Aquí decimos la verdad 2

Aquí hace unos días ya dijimos que el horizonte judicial de la banda de Caballero se iba complicando.

Por fin se abre proceso oral por el empleo ficticio en Imesapi, pagado con dinero de los vigueses, de doña Vanessa Falque, cuñada de la excelentísima Carmela Silva. Dice el auto del juez, que un funcionario municipal obligo a la empresa contratista municipal a contratarla a pesar de que la empresa no necesitaba sus servicios. Para pagarle sus servicios, sigue diciendo el auto judicial que ustedes pueden leer aquí, se idearon una serie de contratos menores, es decir, contratos que se adjudicaron sin concurso público, que resultaron falsos.

Por estas razones el señor Orue, funcionario de confianza política del gobierno Caballero, y el señor Comesaña, representante de Imesapi, se sentarán en el banquillo de los acusados por la posible comisión de prevaricación, malversación y falsificación de documentos.
¿Qué espera el gobierno de Caballero para retirar las jefaturas de su funcionario?, ¿y qué más pruebas quiere Marea y PP para pedir su cese?. La gente normal no entendemos que todavía no haya pasado nada. ¿Y esa empresa va a seguir contratando después de haber engañado a la administración municipal?

¡Cuánto nos cuesta el silencio de algunos!.

Lágrimas de cocodrilo 4

Asiste la ciudadanía al espectáculo de la corrupción del PP madrileño. Era un tema sabido con sueldo de político si no robas, y la mayoría no trincamos, no da para el casoplón del señor Ignacio González en Aravaca ni el ático de Marbella. En Vigo sería un ático en la costa de Nigrán o Baiona.

Mi primera afirmación es que en Vigo pasan cosas parecidas a Madrid. Hay contratos inflados, vía reformados y liquidación. Hay cuñados colocados, sin ir más lejos el señor Pardo y la señora Vanessa Falque son cuñado y cuñada por ambas ramas de la excelentísima Carmela Silva. La esposa del señor Regades, sobrecogedor, trabajó en la alcaldía, en la concesionaria de espectáculos primera del Auditorio Mar de Vigo, y ahora está contratada en la Diputación de Pontevedra. Sí, la que dirige una vez más la excelentísima Carmela Silva. Solo la comparación con los dos cuñados de Ignacio González en Madrid nos permite ir por delante a los vigueses.

Y si del agua hablamos, me gustaría saber por qué el señor Caballero prorrogó 5 años a Aqualia (grupo FCC) la concesión que finalizaba en 2016. Más de 100 millones de prórroga. Para completar la jugada, el mismo Caballero acaba de prorrogar sin concurso al mismo grupo FCC, la contrata de la basura y, atentos, prorrogará también el de la recogida selectiva donde FCC es mayoritaria en la unión temporal de empresas que lo ostenta. En la historia de los gobiernos municipales democráticos en Vigo, nunca se habían hecho prórrogas de ese importe económico y de esa duración que ha hecho Caballero. Estas prórrogas sin concurso huelen muy mal, no son gratis y más tarde o más temprano veremos a Caballero llorar como la señora Aguirre, diciéndonos que no sabía…

Y la prensa, como en Madrid, tragando. Vean el papelón de Marhuenda o mejor, el silencio de todos los medios ante lo que era evidente, como aquí en Vigo, que los favores a empresas no son gratis y que la relación con algunos medios de comunicación son de vomitar.