Las dos Galicias, el otro Vigo 6

Trabajo todos los días en un centro de salud que atiende a la población infantil del barrio de Teis, aquí en Vigo. Un barrio de clase trabajadora, de la llamada clase media-baja y que tiene un porcentaje cada día mayor de población inmigrante. Constato todos los días los frutos de la crisis, más desigualdad y más riesgo de exclusión. Lo palpo, no me lo cuentan ni me lo dicen los informes y las gráficas. Es más, me desespero y me entristece porque esta ciudad, que aprobó una carta de derechos de los niños hace 20 años, sin embargo no ha sido capaz de diseñar y aprobar un plan de lucha contra la pobreza infantil a pesar de llevar desde 2008, en pleno impacto de la crisis financiera sobre nuestra ciudad.

Tengo complejo de aguafiestas, porque mientras yo hablo de pobreza infantil, severa en algunos casos y absolutamente muchos más de los deseables, desde el Concello de Vigo me contestan con aquello de aceras y más aceras. Según cifras del gobierno municipal, habremos dedicado en 7 años 140 millones de euros a aceras y no llegarán a 5, es decir, nada menos que 30 veces menos, a luchar contra la exclusión social y la pobreza mediante el cheque social. Pues, valiéndonos de los informes que tanto les gustan a algunos, el informe publicado por la Xunta de Galicia el 22 de Julio de 2014 me da la razón y certifica el absoluto declive y calamitoso estado de nuestra ciudad que vengo mencionando en esta página. Son Pontevedra y Orense las provincias de Galicia con mayor porcentaje de pobreza infantil, 8,16% y 8,02% respectivamente, medido por número de hogares en riesgo. Ya después, al bajar al territorio de las 5 áreas más expuestas a la pobreza infantil, resulta que dos somos Vigo y sur de Pontevedra. Vigo, mayor ciudad y antiguo motor económico de la comunidad de Galicia, ¿recuerdan?. ¿Cómo hemos podido llegar a esto?, seguro que muchos de ustedes saben la respuesta al igual que yo.

Esta sí que es la realidad de nuestra ciudad y área metropolitana y en el Concello de Vigo mientras, como ayer en el día de Galicia, silbando relajadamente y en los presupuestos hormigonando y poniendo granito para beneficio de amigos y élites mientras miles de niños viven en el límite de la exclusión social. Después de todo lo luchado por esta ciudad y sus ciudadanos, de todo el progreso, ¿es este el futuro brillante que nos espera?. Por eso, para luchar contra la pobreza, para hacer menos aceras, para acabar con el amiguismo, las élites y la corrupción, para tener el Vigo que sus ciudadanos se merecen, por todo esto y mucho más, reclamo el cambio democrático el 24 de Mayo de 2015. ¡Más atención a las personas y menos contratos a las constructoras!