde hace 25 años, ha perdido ante la candidatura de las bases electorales que reclamaban un cambio.

Francia y los votantes lo muestran una vez más: el cambio no es una opción sino una necesidad, y si los gobernantes no lo hacen, ya se encargarán los electores de llevarlos a cabo con la fuerza de su voto. Esa misma oportunidad la tendremos nosotros en mayo del año próximo.

Un líder obrero como cabeza de lista en Francia

Anoche, un líder carismático de los movimientos obreros en defensa de la industria europea ha anunciado su compromiso encabezando la lista socialista francesa en la región del Gran Este.

Édouard Martin, de origen español, se había revelado ante el público como un hombre comprometido en la defensa de la industria europea y de los derechos de los trabajadores frente a la cúpula de Arcelor-Mittal, propiedad de la familia Mittal, que defiende el recorte de los derechos sociales de los metalúrgicos europeos amenazando con la deslocalización.

Si queremos, podemos derrotar a la derecha europea y hacer presidente de la comision europea al candidato socialdemocrata, Martin Schulz.

Un nuevo peligro recorre Europa: el populismo 1

Acaban de anunciarse los resultados de una elección parcial, en Brignoles, pequeña ciudad del sureste de Francia, con un recuento final muy preocupante. Es cierto que la participación solo ha sido del 42% del censo y que lo que se elegía era un puesto en el Conseil General, una especie de diputación, pero es sintomático que zonas sociológicamente compuestas por electorados obreros y populares se dejen seducir por las falacias populistas de un partido de extrema derecha como el FN. En 2012 esa circunscripción había votado en un 66% al candidato del partido socialista.

El peligro es que este ascenso no es un caso limitado, se da también en Austria, donde el partido xenófobo y ultra acaba de alcanzar más de un 21% de votantes en las ultimas elecciones; en Noruega la extrema derecha acaba de entrar en el nuevo gobierno liderado por los conservadores; en Inglaterra, Alemania y otros países europeos los sondeos auguran una subida de los partidos populistas de derechas en las próximas elecciones europeas de junio 2014.

A este peligro populista sólo se le puede parar con políticos decentes que digan la verdad y defiendan más q nunca una salida igualitaria a la crisis y una sociedad más abierta y solidaria.