Hasta el final y en todo 1

Acaba de anunciar doña Carmela Silva, presidenta de la Diputación de Pontevedra, diputada en cortes por la provincia de Pontevedra y concejala del Concello de Vigo, que como presidenta de la diputación provincial ha remitido a la fiscalía y al Tribunal de Cuentas expedientes de gasto por valor de 35 millones de euros, cofinanciados por la Unión Europea y correspondientes al último mandato del señor Louzán y su mayoría absoluta del PP.

En primer lugar, felicitar por esta decisión y invitarla a que nos diga, con nombres y apellidos, vinculaciones políticas y familiares, toda la lista de enchufados de Louzán y el Partido Popular. Los ciudadanos decentes queremos saber y depurar todas las tropelías y abusos de poder, los haga quien los haga. Deseo que este paso inicial se continúe con la personación de la Diputación como perjudicada y acusación en todos aquellos procedimientos en que haya lesión del interés público. Sin miedo, sin componendas porque algunos creímos que detrás del pacto presupuestario entre PP y PSOE en Vigo había un interés mútuo en taparse mutuamente las corrupciones.

Nada me alegraría más que haberme equivocado, el tiempo nos dirá si esto va en serio o es un simple postureo.

Una oportunidad para Vigo

En democracia, hay que respetar lo que dicen las urnas, aunque no compartas su veredicto, como es mi caso en relación al resultado de las elecciones del 24 de mayo en Vigo.

En positivo, lo importante es que los vigueses, con su voto, además de darle una mayoría enorme que garantiza durante 4 años una tranquilidad política absoluta en la vida municipal viguesa, ha separado un cambio mayor y que nadie tuvo antes: la Diputación de Pontevedra, por primera vez, puede ser presidida por una persona que es miembro del gobierno municipal de Vigo. Presidentes de Vigo ya hubo después de 1979, el señor García del Valle, pero era el jefe de la oposición en nuestra ciudad como presidente del PP. Ahora, por primera vez, la número dos del gobierno municipal de Vigo, la señora Silva, va a presidir, previo pacto con la izquierda, la obsoleta diputación provincial.

El primer, por no decir el que más, problema que irrita y enerva más a los vigueses es el humillante trato administrativo que sufrimos Vigo y los vigueses por no ser nuestra ciudad la capital de provincia. El proyecto de ley del área metropolitana que coordiné por mandato de la agrupación socialista de Vigo en 2006-2007, dejaba claro que la capitalidad de Vigo en el área metropolitana suponía dotar a nuestra ciudad de los servicios administrativos propios de una capital de provincia. Este camino lo empezamos en 1994, cuando desde el Concello de Vigo que presidía entonces este pediatra, iniciamos la batalla por las salas de audiencia y oficinas de tráfico en Vigo, poniendo en evidencia ante los ciudadanos y usuarios, lo estúpido del sistema provincial que prohíbe a las grandes urbes que no son capital de provincia, caso de Vigo, tener los servicios que los vigueses necesitamos en nuestra vida diaria.

La aplastante mayoría de Caballero en Vigo es una oportunida única para resolver para siempre el problema, ¿cómo?. Muy fácil, trasvasando competencias y recursos humanos y financieros desde la Diputación al área metropolitana cuya ley esta en vigor pleno, reclamando y ejecutando el mandato que prevé en la ley del área metropolitana que Vigo, su capital, tendrá los servicios administrativos públicos necesarios.

Esta es la prueba del algodón de si Caballero y su equipo quieren cambio o simplemente van a la Diputación para seguir chanchulleando, es decir, para contratar personal amigo, adjudicar obras a Eiriña y Movexvial como ya hacía Louzán y repartir subvenciones en función de intereses de partido como hacia Louzán y sus antecesores, entre ellos Mariano Rajoy. Recuerde Caballero que Touriño prometió una consellería de pesca con sede en Vigo y un área metropolitana, y al no cumplir su promesa cavó su tumba electoral en nuestra ciudad.

Si Caballero y Silva quieren cambio, habrá cambio y esa es una oportunidad, de verdad, histórica, para Vigo, y muchos y muchas estaremos a su lado ayudando a darle a Vigo el trato administrativo propio de una gran ciudad. Que el poder no nuble el cambio.