Pescanova: los golfos siempre vuelven 1

Si leen la información que ofrece el diario digital El Confidencial me tendrán que dar la razón. Las élites extractivas siguen a lo suyo y siempre son los mismos. Ahora Manuel Fernández Sousa, el que jugaba al tenis con Abel Caballero, el cliente de Ventura Pérez Mariño, el que está imputado en la Audiencia Nacional con una fianza de más 300 millones de euros por su gestión que llevó a la quiebra Pescanova, ¡se resiste a dejar el poder!, ¿y qué careta busca?: Elena Espinosa, alumna y protegida de Abel Caballero, colocada por este último en la Zona de Urgente Reindustrialización y después en el Puerto de Vigo, recomendada también por Abel Caballero a José Blanco para ser nombrada Ministra de Agricultura y Pesca en varios gobierno de Rodríguez Zapatero.

¿Oyeron hablar ustedes de las “revolving doors”?, esas puertas que sirven para ir de la administración pública a los negocios privados con los que anteriormente tuvo que ver y viceversa. Pues aquí tienen dos ejemplos, Espinosa con Pescanova, que repite además lo que ya hizo con la concesión de una bomba llamada Petrovigo a Rodman cuando era presidenta de la Autoridad Portuaria de Vigo. Como alcalde, me opuse a dejar construir tanques con millones de litros de derivados petrolíferos en los terrenos de la Autoridad Portuaria y Zona Franca en Bouzas. Ganamos esa batalla, pero Rodman recolocó a Elena Espinosa y a Francisco López Peña en su entramado empresarial cuando abandonaron sus puestos de designación directa al frente de Autoriza Portuaria y Zona Franca.

Los golfos dejan huellas, pero estos hacen lo mismo que Abel Caballero y Julio Fernández Gayoso con el Auditorio Mar de Vigo. En este caso nos costó parte de la caja y la indemnización que pagará el Ayuntamiento de Vigo por las chapuzas de Abel Caballero para favorecer los intereses de su empleador Julio Fernández Gayoso.

La izquierda no se puede quedar callada ante estos chanchullos. Criticamos a Rumsfeld o Cheney pero Espinosa y Caballero hacen lo mismo.

¡Por cierto!, el chino apellidado Yu, ¿será un testaferro?. La esposa de Manuel Fernández Sousa quiso llevarse a finales de Agosto unos millones de euros a China.

¡Por cierto!, Alfonso Paz Andrade, primo de la esposa de Manuel Fernández Sousa, también aparece en la operación.

¡Por cierto!, la casa de Samil es de obligada cesión al Concello de Vigo por un convenio urbanístico de finales de la década de los 80. Señor Abel Caballero, vigile que no la pongan de garantía para la fianza de Alfonso Paz Andrade.

Pescanova: más madera 1

Algunos lectores pudieron pensar que mi juicio sobre las élites extractivas de Vigo era muy duro. Como pueden comprobar, les anunciaba que se sabrían cosas muy graves y empiezan las verdades del barquero, que algunos como este pediatra vinimos proclamando y que la opinión pública y publicada no quiso recibir. Pero la verdad llega y hoy sabemos que, además de administración fraudulenta contabilizando ventas ficticias con precios ficticios, los compañeros de tenis de Abel Caballero y clientes de Ventura Pérez Mariño se dedicaban en Agosto a usar a su esposa para llevarse millones de euros a China. Lean las informaciones publicadas estos días en distintos medios y verán que me sigo quedando corto ante las canalladas que perpetran estas élites económicas, no solo Pescanova.

Les prometo pasar a hablar de Caixanova, Silveira, Pucho Viñas y de los alcaldes y alcaldesas, salvo el que suscribe, peleándose por ver quién era más amigo de los canallas. ¿Aprenderemos los vigueses?, ¿haremos el cambio que necesitamos, poner gente decente?. La respuesta en 2015.

Las élites de Vigo: Pescanova 1

Hasta yo mismo fui engañado a principios de los años 1990, exactamente hasta 1993 y creí que Alfonso Paz Andrade era un tipo decente. Pero desde 1993, cuando como alcalde de Vigo y presidente de la Zona Franca de Vigo, me negué a comprar la colección de pintura y el chalet de Alcabre de Manuel Fernández de Sousa, además de sufrir sus ataques y maledicencias, supe y dije que estas élites succionaban medios públicos como parásitos. Y que conste que les ayude con mi amigo Yves Le Drian, entonces alcalde de Lorient y secretario de pesca del gobierno de Mitterand, para que Pescanova creciera en Francia. Pero eran, y son, insaciables. La inquina fue tanta que yo, que presidí la Feria Mundial de la Pesca de 1991, fui borrado como Trotsky lo fue de las fotos de la estación de Finlandia al lado de Lenin.

Cuando estos presuntos delincuentes pidieron mi cabeza, Touriño se la dió y pusieron a la marioneta de Ventura Pérez Mariño, ¡que era su empleado!, llevaba casos de Pescanova ante el contencioso administrativo de la Audiencia Nacional, temas fiscales, es decir, relacionados con el dinero de impuestos venido a menos. ¡Vaya camándulas!. Y Abel Caballero, actual alcalde de Vigo, jugando al tenis en Alcabre con Manuel Fernández de Sousa. Panda de sanguijuelas que dejan exhausta e inane a la ciudad de Vigo, ¡háganse fotos ahora!.

Si Vigo quiere salir adelante, hay que romper con estas élites políticas, económicas y mediáticas que nos han llevado al desastre, estas castas que todo lo corroen. El cambio que necesitamos es poner a gente decente, ciudadanos que se enfrenten a estos parásitos sociales, personas que crean en el trabajo y la meritocracia y no en los apellidos.

Por cierto, la Audiencia Nacional desvelará más basura. Fraga sucumbió y le dió 5.000 millones de dinero público ante el chantaje de que si ese dinero no llegaba, Pescanova sería vendida a Unilever. No me hizo caso y a lo mejor hoy estaríamos mejor, véase Citroën. Lo importante no son capitalistas patriotas, lo importante y necesario son empresas y directivos decentes