¿Cuál es el precio del silencio del BNG? 2

Cualquier ciudadano inteligente se pregunta sobre las razones que hacen que en el pleno de la corporación municipal viguesa, que se celebra mañana, los grupos de BNG y PP se queden en silencio ante los escándalos de los enchufes de Abel Caballero.

El PP ya sabemos que tiene mucho nepotismo en sus administraciones. Sin ir más lejos, la Diputación de Pontevedra, que no debe hacer cosas muy diferentes a lo que se sabe de la Diputación de Ourense.Pero ¿a qué responde el silencio cómplice del BNG?. Estos días en la red he encontrado esta perla cuya lectura recomiendo, y si esto es cierto y ninguno de los implicados lo ha desmentido, estaríamos ante una prueba palmaria del intercambio de favores entre las élites y de la complicidad de la política y los empleos en concesionarias municipales.

Ya sabemos que los silencios, incluso de los que van de puros, tienen un precio que pagamos todos. Otra buena razón para provocar el cambio.

New York cambia de alcalde

Este martes día 5 de noviembre de 2013, los ciudadanos de la gran manzana están llamados a votar para elegir a su alcalde para los próximos cuatro años.
En todos los sondeos electorales queda claro que ganará el candidato del ala izquierda del partido demócrata, Bill De Blasio, que ya supuso una sorpresa al imponerse en las primarias de ese partido celebradas al inicio del verano.

Pueden comprender aquí la novedad que supone la figura de De Blasio: familia multirracial perteneciente a la clase media frente a la aristocracia financiera que representaba el alcalde hasta hoy, Michael Bloomberg, una de las más grandes fortunas de New York y dueño del imperio de noticias económicas que lleva su mismo nombre.

Pero no se equivoquen, vean el análisis comparativo del programa que presenta Bill De Blasio con relación al programa republicano y a la gestión que ha hecho Michael Bloomberg y podrán comprobar que estamos ante un cambio real. De Blasio propone subidas de impuestos a los más ricos para financiar guarderías y escuelas que Michael Bloomberg cerró, propone igualar la calidad de vida de los cinco bourroughs de New York y además quiere acabar con las prácticas policiales que discriminan por ser de una minoría étnica, como los latinos o afroamericanos.

En New York, vuelven las personas al centro de la agenda política, ¿cuando pasará lo mismo en Vigo?. La respuesta la tendremos todos los vigueses en nuestro voto el último domingo de mayo de 2015.

Portugal, tan cerca… 1

La gran sorpresa de las elecciones municipales portuguesas ha sido la irrupción de nuevos líderes sociales enfrentados a los aparatos partidistas. Es el caso paradigmático de Oporto, donde un sector de la derecha no acepta la imposición del candidato Menezes y agrupa en torno a Rui Moreira una plataforma transversal, que alcanza casi el cuarenta por ciento de los votantes.

Pero en Matosinhos, tradicional feudo socialista desde siempre en período democrático, es el candidato recusado por el aparato del PS, Guillerme Pinto, el que obtiene la primera plaza y la alcaldía.

Mas cerca aún, en Vila Nova da Cerveira, es el candidato alternativo socialista el elegido por los ciudadanos frente al recomendado por el aparato del PS.

En resumen, desde Portugal vienen aires de cambio y como dijo Rui Moreira “esta candidatura no va contra los partidos. Pero los partidos no lo han hecho bien. Esta elección es una señal, enviada desde Oporto, de que es posible hacer las cosas de una forma diferente, de que los partidos tienen que ser diferentes. Si los partidos no entienden eso, es que no entienden nada”.

España, Portugal, necesitan cambio de políticas, de formas de hacer política y de nuevos liderazgos. Tan cerca, pero sin el cambio aquí, aún muy lejos.

Oporto, un ejemplo de cambio para Vigo 2

Ayer los ciudadanos portuenses dieron una lección de madurez democrática al decidir que la candidatura independiente de Rui Moreira ostente la presidencia de la cámara municipal para los próximos cuatro años.

Los dinosaurios presentados por el PSD y el PS quedaron en segundo y tercer lugar, demostrando así los habitantes de la invicta que no aceptan el cambio de cromos que ofrecían los aparatos partidistas.

El cambio político que marca Oporto es muy necesario para esa ciudad hermana, que ha apostado por enterrar el populismo de los viejos caciques locales representado por Luis Felipe Meneses y Manuel Pizarro. Los portuenses le han dicho a los partidos tradicionales que es necesaria otra forma de hacer y otra política, y han provocado un cambio que ojalá llegue a Vigo, basado en la transparencia, austeridad y gestión racional de los recursos públicos. Vamos, que “as contas á moda do Porto” vencieron a los caudillos populistas con promesas localistas imposibles.

A ver si en 2015, aquí en Vigo, hacemos lo mismo. Nos vendría bien para salir de nuestro declive imparable como ciudad.