Denuncia escrita por el Auditoriazo

Como algunos sabrán, el 18 de octubre de 2013 comparecí durante más de 60 minutos ante la comisión de investigación del pleno del Concello de Vigo, sobre la situación calamitosa de la concesión del Auditorio Mar de Vigo. Quisieron impedir que lo que dijera allí se recogiera en actas y por eso, hace un mes, fui requerido para testimoniar por escrito. Aquí tienen el documento completo con sello del registro que entregué hoy con declaración escrita.

Las amistades peligrosas de Abel Caballero con su amigo Julio Fernández Gayoso de Caixanova, nos van a costar entre 30 y 50 millones de euros. Pero eso no es lo peor. Lo peor es que han destrozado una oportunidad única de regenerar el borde marítimo portuario de Vigo. Esa zona sigue a día de hoy degradada por los favores entre las élites que dirigieron esta ciudad en los últimos años, por eso el cambio democrático es necesario.

Aquí tienen el texto íntegro de mis declaraciones:
Respuestas por escrito a la petición formulada por el presidente de la comisión especial de investigación sobre la situación del AUDITORIO MAR DE VIGO
PREGUNTA 1: Explicación e informe del plan inicial del auditorio.
Respuesta: La operación del Auditorio y Palacio de Congresos Mar de Vigo es la continuación de la operación de recuperar el borde marítimo del casco urbano de la ciudad que se inicia en mi mandato 1991-1995 con el programa urbanístico premiado a nivel europeo conocido como “Abrir Vigo al Mar”.
El Consejo Económico y Social, siendo alcalde D. Manuel Pérez, que me sucedió a mí, decidió por unanimidad desarrollar un ambicioso proyecto para crear una prolongación del casco urbano en el entorno del edificio abandonado, donde había funcionado la señera empresa viguesa Casa Mar.
Se trataba de recuperar la avenida de Beiramar y Jacinto Benavente con naves industriales abandonadas (Casa Mar, Cordelerías Mar…, etc) para desarrollar un nuevo barrio que abriese nuevas posibilidades habitacionales y de industrias culturales y de servicios de alto valor añadido.
El objetivo final era llevar la ciudad hasta la rotonda de Barreras y manteniendo los usos portuarios, demostrar que no solo es posible sino que es conveniente como se ha hecho en Baltimore, Boston, San Francisco, Le Havre o más cerca Barcelona, Malaga, Bilbao o Lisboa, reconciliar ciudad-puerto.
PREGUNTA 2: ¿Existen, a su juicio, irregularidades por parte del gobierno municipal actual en la actual problemática que vive el complejo auditorio Mar de Vigo?
RESPUESTA: Estoy convencido que sí. Por eso se lo expresé en mi comparecencia de 60 minutos ante la comisión que usted preside. Me indigna la farsa de acta que propone el secretario del pleno del Concello que en vez de actuar de notario actúa de abogado defensor del gobierno municipal y el alcalde. Actúa así, porque él sabe, como se lo dije a la cara, que el acuerdo adoptado por la junta de gobierno local del 31 de marzo de 2008 es manifiestamente contrario al interés general de la ciudad, abriendo el camino para todas las desgracias que han ocurrido a continuación en las cuales se produce un deterioro de las arcas públicas. En la actualidad ya se han pagado más de cinco millones de euros, no previstos y anuncio ya, que tendremos que hacer frente, con el dinero de todos los vigueses, a una cantidad final superior a los treinta millones de euros en el mejor de los casos.
Ese acuerdo lesivo para las arcas municipales supuso la variación de un contrato haciendo recaer sobre los fondos públicos las imprevisiones y errores de la empresa adjudicataria, es decir, en ese acuerdo el gobierno municipal de la ciudad de Vigo presidido por el Señor Caballero, admite menos metros construidos de los previstos en el concurso inicial, menos equipamientos de los previstos y firmados en el contrato de adjudicación, más precio por metro cuadrado de edificación.
Pero ese acuerdo, además, llevaba dentro más problemas a futuro. Si se construyen menos instalaciones para alquilar no se puede recuperar la parte privada de la inversión en el tiempo del contrato inicial. Estoy convencido de que el alcalde y el gobierno municipal, cuando adoptan el acuerdo, saben que en poco tiempo más tendrían que inyectar más dinero público y alargar el tiempo de la concesión y así fue. Acuerdos posteriores obligaron a revisar el plan económico financiero de la concesión y el ayuntamiento tuvo que aportar con fondos propios 5.003.892€ y aumentar el plazo de concesión a 60 años.
Finalizadas las elecciones municipales de 2011 se destapa el velo que se había ocultado a la opinión pública, y el 6 de julio de 2012 la junta de gobierno local presidida por el señor Caballero acuerda los primeros cinco millones de euros y la ampliación de la concesión.
Es ilegal que la modificación del contrato inicial realizada en 31 de marzo de 2008 se hiciera sin los informes preceptivos del secretario y del interventor municipal. Es más, tal y como afirmé en mi comparecencia pública ante ustedes y que el secretario se negó a recoger, el asesor jurídico dice claramente que no le compete informar y dice los artículos del reglamento que obligaban al informe preceptivo del secretario e interventor municipal. Por informaciones que he ido recabando me consta que al interventor del momento aquel no se le solicitó informe y el secretario, que después de una excursión a la junta de Galicia vuelve al mismo puesto, deberá explicar su silencio ni tan siquiera cuando el asesor jurídico lo coloca delante de su responsabilidad.
Tengo la convicción de que igual que en la adjudicación se evitó el informe de los técnicos municipales para poder adjudicar a la UTE donde estaba Caixanova. Posteriormente el gobierno municipal del momento pensó más en los intereses de Caixanova que en los intereses de la ciudad y las arcas municipales. Les recuerdo a ustedes la intima vinculación de los señores Gayoso y Caballero durante ese tiempo histórico, vinculación que ya tenía raíces cuando el señor Caballero pronunció la loa del señor Gayoso en el acto de su doctorado Honoris Causa, por no remontarme a los trabajos financiados por Caixanova en que ha participado el señor Caballero.
Por último, denuncié ante ustedes y no se recogió en el acta, que la empresa concesionaria del catering se selecciona sin concurso y casualmente se adjudica a un conocido militante y destacado apoyante del señor Caballero en la agrupación municipal socialista de Vigo. También denuncié, y no se recogió en el acta, que la esposa del concejal Regades vino desarrollando las funciones de relaciones públicas de la empresa, seleccionada sin concurso, para explotar los eventos culturales y comerciales del auditorio y palacio de congresos. Es más, el señor Regades, a pesar de esta relación familiar participo en las votaciones que le supusieron al ayuntamiento un aumento en las aportaciones dinerarias y del tiempo de concesión.
Me consta que en la actualidad se está retrasando todo para que la bomba estalle después de las elecciones municipales de 2015, y ante la inevitable suspensión de pagos, el Ayuntamiento tenga que hacer frente a una cantidad no inferior a 30 millones de euros, y que tales conversaciones se le están hurtando a la opinión pública. Indaguen cual es la duración del contrato de la nueva unidad hotelera, me temo que es un año y después ya veremos si renovamos.

PREGUNTA 3: ¿Hay determinados acuerdos en la concesión que se han incumplido?
RESPUESTA: Todos. Hemos pagado más dinero por menos y peores instalaciones y dándole más tiempo al sector privado y todo se hizo para poder inaugurar antes de las municipales de 2011 cuando lo lógico hubiera sido rescindir el contrato inicial ante la presentación el 16 de julio de 2007 de un proyecto por un importe total de 151.383.119€ cuando la sociedad adjudicataria preveía el 8 de octubre de 2006 una inversión de 82.490.720€ y la proposición que resultó adjudicataria preveía una inversión de 85.716.699€ y un plazo de concesión de 35 años.
PREGUNTA 4: ¿Valoración de la actividad cultural en el auditorio?
RESPUESTA: Como ciudadano tengo una valoración pero quien tiene que decidir la programación son los programadores y yo llevo 10 años fuera del Ayuntamiento. Por respeto a las instituciones me guardo mi opinión como ciudadano.
PREGUNTA 5: ¿Ve soluciones a la problemática actual?
RESPUESTA: Sin duda y ninguna va a ser gratis. Se debe aspirar a minimizar el perjuicio para las arcas públicas municipales pero los vigueses deben saber que va a ser de varias decenas de millones de euros y pasará, ineludiblemente, por el rescate de la concesión para que no sigamos financiando al sector privado sin orden ni concierto. Las formulas, como usted comprenderá, no se las voy a dar yo a los que están en el pleno, son ustedes las que tienen que encontrarlas, y si no son capaces otros vendrán que lo harán.
PREGUNTA 6: ¿Está de acuerdo con el acta de su comparecencia ante esta comisión del pasado día 18 de octubre?
RESPUESTA: No. Por eso le mando este escrito por registro, porque creo que el Secretario, que sabe que no se actuó correctamente en este tema, está preparando la estrategia de defensa ante los pleitos que se avecinan de índole civil e incluso penal, y como lo que digo incomoda al gobierno y a algunos funcionarios que hicieron de “Don Tancredo” pues intenta silenciarme y está en su derecho, igual que yo debo decir aquello que creo que es bueno para mi ciudad con independencia de que me cree algunos problemas con alguno de ustedes.
Quedo a disposición de ustedes y de las autoridades competentes para lo que fuera menester.
En Vigo, a nueve de marzo de 2014

Fdo: Carlos A. González Príncipe

Canal de Panamá versus Auditorio Mar de Vigo

Pasen señores y señoras de Vigo, ¡véanse en el espejo del canal de Panamá!. Sacyr, en un caso y otro, hace una mala oferta, en América Central no tragan pero aquí los chicos del BNG y PSOE, manejados hábilmente por el viejo imputado en la Audiencia Nacional, llamado Julio Gayoso y representado en el consejo de administración de Sacyr por uno de sus subdirectores de confianza, los convence en contra de los intereses de la ciudad de Vigo, que exigían la rescisión del contrato.

¿Para qué va la ministra Pastor tan lejos?, hable con su colega Abel Caballero y líbrenos al pueblo de Vigo de pagar los más de 50 millones de euros que nos va a costar el error que inició Corina Porro y remató uchiño. Aprendan en Panamá, o los paran o los chingan, aunque alguien habrá chingado: cuánto, quién, cómo…, pregunten en la fiscalía.

La verdad del sector naval

En esta página, hemos mantenido que el problema del naval en Vigo y Galicia no era el tax lease ni el malvado Joaquin almunia. El problema somos nosotros, o más claramente, algunos “pseudoempresarios”, pues hay gente decente y honrada pero son los menos.

Al final, aquel tax lease que se iba a llevar por delante los 10.000 empleos de la ría de Vigo, se ha quedado en un tigre de papel de 126 millones de beneficios fiscales fraudulentos que, tras estudiar caso a caso, tendrán que devolver empresas como El Corte Inglés, Zara o Ikea, que como verán tienen una implicación profunda con la construcción naval y la explotación de todo tipo de buques.

Como siempre, al final llega la verdad y el problema de Barreras es que el señor Pucho Viñas se equivocó, sin mala fe sentencia dixit, de contabilizar como Dios manda 12.000 millones de las antiguas pesetas, calderilla, y los sindicatos, los liberados, los consejeros y los banqueros prestatarios junto con los auditores no se dieron cuenta del error. Por no darse cuenta, ni siquiera el ilustrísimo profesor mundial de economía que nos representa, el ilustre Abel Caballero, se dió cuenta. Vamos, igual que los consejeros de Gayoso, estaban de paso y, eso sí, se liberaban, cobraban, prestaban y botaban navíos pero no sabían nada. Hatajo de cómplices de golfos que siembran la ruina de esta ciudad.

Y ahora señores y señoras concejales, ¿matamos a Joaquín Almunia?, ¿a Rajoy?, ¿a Núñez?, mientras tanto los vascos y asturianos contratan y seguirán contratando nuevos buques. ¡Hasta los noruegos parecen dispuestos a comprar los astilleros de Viana do Castelo!. O cambiamos los patrones que dirigen este buque llamado Vigo o naufragaremos entre la complacencia autista de sus élites.

Auditorio Mar de Vigo: capítulo 2

Tal y como dijimos en esta página, en el Auditorio Mar de Vigo se ha producido corrupción política, con grave perjuicio para los intereses y los fondos públicos de los vigueses, con la complicidad de quienes tenían que defender el interés general y prefirieron los intereses de sus amigos, sus protectores y sus empleadores. El magnífico artículo de investigación de Pepe Teo para Atlántico Diario, que podéis leer en su edición de hoy, ¡es sólo la punta del iceberg!. Y de la justicia, ¿se sabe algo?. Esperando a Godot.

Auditorio Mar de Vigo: chapuza completa 3

En esta web venimos denunciando las graves irregularidades cometidas en la concesión inicial por la anterior alcaldesa de Vigo, Corina Porro, y el reformado posterior ya por Abel Caballero y sus compinches que va a terminar en un sonoro fracaso de la que debía ser una industria cultural emblemática del Vigo del siglo XXI.

La que debía ser una locomotora destinada a revitalizar el borde marítimo de Beiramar, se va a quedar en un fiasco monumental, que previa declaración de suspensión de pagos de la empresa concesionaria, le puede terminar costando más de 50 millones al Concello de Vigo por haberse sometido las autoridades municipales a los caprichos del enterrador de Caixanova Julio Fernández Gayoso. Lean los artículos en la Voz de Galicia, El País, Faro de Vigo, Atlántico sobre el tema publicados hoy y comprueben que lo que anunciamos desde esta web se cumple, paso a paso.

Pero hoy voy a darles una información más grave. El contrato de alquiler del Hotel Carrís, firmado con la U.T.E. Auditorio Mar de Vigo, recogía cláusulas que no estaban en la concesión inicial. Esto quiere decir que habia una maquinación entre Caixanova y sus directivos y el señor Abel Caballero para modificar, como se hizo más tarde, el tiempo de la concesión. Cuando ese contrato se haga público, y se hará en el transcurso del pleito civil por daños y perjuicios, caerá el tupido velo de la farsa Gayoso-Caballero y se verá que esta broma nos va a costar no sólo 50 millones de euros, sino lo que es peor, el declive de una zona urbana estratégica para reconciliar a Vigo con nuestro mar y todo por favores al amigo que le financiaba estudios pagados a la cátedra dirigida por Abel Caballero y que le compraba horas de clase muy bien pagadas por la Escuela de Negocios al propio Abel Caballero cuando era diputado al Congreso y dirigente de la ejecutiva federal del PSOE.

Ni ética ni estética pero los vigueses pagamos los caprichos del sátrapa y sus amigos. Que sean felices.

Manual de economía para ciudadanos indignados

Para cambiar las cosas necesitamos ciudadanos comprometidos con conocimientos profesionales. Nos sobran profesionales de la mentira y la política como profesión.

Durante casi 10 años llevo siendo el pediatra en el centro de salud de Teis de los tres hijos de Ricardo Canosa. A lo largo de este tiempo, vivimos el ocaso de la socialdemocracia y el triunfo del pensamiento único. Recuerdo la gilipollez de Zapatero cuando dijo que bajar impuestos era de izquierda, el cheque bebé, la supresión del impuesto sobre el patrimonio, etc.

Ricardo acaba de publicar un libro cuyo título es “Manual de economía para ciudadanos indignados”, publicado por la editorial Giverny a un precio asequible y que explica muy bien por qué estamos dónde estamos, cómo hemos llegado a ello y las alternativas para salir de la crisis sin pisotear los derechos fundamentales de los ciudadanos y acabar con el estado del bienestar.Para abrir boca, os dejo este escrito que me ha permitido publicar como colaboración con está página web y que responde a una charla que pronunció en el Colegio de Economistas de Pontevedra.

En los últimos cuatro años hemos conocido infinidad de análisis sobre la crisis que estamos padeciendo, pero a mi modo de ver, ha habido un aspecto en el que no se ha incidido lo suficiente y es que esta crisis, supone la quiebra de los planteamientos teóricos del modelo neoliberal, que ha estado gobernando la economía mundial durante los últimos cuarenta años. Esto es así, por 2 motivos:
• En primer lugar, porque la crisis supone el fin del mito de los mercados eficientes y con capacidad para autorregularse. Hay mercados en los que efectivamente esto es así, pero hay otros mercados, en los que el consumidor no tiene la capacidad para distinguir un producto bueno de otro malo y donde si se les deja funcionar a su libre albedrío, no llegamos a una situación de equilibrio eficiente, sino más bien a la ley de la jungla, donde los más fuertes sobreviven a costa de los más débiles.
• En segundo lugar, porque la inyección de dinero público que se ha metido para sanear el sistema financiero, y que según algunas estimaciones, a fecha de hoy alcanza los 17 billones de dólares a nivel mundial, es un torpedo en la línea de flotación de un sistema ideológico, que abomina de la intervención del estado en la economía.

La base teórica del sistema neoliberal se encuentra en la escuela austriaca y en la monetarista de Chicago. No es este el lugar para exponer los planteamientos teóricos de este movimiento, pero si que hay 2 características que quisiera resaltar, porque han tenido gran importancia en el desarrollo y en las consecuencias de esta crisis.
La primera es la teoría de la utilidad marginal. Con ser una magnífica herramienta de trabajo para los economistas y desde luego mucho más general que la teoría del valor –trabajo, en mi opinión ha sido demasiado sacralizada por el movimiento neoliberal. Esto ha llevado a que los análisis y las propuestas que se han hecho desde ese movimiento, para salir de la crisis, hayan tenido un enfoque predominantemente microeconómico y que hoy en día, se puede decir con absoluta certeza, que no han funcionado.
La segunda, es la teoría de la competencia perfecta. Por suerte, o por desgracia, no vivimos en una economía de libre mercado, donde los agentes económicos operan en igualdad de condiciones. La nuestra es una economía planificada, con posiciones de poder. Esto lleva, a que la renta que cobran los distintos agentes económicos, no se corresponda tanto con su aportación al proceso productivo, como con la posición de poder que ocupan. El jefe de compras de una multinacional, no negocia un pedido, ni ve como están las curvas de oferta y de demanda. El jefe de compras de una multinacional llama a sus proveedores y les impone unas determinadas características técnicas, un precio y unos plazos de entrega. Todo el mundo sabemos, lo que le pasaría a un trabajador, que intentase negociar las cláusulas del contrato que le ponen delante. La imagen de igualdad de los distintos agentes económicos, que tanto les gusta a los liberales, es sencillamente irreal.
Tras la crisis del petróleo, el keynesianismo se mostró incapaz de solucionar los problemas inflacionarios que se produjeron y fue sustituido como pensamiento económico dominante por el neoliberalismo. El símbolo de este cambio vino determinado por la llegada al poder, casi de forma simultánea de R. Reagan y M. Thatcher. Según los liberales, la inflación era básicamente, un fenómeno monetario y el principal responsable de ella era el gobierno a través del aumento de la oferta monetaria (M) y del gasto público. Su solución, dolorosa, pasaba por un control estricto de la oferta monetaria, a través de una subida de los tipos de interés. Esto provocaría, una caída del consumo y de la inversión, lo que llevaría a un aumento del paro y a un estancamiento de los salarios, que permitiría frenar la escalada de precios.
A esta visión de los precios, como un fenómeno exclusivamente monetario, se le añadieron otros dos aspectos:
• Una disminución de los impuestos directos, y muy especialmente de los que afectaban a las clases más altas y a las rentas de capital.
• Una desregulación masiva de la economía en su conjunto y sobre todo del sistema financiero, que por ejemplo llevó en Estados Unidos a abolir toda la legislación que obligaba a separar la banca comercial y la de inversión y que databa de la época inmediatamente posterior a la crisis de 1929.

Este último aspecto ha tenido una gran importancia en la crisis actual. Por sus propias características, el capital financiero dispone de una movilidad que no tienen las mercancías, ni las personas, ni el propio capital físico. A esto hay que añadirle, la revolución informática y de telecomunicaciones, que hemos vivido en los últimos 30 años y que entre otras consecuencias, ha permitido que los capitales financieros, puedan desplazarse, literalmente hablando, a la velocidad de la luz. Las consecuencias de esta mayor movilidad son obvias. Si existe libre circulación de factores económicos (capital y trabajo), pero no existen normas e impuestos comunes, el capital financiero se coloca en aquellos lugares con una legislación más laxa y menores impuestos. Esto como es lógico, conlleva un aumento del fraude fiscal, por parte de las élites económicas. Este mayor fraude fiscal a su vez provoca una serie de efectos encadenados:
• En primer lugar, una menor recaudación fiscal y un sistema tributario injusto, en el que la mayor parte del esfuerzo impositivo, recae sobre las clases medias y trabajadoras, mientras vemos como las grandes fortunas y las grandes corporaciones multinacionales escapan de las distintas haciendas públicas y sitúan su dinero en paraísos fiscales, donde prácticamente no tributan.
• En segundo lugar, este incremento del fraude fiscal también ha ocasionado un aumento del volumen de esos mercados financieros. Si a ello le añadimos el dinero de las actividades ilícitas, (tráfico de drogas, armas, prostitución, juego, etc.) que también se han integrado en el sistema financiero, por las mayores facilidades y la ausencia de preguntas sobre su origen, podemos llegar a entender el crecimiento exponencial de esos mercados en las dos últimas décadas, que les ha llevado a sextuplicar su tamaño cada siete años, o lo que es lo mismo, a un crecimiento del orden del 35% anual. A su vez, este aumento del volumen de los mercados financieros ha generado una serie de consecuencias:

  1. Un mayor poder para esos mercados. Los mismos capitales que hace 20 años intentaban escapar del control del fisco a escondidas, hoy en día, se atreven a poner de rodillas a los gobiernos de la UE y les dictan, no sólo las políticas que deben seguir, sino incluso el nombre de los políticos que deben aplicarlas. Hoy en día, prácticamente ninguno de los dirigentes políticos se atreve a decirle a esos mercados, que gran parte de los problemas que estamos padeciendo se debe a su falta de solidaridad, por no asumir la parte de la carga que les corresponde en el desarrollo de la sociedad.
  2. Una regulación más laxa por parte de los estados, que en vez de unirse entre ellos para enfrentarse a los que no son más que una banda de delincuentes fiscales, no han dudado en premiarles, para intentar atraerles a sus respectivos estados. La consecuencia de todo esto, ha sido no sólo un incremento del fraude fiscal, sino una absoluta falta de credibilidad de las sucesivas amnistías fiscales otorgadas por los distintos gobiernos, ya que los defraudadores han terminado por concluir que si no regularizaban, no sólo no les iba a pasar nada, sino que posiblemente, la siguiente amnistía tendría unos términos más beneficiosos para ellos. Y lo cierto, es que hasta ahora no se han equivocado en sus previsiones.
  3. Un cierto maridaje entre el mundo de la política y las altas finanzas. Esto ha llevado a que exista una especie de “puerta giratoria” para ciertos personajes, entre los altos cargos privados y los altos cargos públicos, con el consiguiente conflicto de intereses. Así, Mario Draghi, actual gobernador del BCE, fue vicepresidente de Goldman Sachs, en la época inmediatamente posterior a que Goldman Sachs ayudase a Grecia a maquillar sus cuentas públicas. Mario Monti, ex primer ministro italiano y ex –comisario de la UE, fue asesor de la misma firma y Luis de Guindos, actual ministro español de economía y competitividad, fue el presidente de Lehman Brothers para España y Portugal, antes de que esta firma quebrase y desatase la crisis que estamos viviendo. Por supuesto, la lista es mucho más amplia y por supuesto, aunque el gobierno griego falseó sus cuentas públicas, hay que recordar que las consecuencias para Grecia y sus ciudadanos has sido tremendas; sin embargo, y a pesar de que fue Goldman Sachs quien orquestó ese maquillaje a través de complejas operaciones de productos derivados, las consecuencias hoy en día para este banco de inversión, conocido como “la hidra”, siguen siendo nulas.
  4. A su vez, ese maridaje entre la política y los negocios ha llevado a un incremento de la corrupción. Esto ha provocado una desafección de los ciudadanos hacia la política institucional, que no hacia la política en si, tal y como hemos podido comprobar en las manifestaciones contra la privatización de la sanidad o de la educación pública o en movimientos como el 15 –M o “Ocupa Wall Street”.

En el segundo semestre de 2007 comienzan a producirse las primeras suspensiones de pagos. La caída de los menos solventes arrastra a los más solventes y lo que es peor, en la lista empiezan a aparecer empresas con un cierto nombre y un peso en el conjunto de la economía. Ahí están BNP –Paribas, Citigroup, Martinsa –Fadesa y por supuesto Lehman Brothers, cuya quiebra fue la señal de que la fiesta había terminado.
A partir de ahí, la historia es suficientemente conocida. Los diversos estados inyectan cantidades inmensas de dinero en el sector financiero, con el fin último de salvarlo de la quiebra. Por supuesto, esto provoca un aumento de la deuda y del déficit público de esos estados. A modo de ejemplo, basta decir que España pasa de un superávit fiscal del 1,9% del PIB en el año 2007, a un déficit del 11,2% en 2009. Esto es 13 puntos de diferencia, o lo que es lo mismo, más de 130.000 millones de euros.
Una vez salvado el sistema financiero, la principal preocupación de los gobernantes europeos y mundiales pasa a ser la reducción del déficit, aplicando las típicas políticas liberales de recorte del gasto público. Pero estos recortes, no son neutros, ni en las consecuencias que tienen sobre las distintas clases sociales, ni en sus efectos sobre el conjunto de la economía. En el primer caso, los recortes afectan sobre todo a la educación, sanidad y prestaciones sociales y por ello castigan a las clases más humildes, provocando una distribución más desigual de la renta. En lo que respecta al conjunto de la economía, los efectos son igualmente dañinos. Cada recorte de gasto público se traduce en una menor riqueza. Esta menor riqueza se traduce en una caída del consumo y de la inversión, lo que a su vez ocasiona un mayor desempleo. A su vez, esta ralentización de la actividad económica ocasiona una caída de los ingresos del estado, lo que conlleva un aumento del déficit, con lo que hacen falta nuevos ajustes, con las consecuencias sociales y económicas que estamos viviendo.
Hasta aquí el análisis y la crítica de las políticas que nos han llevado a esta situación. A partir de aquí intentaré plantear una política económica alternativa a la que se está siguiendo. Esta política la he articulado en 2 planos, el corto y el largo plazo. A corto plazo, los próximos 2 o 3 años, el objetivo de la política económica debería ser intentar salir de la crisis, con el menor coste social posible. A más largo plazo, los próximos 30 o 40 años, creo que se debería abrir un debate para cambiar el sistema productivo e ir hacia un sistema que diese más valor al ocio, que al consumo y la producción.

POLÍTICA A CORTO PLAZO
Los dos pilares básicos de la política que defiendo pasan en primer lugar, por una política monetaria expansiva, que lleve la inflación a niveles del 4 ó el 5% y permitan crecer a la economía. Es cierto que esta política monetaria expansiva perjudicaría la competitividad exterior de nuestras empresas, pero creo que esto sería compensado sobradamente, por los efectos beneficiosos que tendría sobre nuestro mercado interno. A fin de cuentas, el consumo supone en torno al 70% de nuestro PIB. El segundo pilar es una política fiscal que incida más en el aumento de los ingresos, que en el recorte de los gastos, básicamente a través de una reforma tributaria que haga pagar lo que les corresponde a las rentas de capital, grandes fortunas familiares y grupos transnacionales.
De una manera más concreta, las medidas son las siguientes:
Política monetaria y financiera
• Control y supervisión estricta del sistema financiero, con la prohibición expresa de determinadas prácticas financieras.
• Creación de una banca pública con las entidades intervenidas, que tenga como misión principal el relanzamiento del crédito a las familias y a las empresas.
• Limitar la libre circulación de capitales en el conjunto de la UE, mientras no existan impuestos y normativas comunes.
• Una reforma profunda del BCE, tanto en lo referente a su independencia, como al hecho de que su única misión sea mantener la estabilidad de precios en el entorno del 2%.
• Instauración de la ITF, o tasa Tobin, tanto por su inmensa capacidad recaudatoria, como por el hecho de que desincentiva las operaciones especulativas y por lo tanto reduce las posibilidades de que volvamos a sufrir una crisis como la actual.
Política Fiscal
• Igualar la fiscalidad en la UE, tanto en lo referente al ámbito geográfico, como a la distinta imposición sobre el capital y el trabajo y que hoy en día beneficia a los primeros de forma descarada.
• Prolongación de los plazos para realizar los ajustes fiscales, creación de los eurobonos y de un presupuesto comunitario con el tamaño suficiente, como para realizar una política económica anticíclica.
Política Social
• Creación de una agencia pública que gestione las viviendas procedentes de los bancos intervenidos y que realice una política de alquileres sociales.

POLITICA A LARGO PLAZO
Pensando a más largo plazo, para los próximos 40 0 50 años, creo que los economistas deberíamos empezar a generar un debate amplio en toda la sociedad, sobre los límites del crecimiento, incluido el plantear el hecho de ir hacia una política estacionaria o de crecimiento cero. Nuestro actual sistema económico nos ha permitido un gran progreso, es cierto. No ya con respecto a la prehistoria; si miramos 50 o 100 años atrás, podemos comprobar todo lo que hemos avanzado. Pero a lo mejor va siendo hora de que empecemos a frenar y que asumamos que no podemos continuar creciendo de manera indefinida. Desde un punto de vista histórico, sólo el capitalismo y el socialismo soviético, se han preocupado por el crecimiento y han sido capaces de generarlo en grandes cantidades. El capitalismo especialmente, se ha mostrado como un sistema muy proclive a generar riqueza y una clase media que sin duda es la más extensa de la historia. Pero precisamente por ello, puede acabar muriendo de éxito. En las dos últimas décadas hemos podido comprobar, que el planeta empieza a mostrar síntomas de agotamiento, tanto en lo que se refiere a la explotación de los recursos, como al propio equilibrio ecológico y natural. Hay una parábola de Kenneth E. Boulding, un economista norteamericano de mediados del siglo pasado, que explica perfectamente la situación que vivimos y es: “ La parábola del cowboy y el astronauta”. En la economía del cowboy con sus inmensas praderas y espacios, el consumo y la producción son los grandes objetivos. Sin duda es mejor tener 100 vacas que 50 y mejor aún, es tener 1000 o 2000. En la economía del astronauta encerrado en su pequeña cápsula, la producción y el consumo son variables que hay que limitar, al mínimo posible. Hoy en día, nosotros estamos más cerca del astronauta, que del cowboy. Por primera vez en la historia, disponemos de los medios para resolver la mayoría de los problemas, que han preocupado a la humanidad desde el inicio de los tiempos. Pero por primera vez en la historia, también disponemos de la capacidad para destruir el planeta; y ni siquiera es necesario que sea mediante una catástrofe nuclear, biológica o informática. Sencillamente basta con que sigamos manteniendo un sistema económico inviable, que predica un consumo y una producción masiva. Máxime, cuando cada vez son más los países y la población que se incorporan a él. No soy adivino y no sé qué acabaremos eligiendo. Pero lo que sí es seguro, es que la cuenta atrás ya ha comenzado.

EL SR. MACROECONOMÍA Y EL SR. MICROECONOMÍA
La teoría neoliberal que ha dominado el pensamiento económico durante las últimas cuatro décadas, asume entre sus principales postulados, la teoría de la utilidad marginal. Según esta, los agentes económicos fabrican, consumen o intercambian bienes, con el fin último de maximizar su nivel de satisfacción. Esto último se produce cuando el coste marginal es igual al ingreso marginal. La teoría marginal, fue expuesta en la segunda mitad del siglo XIX por Jevons, Menger y otros. Con ser más general y un instrumento de análisis más válido que la teoría del valor –trabajo que hasta entonces habían utilizado economistas como Ricardo y Marx, creo que ha sido demasiado sacralizada por el movimiento neoliberal. Este hecho, que puede parecer una simple discrepancia teórica, apta sólo para economistas, ha tenido, sin embargo, unas enormes repercusiones en la crisis que estamos padeciendo. En mi opinión, el excesivo peso que desde las universidades y demás instituciones económicas, se le ha dado a esta teoría, ha llevado a que tanto en los análisis, como en las soluciones que se han propuesto para salir de esta crisis, haya predominado un enfoque microeconómico. No es que esto sea malo en sí, pero por desgracia en economía, lo que es verdad a nivel microeconómico, no tiene por qué ser verdad a nivel macroeconómico.
En los últimos días hemos visto un hecho insólito, como que el FMI, casi haya pedido disculpas, al reconocer que subestimó los efectos de los ajustes y de la recesión en Grecia. La teoría económica nos dice que cuando un agente económico baja sus precios, se vuelve más competitivo. Sin embargo, cuando esa bajada de precios se produce en el conjunto de la economía, puede que esta sea más competitiva, o puede que no. Pero lo que es seguro es que se convierte en una economía más pobre. Un ejemplo aclarará más el asunto.
Imaginemos a un señor, K., que es dueño de un pequeño restaurante, con un menú a la carta y que tiene 4 trabajadores, 2 en barra y otros 2 en cocina. El sr. K no está muy contento últimamente y ha empezado a pensar, que con esto de la crisis, el menú a la carta no funciona. El hombre se plantea un cambio en el modelo de negocio y ha empezado a pensar en enfocar el restaurante hacia un menú del día y una serie de tapas atractivas. Pero claro, el cambio de modelo de negocio necesita tiempo y como todos sabemos, el tiempo es dinero. El sr. K reúne a su plantilla, con la que lleva muchos años y les expone su idea. Pero eso no es todo, el sr. K también les dice, que para aguantar necesita rebajar costes y que por lo tanto, o despide a uno de ellos, o los cuatro aceptan rebajarse el sueldo cada uno en 250€. Los trabajadores aceptan la rebaja del sueldo y el restaurante continúa funcionando. Y aunque estamos en una época de crisis, vamos a ponerle un final feliz a lahistoria. Entre la gente de la construcción, comerciales y demás potenciales clientes, se corre la voz, de que en el restaurante de K. se come muy bien, a un precio asequible. El nuevo modelo de negocio da resultado. Al cabo de unos meses, K, reúne de nuevo a su plantilla, les anuncia que el restaurante está a salvo y que el próximo mes, todos volverán a cobrar su salario original. La bajada de salarios le ha dado al restaurante, el tiempo necesario para asentarse y salvarse. ¡Esto es microeconomía¡.
Ahora imaginemos, que la bajada de salarios no se produce sólo en el restaurante de K., sino que se produce en el conjunto de la economía. En esa situación, y aun con el cambio de modelo de negocio. ¿Qué va a ocurrir? Pues muy sencillo. El cliente que antes comía allí a diario, ahora sólo como 2 o 3 veces por semana y el resto de los días se trae la comida de casa. El que paraba de vez en cuando, ya no para, o si acaso, se toma un café. En ese contexto, lo más posible es que la caída de los costes laborales, por muy importante que pueda llegar a ser, no compense ni remotamente la caída de los ingresos, derivada de un empobrecimiento masivo de la demanda. Lo que sin duda provocará el cierre del restaurante de K. y el despido de sus 4 trabajadores. ¡Esto es macroeconomía!
Como podemos ver, en ambos casos se ha producido una bajada de los salarios, pero los efectos que se han producido, han sido contrapuestos. En el primer caso el restaurante se ha salvado y en el segundo, no. Como decía al principio del artículo, lo que es verdad a nivel microeconómico, no tiene por qué serlo a nivel macro. Esto es así, porque la economía no es un único agente actuando en el vacío, sino una multitud de ellos interactuando entre sí. Una serie de eslabones sueltos, no forman una cadena, ni tienen su resistencia. En economía ocurre igual. La suma del conjunto es algo completamente distinto a la suma de las actividades individuales.
Si queremos salir de esta maldita crisis, ya va siendo hora de que dejemos de mirar los árboles y contemplemos el bosque en su conjunto. Sólo así podremos orientarnos y salir del laberinto en el que estamos perdidos.

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Los vigueses estamos asistiendo estos días a un derroche de medios públicos, pagados con nuestros impuestos, para convocar una verbena a mayor gloria del amigo de Don Julio Gayoso, gestor del fracaso Caixanova, que ocupa la alcaldía de nuestra ciudad.

Para esta fiesta hay dinero, pero hoy La Voz de Galicia, edición impresa de Vigo, publica que las ayudas a las familias sin recursos se reducen un 23 por ciento.

¿Hasta cuando tendremos que soportar esta ignominia?, depende de nosotros, los vigueses. Usemos la democracia para acabar con esta farsa.