El otro Vigo

Acabo de ir a unos grandes almacenes situados en el corazón de nuestra ciudad y he visto a tres personas de distintas edades, sexo y raza pero con un denominador común: la pobreza. La primera persona, sentada en la puerta de una entidad bancaria, era una mujer madura, sola, con un cartel que ponía “ESTOY ENFERMA, NECESITO AYUDA”. La segunda persona era de color, varón, joven, aparentaba menos de 30 años y su cartel ponía “TRABAJO DE CUALQUIER COSA, NECESITO AYUDA”. Estaba sentado en lo que hace algún tiempo fue un pequeño comercio, desgraciadamente cerrado hace más Acabo de ir a unos grandes almacenes situados en el corazón de nuestra ciudad y he visto a tres personas de distintas edades, sexo y raza pero con un denominador común: la pobreza. La primera persona, sentada en la puerta de una entidad bancaria, era una mujer madura, sola, con un cartel que ponía “ESTOY ENFERMA ,NECESITO AYUDA”. La segunda persona era de color, varón, joven, aparentaba menos de 30 años y su cartel ponía “TRABAJO DE CUALQUIER COSA, NECESITO AYUDA”. Estaba sentado en lo que hace algún tiempo fue un pequeño comercio, desgraciadamente cerrado hace más de un año. Por último la tercera persona, sentada al lado de una agencia de viajes, era un varón, mayor de 70 años, su cartel sólo decía “POR FAVOR AYUDA”. Sería un error decir que Vigo es esa foto de seres humanos desesperados, pero el mismo error cometen los que creen que porque a ellos y los suyos les va bien, Vigo va bien. Craso error, el motor de Vigo está gripado y nos quieren anestesiar para someternos a la crueldad moral de la desigualdad.

Y la izquierda, ¿dónde estamos?. Necesitamos un cambio, primero moral y luego político para que Vigo vuelva a ser aquello que antes fue, una ciudad con una cierta igualdad de oportunidades, una ciudad calvinista donde trabajar más, permitía progresar más. Lamentablemente, ahora, si no tienes padrinos, no te bautizas, es decir, no tienes oportunidad de trabajar y más en todo lo relacionado con el Concello de Vigo, incluidas contratas y demás parentela. Así no somos ni ciudad libre ni igualitaria. Así no habrá futuro para todos, sino para unos pocos, las élites y sus allegados y protegidos.

Un secreto de Peinador 2

Ahora es Air Europa la compañía aérea que ha decidido retrasar el primer vuelo de la mañana para así no pernoctar ningún avión ni tripulación en Vigo. Antes fue el turno de Air France, Iberia y sucedáneos.

¿Por qué las compañías aéreas restringen al máximo dormir fuera de sus bases operativas?. No, no es una maldición sobre Vigo, no es que nos tenga manía Feijoo, es simplemente reducir costes. Si un avión “duerme” en Vigo, además de las tasas aeroportuarias de estacionamiento y demás, hay que pagar los gastos de hospedaje y manutención de las tripulaciones, junto con las dietas de todos y cada uno de los tripulantes. Multipliquen por 300 días y verán que sale en un piquito.
¿Qué hacen las compañías?. Como las low-cost no dejan margen para subida de precios, trasladan ese coste vía horario al pasajero. Si no estás en Barajas,el Prat o Roissy antes de las 9 de la mañana, perderás el primer enlace. Y por la tarde, si el último vuelo para Vigo es antes de 8 de la tarde, tu viaje durara 1 día más.
Soluciones hay, la misma que se le va a dar a la compañía aérea Volotea, porque con los dos millones de euros que nos va a costar esa compañia, conseguíamos mejor servicio de Vueling, Air France, Iberia y Air Europa. No debemos olvidar que uno de cada dos usuarios de Peinador lo hace por motivos de trabajo, y para esos pasajeros los aviones de primera hora de salida de Vigo y última hora de llegada a Vigo, son fundamentales.

Usemos la inteligencia. Vigo no necesita un alcalde que se lamente, los vigueses necesitamos un alcalde que resuelva los problemas de Peinador lo mas rápido posible. Y ese no se llama ni llamará Abel Caballero.

Ahora también el declive de Vigo es demográfico

Los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y el INESGA, Instituto de Estadística de Galicia, deberían abrir paso a un amplio debate ciudadano en Vigo sobre nuestro presente y futuro como ciudad.

Si grave es coger a cifras de nacimientos, solo comparables a las de finales de los años 80, más grave es que Vigo, por primera vez en la historia, tengamos un balance vegetativo negativo porque en 2012 en Vigo murió un número mayor de personas que el que nació. Estos datos significan que si no cambiamos, los vigueses cada día seremos menos y más viejos, y eso es un punto débil para nuestra ciudad y su futuro.

Pus bien verán, que a pesar de que el asunto tiene enjundia, ¿cuánto se apuestan conmigo que ningún órgano municipal, pleno, gobierno o comisión actuará?. Nuestra élite está más preocuada por sus peleas que por solucionar nuestros problemas. Y para Vigo la demografía ya se convirtió en un gran problema.

Peinador despegará, cuando Vigo despegue

Existe una generación de vigueses ilustrados, cosmopolitas, racionales y razonables que quieren a Vigo con el corazón pero también con la razón. Uno de ellos es el periodista Carlos Punzón, que en su artículo del día 10 de agosto en la Voz de Galicia sobre las causas del grave declive del aeropuerto de Peinador, dice en voz alta lo que muchos pensamos y algunos decimos: el problema más grave de Vigo es que falta un proyecto de futuro para Vigo y que si queremos que Peinador despegue, tenemos que hacer despegar Vigo y eso sólo se puede hacer con nuevas ideas, nuevos liderazgos y nuevos acuerdos en la sociedad civil.

Alvedro pita y pitara mientras el complejo servicios-industria ligado a Inditex sea un referente en la economía global. Las aceras, el naval que compra fuera el 70 por ciento de los componentes tecnológicos, Pescanova y Caixanova que hacen trampas, están pidiendo a gritos el cambio de proyectos, de modos, de líderes… .

En la generación de vigueses como Carlos Punzón está la salida correcta. La demagogia y los quejidos no son receta de futuro para nadie. Gracias Punzón y bienvenido al club de los vigueses que queremos futuro para Vigo.

Auditorio Mar de Vigo: capítulo 2

Tal y como dijimos en esta página, en el Auditorio Mar de Vigo se ha producido corrupción política, con grave perjuicio para los intereses y los fondos públicos de los vigueses, con la complicidad de quienes tenían que defender el interés general y prefirieron los intereses de sus amigos, sus protectores y sus empleadores. El magnífico artículo de investigación de Pepe Teo para Atlántico Diario, que podéis leer en su edición de hoy, ¡es sólo la punta del iceberg!. Y de la justicia, ¿se sabe algo?. Esperando a Godot.

Auditorio Mar de Vigo: chapuza completa 3

En esta web venimos denunciando las graves irregularidades cometidas en la concesión inicial por la anterior alcaldesa de Vigo, Corina Porro, y el reformado posterior ya por Abel Caballero y sus compinches que va a terminar en un sonoro fracaso de la que debía ser una industria cultural emblemática del Vigo del siglo XXI.

La que debía ser una locomotora destinada a revitalizar el borde marítimo de Beiramar, se va a quedar en un fiasco monumental, que previa declaración de suspensión de pagos de la empresa concesionaria, le puede terminar costando más de 50 millones al Concello de Vigo por haberse sometido las autoridades municipales a los caprichos del enterrador de Caixanova Julio Fernández Gayoso. Lean los artículos en la Voz de Galicia, El País, Faro de Vigo, Atlántico sobre el tema publicados hoy y comprueben que lo que anunciamos desde esta web se cumple, paso a paso.

Pero hoy voy a darles una información más grave. El contrato de alquiler del Hotel Carrís, firmado con la U.T.E. Auditorio Mar de Vigo, recogía cláusulas que no estaban en la concesión inicial. Esto quiere decir que habia una maquinación entre Caixanova y sus directivos y el señor Abel Caballero para modificar, como se hizo más tarde, el tiempo de la concesión. Cuando ese contrato se haga público, y se hará en el transcurso del pleito civil por daños y perjuicios, caerá el tupido velo de la farsa Gayoso-Caballero y se verá que esta broma nos va a costar no sólo 50 millones de euros, sino lo que es peor, el declive de una zona urbana estratégica para reconciliar a Vigo con nuestro mar y todo por favores al amigo que le financiaba estudios pagados a la cátedra dirigida por Abel Caballero y que le compraba horas de clase muy bien pagadas por la Escuela de Negocios al propio Abel Caballero cuando era diputado al Congreso y dirigente de la ejecutiva federal del PSOE.

Ni ética ni estética pero los vigueses pagamos los caprichos del sátrapa y sus amigos. Que sean felices.

Almunia: persona non grata 2

Los gloriosos concejales que nos representan, han decidido, con extraña unanimidad, declarar persona non grata a Joaquín Almunia por el tema de la devolución de las ayudas fiscales que disfrutaron algunos inversores como Ikea, Banco Santander, BBVA, El Corte Inglés, etc. por financiar la construcción de barcos en la década anterior. Es bueno que sepamos también que las grandes empresas españolas como El Corte Inglés, BBVA, Telefónica, etc. pagan una media del 3,5% como impuesto de sociedades. Revisen sus cuentas, miren lo que pagamos los ciudadanos de a pie y verán la maravilla de sistema fiscal que tenemos.

Pero aquí la cuestión de fondo, la verdadera, es otra: ¿por qué este mismo pleno no declaró personas non gratas a Julio Fernández Gayoso y José Luis Méndez por el hundimiento de las cajas de ahorros gallegas que nos ha costado 12.000 millones de euros y subiendo?, ¿por qué no se declaró persona non grata a Manuel Fernández de Sousa Faro, estimado compañero de tenis de nuestro estimado alcalde de Vigo Abel Caballero, por ocultar 2.500 millones de deuda en la contabilidad falsa de Pescanova que la ha llevado al borde de la desaparición y ha obligado a intervenir a los organismos públicos?, ¿por qué no declararon personas non gratas a los administradores que llevaron a la suspensión de pagos a Barreras y Vulcano?. Se lo contesto yo: porque en el pleno municipal se sientan unos cínicos que nos ocultan que las élites políticas y económicas de Vigo están saqueando la que un día fue la ciudad número uno en potencia económica de Galicia y prefieren ocultar sus miserias y complicidades en mentiras y propaganda. Y así nos va, los del naval sin trabajo y los vascos contratando catorce barcos, los asturianos tres… .

El problema, como decía el gran Sartre al hablar del infierno, somos nosotros. Pobre Vigo.

Empresarios así; no, gracias

La dirección de la patronal gallega se va a renovar, bueno, mejor dicho, va a cambiar de cara, pero me temo que los empresarios emprendedores, que algunos habrá, no van a dirigir la Confederación de Empresarios de Galicia.

Esta organización estuvo a punto de desaparecer hace 12 años cuando la presidía el Señor Ramilo, y se produjo una evidente desviacion de fondos públicos previstos para formación,vean la noticia de lavoz. Ahora se va el Señor Fontenla, que tiene un pequeño agujero en su grupo empresarial de 40 millones de euros y el que llega es el Señor Fernández Alvariño que, créanme, no es un genio como empresario, es más, como concesionario de la SEAT en Vigo, estuvo a punto de desaparecer por una nefasta gestión.

En resumen, que en las instituciones empresariales y en las organizaciones sindicales, tenemos empresarios que no emprenden y trabajadores que no trabajan y que llevan liberados décadas… . Así, con dirigentes burócratas, mediocres y alejados de la realidad del día a día, estamos condenados a que los sindicatos y los empresarios se representen sólo a sí mismos, no a los trabajadores y emprendedores, abriéndose así una brecha mayor entre el país real y el país oficial. Necesitamos que el cambio también llegue a estas cúpulas y una nueva generación de dirigentes decentes, honrados, sin hipotecas, renueven el gran pacto social que necesita España y Europa para ganar competititividad y futuro en el siglo XXI. Cambio necesario y urgente de las élites que nos llevaron al foso de la crisis, pero cambio de verdad, no este simulacro.

Vigo es más limpio.

La ciudad está un poco más limpia con la dimisión de Manuel Fernández de Sousa, ya ex presidente de Pescanova, a la que llevó a la ruina, manipulando su contabilidad y engañando a casi todos. Vigo es hoy un poco más vivible que ayer. Estas élites extractivas son las culpables de nuestro declive, el cambio consiste en echarlas de los puestos de poder que han detentado durante tantos años, expulsar a gente como Fernández de Sousa, Gayoso, etc.

Otro de mis enemigos que se queda en el camino. Fuimos pocos los que tuvimos el valor de enfrentarnos a ellos y denunciar ante la sociedad sus trampas y sus insoportables privilegios. La verdad tarda, pero llega.

Manual de economía para ciudadanos indignados

Para cambiar las cosas necesitamos ciudadanos comprometidos con conocimientos profesionales. Nos sobran profesionales de la mentira y la política como profesión.

Durante casi 10 años llevo siendo el pediatra en el centro de salud de Teis de los tres hijos de Ricardo Canosa. A lo largo de este tiempo, vivimos el ocaso de la socialdemocracia y el triunfo del pensamiento único. Recuerdo la gilipollez de Zapatero cuando dijo que bajar impuestos era de izquierda, el cheque bebé, la supresión del impuesto sobre el patrimonio, etc.

Ricardo acaba de publicar un libro cuyo título es “Manual de economía para ciudadanos indignados”, publicado por la editorial Giverny a un precio asequible y que explica muy bien por qué estamos dónde estamos, cómo hemos llegado a ello y las alternativas para salir de la crisis sin pisotear los derechos fundamentales de los ciudadanos y acabar con el estado del bienestar.Para abrir boca, os dejo este escrito que me ha permitido publicar como colaboración con está página web y que responde a una charla que pronunció en el Colegio de Economistas de Pontevedra.

En los últimos cuatro años hemos conocido infinidad de análisis sobre la crisis que estamos padeciendo, pero a mi modo de ver, ha habido un aspecto en el que no se ha incidido lo suficiente y es que esta crisis, supone la quiebra de los planteamientos teóricos del modelo neoliberal, que ha estado gobernando la economía mundial durante los últimos cuarenta años. Esto es así, por 2 motivos:
• En primer lugar, porque la crisis supone el fin del mito de los mercados eficientes y con capacidad para autorregularse. Hay mercados en los que efectivamente esto es así, pero hay otros mercados, en los que el consumidor no tiene la capacidad para distinguir un producto bueno de otro malo y donde si se les deja funcionar a su libre albedrío, no llegamos a una situación de equilibrio eficiente, sino más bien a la ley de la jungla, donde los más fuertes sobreviven a costa de los más débiles.
• En segundo lugar, porque la inyección de dinero público que se ha metido para sanear el sistema financiero, y que según algunas estimaciones, a fecha de hoy alcanza los 17 billones de dólares a nivel mundial, es un torpedo en la línea de flotación de un sistema ideológico, que abomina de la intervención del estado en la economía.

La base teórica del sistema neoliberal se encuentra en la escuela austriaca y en la monetarista de Chicago. No es este el lugar para exponer los planteamientos teóricos de este movimiento, pero si que hay 2 características que quisiera resaltar, porque han tenido gran importancia en el desarrollo y en las consecuencias de esta crisis.
La primera es la teoría de la utilidad marginal. Con ser una magnífica herramienta de trabajo para los economistas y desde luego mucho más general que la teoría del valor –trabajo, en mi opinión ha sido demasiado sacralizada por el movimiento neoliberal. Esto ha llevado a que los análisis y las propuestas que se han hecho desde ese movimiento, para salir de la crisis, hayan tenido un enfoque predominantemente microeconómico y que hoy en día, se puede decir con absoluta certeza, que no han funcionado.
La segunda, es la teoría de la competencia perfecta. Por suerte, o por desgracia, no vivimos en una economía de libre mercado, donde los agentes económicos operan en igualdad de condiciones. La nuestra es una economía planificada, con posiciones de poder. Esto lleva, a que la renta que cobran los distintos agentes económicos, no se corresponda tanto con su aportación al proceso productivo, como con la posición de poder que ocupan. El jefe de compras de una multinacional, no negocia un pedido, ni ve como están las curvas de oferta y de demanda. El jefe de compras de una multinacional llama a sus proveedores y les impone unas determinadas características técnicas, un precio y unos plazos de entrega. Todo el mundo sabemos, lo que le pasaría a un trabajador, que intentase negociar las cláusulas del contrato que le ponen delante. La imagen de igualdad de los distintos agentes económicos, que tanto les gusta a los liberales, es sencillamente irreal.
Tras la crisis del petróleo, el keynesianismo se mostró incapaz de solucionar los problemas inflacionarios que se produjeron y fue sustituido como pensamiento económico dominante por el neoliberalismo. El símbolo de este cambio vino determinado por la llegada al poder, casi de forma simultánea de R. Reagan y M. Thatcher. Según los liberales, la inflación era básicamente, un fenómeno monetario y el principal responsable de ella era el gobierno a través del aumento de la oferta monetaria (M) y del gasto público. Su solución, dolorosa, pasaba por un control estricto de la oferta monetaria, a través de una subida de los tipos de interés. Esto provocaría, una caída del consumo y de la inversión, lo que llevaría a un aumento del paro y a un estancamiento de los salarios, que permitiría frenar la escalada de precios.
A esta visión de los precios, como un fenómeno exclusivamente monetario, se le añadieron otros dos aspectos:
• Una disminución de los impuestos directos, y muy especialmente de los que afectaban a las clases más altas y a las rentas de capital.
• Una desregulación masiva de la economía en su conjunto y sobre todo del sistema financiero, que por ejemplo llevó en Estados Unidos a abolir toda la legislación que obligaba a separar la banca comercial y la de inversión y que databa de la época inmediatamente posterior a la crisis de 1929.

Este último aspecto ha tenido una gran importancia en la crisis actual. Por sus propias características, el capital financiero dispone de una movilidad que no tienen las mercancías, ni las personas, ni el propio capital físico. A esto hay que añadirle, la revolución informática y de telecomunicaciones, que hemos vivido en los últimos 30 años y que entre otras consecuencias, ha permitido que los capitales financieros, puedan desplazarse, literalmente hablando, a la velocidad de la luz. Las consecuencias de esta mayor movilidad son obvias. Si existe libre circulación de factores económicos (capital y trabajo), pero no existen normas e impuestos comunes, el capital financiero se coloca en aquellos lugares con una legislación más laxa y menores impuestos. Esto como es lógico, conlleva un aumento del fraude fiscal, por parte de las élites económicas. Este mayor fraude fiscal a su vez provoca una serie de efectos encadenados:
• En primer lugar, una menor recaudación fiscal y un sistema tributario injusto, en el que la mayor parte del esfuerzo impositivo, recae sobre las clases medias y trabajadoras, mientras vemos como las grandes fortunas y las grandes corporaciones multinacionales escapan de las distintas haciendas públicas y sitúan su dinero en paraísos fiscales, donde prácticamente no tributan.
• En segundo lugar, este incremento del fraude fiscal también ha ocasionado un aumento del volumen de esos mercados financieros. Si a ello le añadimos el dinero de las actividades ilícitas, (tráfico de drogas, armas, prostitución, juego, etc.) que también se han integrado en el sistema financiero, por las mayores facilidades y la ausencia de preguntas sobre su origen, podemos llegar a entender el crecimiento exponencial de esos mercados en las dos últimas décadas, que les ha llevado a sextuplicar su tamaño cada siete años, o lo que es lo mismo, a un crecimiento del orden del 35% anual. A su vez, este aumento del volumen de los mercados financieros ha generado una serie de consecuencias:

  1. Un mayor poder para esos mercados. Los mismos capitales que hace 20 años intentaban escapar del control del fisco a escondidas, hoy en día, se atreven a poner de rodillas a los gobiernos de la UE y les dictan, no sólo las políticas que deben seguir, sino incluso el nombre de los políticos que deben aplicarlas. Hoy en día, prácticamente ninguno de los dirigentes políticos se atreve a decirle a esos mercados, que gran parte de los problemas que estamos padeciendo se debe a su falta de solidaridad, por no asumir la parte de la carga que les corresponde en el desarrollo de la sociedad.
  2. Una regulación más laxa por parte de los estados, que en vez de unirse entre ellos para enfrentarse a los que no son más que una banda de delincuentes fiscales, no han dudado en premiarles, para intentar atraerles a sus respectivos estados. La consecuencia de todo esto, ha sido no sólo un incremento del fraude fiscal, sino una absoluta falta de credibilidad de las sucesivas amnistías fiscales otorgadas por los distintos gobiernos, ya que los defraudadores han terminado por concluir que si no regularizaban, no sólo no les iba a pasar nada, sino que posiblemente, la siguiente amnistía tendría unos términos más beneficiosos para ellos. Y lo cierto, es que hasta ahora no se han equivocado en sus previsiones.
  3. Un cierto maridaje entre el mundo de la política y las altas finanzas. Esto ha llevado a que exista una especie de “puerta giratoria” para ciertos personajes, entre los altos cargos privados y los altos cargos públicos, con el consiguiente conflicto de intereses. Así, Mario Draghi, actual gobernador del BCE, fue vicepresidente de Goldman Sachs, en la época inmediatamente posterior a que Goldman Sachs ayudase a Grecia a maquillar sus cuentas públicas. Mario Monti, ex primer ministro italiano y ex –comisario de la UE, fue asesor de la misma firma y Luis de Guindos, actual ministro español de economía y competitividad, fue el presidente de Lehman Brothers para España y Portugal, antes de que esta firma quebrase y desatase la crisis que estamos viviendo. Por supuesto, la lista es mucho más amplia y por supuesto, aunque el gobierno griego falseó sus cuentas públicas, hay que recordar que las consecuencias para Grecia y sus ciudadanos has sido tremendas; sin embargo, y a pesar de que fue Goldman Sachs quien orquestó ese maquillaje a través de complejas operaciones de productos derivados, las consecuencias hoy en día para este banco de inversión, conocido como “la hidra”, siguen siendo nulas.
  4. A su vez, ese maridaje entre la política y los negocios ha llevado a un incremento de la corrupción. Esto ha provocado una desafección de los ciudadanos hacia la política institucional, que no hacia la política en si, tal y como hemos podido comprobar en las manifestaciones contra la privatización de la sanidad o de la educación pública o en movimientos como el 15 –M o “Ocupa Wall Street”.

En el segundo semestre de 2007 comienzan a producirse las primeras suspensiones de pagos. La caída de los menos solventes arrastra a los más solventes y lo que es peor, en la lista empiezan a aparecer empresas con un cierto nombre y un peso en el conjunto de la economía. Ahí están BNP –Paribas, Citigroup, Martinsa –Fadesa y por supuesto Lehman Brothers, cuya quiebra fue la señal de que la fiesta había terminado.
A partir de ahí, la historia es suficientemente conocida. Los diversos estados inyectan cantidades inmensas de dinero en el sector financiero, con el fin último de salvarlo de la quiebra. Por supuesto, esto provoca un aumento de la deuda y del déficit público de esos estados. A modo de ejemplo, basta decir que España pasa de un superávit fiscal del 1,9% del PIB en el año 2007, a un déficit del 11,2% en 2009. Esto es 13 puntos de diferencia, o lo que es lo mismo, más de 130.000 millones de euros.
Una vez salvado el sistema financiero, la principal preocupación de los gobernantes europeos y mundiales pasa a ser la reducción del déficit, aplicando las típicas políticas liberales de recorte del gasto público. Pero estos recortes, no son neutros, ni en las consecuencias que tienen sobre las distintas clases sociales, ni en sus efectos sobre el conjunto de la economía. En el primer caso, los recortes afectan sobre todo a la educación, sanidad y prestaciones sociales y por ello castigan a las clases más humildes, provocando una distribución más desigual de la renta. En lo que respecta al conjunto de la economía, los efectos son igualmente dañinos. Cada recorte de gasto público se traduce en una menor riqueza. Esta menor riqueza se traduce en una caída del consumo y de la inversión, lo que a su vez ocasiona un mayor desempleo. A su vez, esta ralentización de la actividad económica ocasiona una caída de los ingresos del estado, lo que conlleva un aumento del déficit, con lo que hacen falta nuevos ajustes, con las consecuencias sociales y económicas que estamos viviendo.
Hasta aquí el análisis y la crítica de las políticas que nos han llevado a esta situación. A partir de aquí intentaré plantear una política económica alternativa a la que se está siguiendo. Esta política la he articulado en 2 planos, el corto y el largo plazo. A corto plazo, los próximos 2 o 3 años, el objetivo de la política económica debería ser intentar salir de la crisis, con el menor coste social posible. A más largo plazo, los próximos 30 o 40 años, creo que se debería abrir un debate para cambiar el sistema productivo e ir hacia un sistema que diese más valor al ocio, que al consumo y la producción.

POLÍTICA A CORTO PLAZO
Los dos pilares básicos de la política que defiendo pasan en primer lugar, por una política monetaria expansiva, que lleve la inflación a niveles del 4 ó el 5% y permitan crecer a la economía. Es cierto que esta política monetaria expansiva perjudicaría la competitividad exterior de nuestras empresas, pero creo que esto sería compensado sobradamente, por los efectos beneficiosos que tendría sobre nuestro mercado interno. A fin de cuentas, el consumo supone en torno al 70% de nuestro PIB. El segundo pilar es una política fiscal que incida más en el aumento de los ingresos, que en el recorte de los gastos, básicamente a través de una reforma tributaria que haga pagar lo que les corresponde a las rentas de capital, grandes fortunas familiares y grupos transnacionales.
De una manera más concreta, las medidas son las siguientes:
Política monetaria y financiera
• Control y supervisión estricta del sistema financiero, con la prohibición expresa de determinadas prácticas financieras.
• Creación de una banca pública con las entidades intervenidas, que tenga como misión principal el relanzamiento del crédito a las familias y a las empresas.
• Limitar la libre circulación de capitales en el conjunto de la UE, mientras no existan impuestos y normativas comunes.
• Una reforma profunda del BCE, tanto en lo referente a su independencia, como al hecho de que su única misión sea mantener la estabilidad de precios en el entorno del 2%.
• Instauración de la ITF, o tasa Tobin, tanto por su inmensa capacidad recaudatoria, como por el hecho de que desincentiva las operaciones especulativas y por lo tanto reduce las posibilidades de que volvamos a sufrir una crisis como la actual.
Política Fiscal
• Igualar la fiscalidad en la UE, tanto en lo referente al ámbito geográfico, como a la distinta imposición sobre el capital y el trabajo y que hoy en día beneficia a los primeros de forma descarada.
• Prolongación de los plazos para realizar los ajustes fiscales, creación de los eurobonos y de un presupuesto comunitario con el tamaño suficiente, como para realizar una política económica anticíclica.
Política Social
• Creación de una agencia pública que gestione las viviendas procedentes de los bancos intervenidos y que realice una política de alquileres sociales.

POLITICA A LARGO PLAZO
Pensando a más largo plazo, para los próximos 40 0 50 años, creo que los economistas deberíamos empezar a generar un debate amplio en toda la sociedad, sobre los límites del crecimiento, incluido el plantear el hecho de ir hacia una política estacionaria o de crecimiento cero. Nuestro actual sistema económico nos ha permitido un gran progreso, es cierto. No ya con respecto a la prehistoria; si miramos 50 o 100 años atrás, podemos comprobar todo lo que hemos avanzado. Pero a lo mejor va siendo hora de que empecemos a frenar y que asumamos que no podemos continuar creciendo de manera indefinida. Desde un punto de vista histórico, sólo el capitalismo y el socialismo soviético, se han preocupado por el crecimiento y han sido capaces de generarlo en grandes cantidades. El capitalismo especialmente, se ha mostrado como un sistema muy proclive a generar riqueza y una clase media que sin duda es la más extensa de la historia. Pero precisamente por ello, puede acabar muriendo de éxito. En las dos últimas décadas hemos podido comprobar, que el planeta empieza a mostrar síntomas de agotamiento, tanto en lo que se refiere a la explotación de los recursos, como al propio equilibrio ecológico y natural. Hay una parábola de Kenneth E. Boulding, un economista norteamericano de mediados del siglo pasado, que explica perfectamente la situación que vivimos y es: “ La parábola del cowboy y el astronauta”. En la economía del cowboy con sus inmensas praderas y espacios, el consumo y la producción son los grandes objetivos. Sin duda es mejor tener 100 vacas que 50 y mejor aún, es tener 1000 o 2000. En la economía del astronauta encerrado en su pequeña cápsula, la producción y el consumo son variables que hay que limitar, al mínimo posible. Hoy en día, nosotros estamos más cerca del astronauta, que del cowboy. Por primera vez en la historia, disponemos de los medios para resolver la mayoría de los problemas, que han preocupado a la humanidad desde el inicio de los tiempos. Pero por primera vez en la historia, también disponemos de la capacidad para destruir el planeta; y ni siquiera es necesario que sea mediante una catástrofe nuclear, biológica o informática. Sencillamente basta con que sigamos manteniendo un sistema económico inviable, que predica un consumo y una producción masiva. Máxime, cuando cada vez son más los países y la población que se incorporan a él. No soy adivino y no sé qué acabaremos eligiendo. Pero lo que sí es seguro, es que la cuenta atrás ya ha comenzado.

EL SR. MACROECONOMÍA Y EL SR. MICROECONOMÍA
La teoría neoliberal que ha dominado el pensamiento económico durante las últimas cuatro décadas, asume entre sus principales postulados, la teoría de la utilidad marginal. Según esta, los agentes económicos fabrican, consumen o intercambian bienes, con el fin último de maximizar su nivel de satisfacción. Esto último se produce cuando el coste marginal es igual al ingreso marginal. La teoría marginal, fue expuesta en la segunda mitad del siglo XIX por Jevons, Menger y otros. Con ser más general y un instrumento de análisis más válido que la teoría del valor –trabajo que hasta entonces habían utilizado economistas como Ricardo y Marx, creo que ha sido demasiado sacralizada por el movimiento neoliberal. Este hecho, que puede parecer una simple discrepancia teórica, apta sólo para economistas, ha tenido, sin embargo, unas enormes repercusiones en la crisis que estamos padeciendo. En mi opinión, el excesivo peso que desde las universidades y demás instituciones económicas, se le ha dado a esta teoría, ha llevado a que tanto en los análisis, como en las soluciones que se han propuesto para salir de esta crisis, haya predominado un enfoque microeconómico. No es que esto sea malo en sí, pero por desgracia en economía, lo que es verdad a nivel microeconómico, no tiene por qué ser verdad a nivel macroeconómico.
En los últimos días hemos visto un hecho insólito, como que el FMI, casi haya pedido disculpas, al reconocer que subestimó los efectos de los ajustes y de la recesión en Grecia. La teoría económica nos dice que cuando un agente económico baja sus precios, se vuelve más competitivo. Sin embargo, cuando esa bajada de precios se produce en el conjunto de la economía, puede que esta sea más competitiva, o puede que no. Pero lo que es seguro es que se convierte en una economía más pobre. Un ejemplo aclarará más el asunto.
Imaginemos a un señor, K., que es dueño de un pequeño restaurante, con un menú a la carta y que tiene 4 trabajadores, 2 en barra y otros 2 en cocina. El sr. K no está muy contento últimamente y ha empezado a pensar, que con esto de la crisis, el menú a la carta no funciona. El hombre se plantea un cambio en el modelo de negocio y ha empezado a pensar en enfocar el restaurante hacia un menú del día y una serie de tapas atractivas. Pero claro, el cambio de modelo de negocio necesita tiempo y como todos sabemos, el tiempo es dinero. El sr. K reúne a su plantilla, con la que lleva muchos años y les expone su idea. Pero eso no es todo, el sr. K también les dice, que para aguantar necesita rebajar costes y que por lo tanto, o despide a uno de ellos, o los cuatro aceptan rebajarse el sueldo cada uno en 250€. Los trabajadores aceptan la rebaja del sueldo y el restaurante continúa funcionando. Y aunque estamos en una época de crisis, vamos a ponerle un final feliz a lahistoria. Entre la gente de la construcción, comerciales y demás potenciales clientes, se corre la voz, de que en el restaurante de K. se come muy bien, a un precio asequible. El nuevo modelo de negocio da resultado. Al cabo de unos meses, K, reúne de nuevo a su plantilla, les anuncia que el restaurante está a salvo y que el próximo mes, todos volverán a cobrar su salario original. La bajada de salarios le ha dado al restaurante, el tiempo necesario para asentarse y salvarse. ¡Esto es microeconomía¡.
Ahora imaginemos, que la bajada de salarios no se produce sólo en el restaurante de K., sino que se produce en el conjunto de la economía. En esa situación, y aun con el cambio de modelo de negocio. ¿Qué va a ocurrir? Pues muy sencillo. El cliente que antes comía allí a diario, ahora sólo como 2 o 3 veces por semana y el resto de los días se trae la comida de casa. El que paraba de vez en cuando, ya no para, o si acaso, se toma un café. En ese contexto, lo más posible es que la caída de los costes laborales, por muy importante que pueda llegar a ser, no compense ni remotamente la caída de los ingresos, derivada de un empobrecimiento masivo de la demanda. Lo que sin duda provocará el cierre del restaurante de K. y el despido de sus 4 trabajadores. ¡Esto es macroeconomía!
Como podemos ver, en ambos casos se ha producido una bajada de los salarios, pero los efectos que se han producido, han sido contrapuestos. En el primer caso el restaurante se ha salvado y en el segundo, no. Como decía al principio del artículo, lo que es verdad a nivel microeconómico, no tiene por qué serlo a nivel macro. Esto es así, porque la economía no es un único agente actuando en el vacío, sino una multitud de ellos interactuando entre sí. Una serie de eslabones sueltos, no forman una cadena, ni tienen su resistencia. En economía ocurre igual. La suma del conjunto es algo completamente distinto a la suma de las actividades individuales.
Si queremos salir de esta maldita crisis, ya va siendo hora de que dejemos de mirar los árboles y contemplemos el bosque en su conjunto. Sólo así podremos orientarnos y salir del laberinto en el que estamos perdidos.