La verdadera historia 3

Cuando se escriba la historia verdadera de la crisis bancaria española, se demostrará lo que humildemente dije dentro del PSOE hasta que me expulsaron por denunciar la corrupción, que ahora los juzgados demuestran en las cajas gallegas. Veremos como Blanco maniobró con Abel Caballero para imponer a Gayoso o no habría fusión. El presidente de la Xunta de Galicia actual lo ha insinuado, pero Galicia debe saber los métodos de coacción más vergonzosos y mafiosillos políticamente hablando. Porque sabían que la caja del norte quebraba, pero la del sur también. Y no solo lo hicieron aquí, la orden de Zapatero era tapar la mierda de las cajas y escapar hacia delante. Zapatero había dicho que teníamos un sistema bancario seguro. Y así dejaron estafar con las preferentes, engañando a jubilados y ahorradores sin formación.

Pero se superaron en Bankia. Zapatero, Blanco y Fernández Ordóñez autorizan la salida a bolsa con informes de los inspectores del Banco de España que dicen que se han manipulado las cuentas y que es una estafa. Y así después de entrenar en Vigo y A Coruña imponiendo un delincuente al frente de una entidad que nos costó sanear más de 8.000 millones, deciden con la colaboración del PP estatal en continuar con la estafa de la salida a bolsa de Bankia. Por medio cae Julio Segura, economista y militante histórico del Partido Comunista desde la lucha contra Franco, que termina autorizando la salida a bolsa como presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, donde había sido nombrado por el gobierno de Zapatero.

Por todos estos hechos, mostré mi solidaridad y apoyo al señor Núñez Feijoo, porque puso los intereses de Galicia por encima de los intereses de su partido, que era meter a Caixagalicia en Bankia, y porque fue el único presidente de Galicia que se atrevió a enfrentarse con dos cánceres que tenía Galicia: Méndez y Gayoso, dos virreyes que mandaron en el tema dinero más que cualquier presidente de Galicia. Incluso con Fraga siendo yo alcalde, cuando le informé del agujero de Caixavigo en 1993, se negó a escucharme o leer papel alguno del Banco de España. Además, cambió la ley de cajas para que Gayoso, a pesar su edad, pudiera seguir.

Antes de tomar posesión como presidente de la Xunta de Galicia, Núñez Feijoo, que sabía de mi estudio sobre el tema de las cajas, tuvo la deferencia de llamarme y preguntarme, y coincidía conmigo en que agujero lo había, que su antecesor en el cargo Touriño lo sabía y que en Galicia había que quedarse en el mapa financiero del estado y que era el tiempo del cambio. Las tesis de los poderes fácticos eran otras: alcaldes, muchos medios lubricados, opinantes a sueldo, rectores agradecidos y dirigentes del PSOE y PP, que cobraban y callaban en los consejos de administración mientras se despilfarraban nuestros ahorros en operaciones ruinosas, más de 7 en el juzgado todavía y una ya con condena y paso por la cárcel de los directivos. Y teníamos razón Feijoo y yo, porque pusimos la cara y dimos los argumentos que se han confirmado posteriormente, y que detrás de Caballero, Blanco y Fernández Moreda por el PSOE o detrás de García Costas por el PP o de los sindicatos comprados, solo había corrupción, gestión nefasta del riesgo bancario e intercambio de favores y clientelismo a todos los niveles de las estructuras de las cajas.

Feijoo y yo escogimos Galicia y cambio. Yo nunca hubiera cedido la sede central de Vigo para que Gayoso y Pego fueran jefes y siguieran. Abel tragó con gusto, y por primera vez en más de 125 años, Vigo no tiene entidad financiera privada o pública. Estamos en eso como con el puerto nodal: estamos fuera porque a José Blanco se le olvidó.

Por todo esto digo, sobre el tema de las cajas, que para Vigo lo mejor hubiera sido cambio de cúpulas, fusión con sede en Vigo. Esas eran las tesis de Feijoo y mías puestas por escrito antes del follón en medio del follón. Cuando denunciamos las indemnizaciones o pedí la retirada de la medalla de la ciudad a Gayoso, o planteé comparecer ante pleno de Vigo para llevar al juzgado la gestión y malversación de Caixanova. PSOE y PP me denegaron ese derecho reconocido en el reglamento participación ciudadana. Primera denegación a un ex alcalde, y sin embargo el PP me invitó a comparecer en la comisión de investigación del Parlamento gallego, donde el PSOE calló cuando saqué papeles de su complicidad con Gayoso y no fueron capaces de rebatir ni una sola afirmación o documento presentado.

Cada uno que aguante sus actos, y Fernández Ordóñez, Caballero y Blanco fastidiaron a Galicia para defender los intereses de delincuentes condenados, que hicieron de Vigo y Galicia sociedades más pobres y con menos oportunidades en el sector financiero, clave para el futuro económico de una sociedad. Quien se equivoca así y hace tanto daño, no debería seguir gobernándonos porque nos llevará a peor. Vean sino los indicadores económicos de Vigo, para amarrarse los machos.

Admirador bienavenido 2

Si ustedes son lectores de Faro de Vigo, verán que en los últimos años don Manuel Gómez, que así firma, es un asiduo colaborador desde hace unos 6 años del diario decano siempre en defensa de las tesis del señor alcalde Abel Caballero. Su máxima expresión de paroxismo ha llegado  en los temas que podían afectar a su antiguo jefe, don Julio Fernández Gayoso y todo lo relacionado con la quiebra y hundimiento de lo que un día fue caja de ahorros municipal de Vigo.
Escribo esta nota aclaratoria porque ayer mismo, en una tertulia de conocidos, se hablaba de este ciudadano como un representante del vigués común, de la gente de a pie que vive de una humilde pensión y tiene problemas como usted o como yo para pagar la hipoteca o tiene algún hijo en la lista del desempleo. Cuando conté la biografía de verdad, la basada en hechos real, del personaje, algunos de los contertulios cayeron del guindo y comprobaron cuán poderosas son las terminales mediáticas del caballerismo y como no hay peor mentira que ocultar parte de la verdad.

El señor Manuel Gómez fue más de 20 años el fiel escudero de Gayoso con cargo de subdirector general y salario y prebendas propias de las élites cleptómanas de la ciudad que nos han llevado hasta donde estamos. El señor Manuel Gómez tenía un ojo profundo para los negocios y allí donde Caixavigo ponía un crédito al promotor inmobiliario, con nuestro dinero, él directa o indirectamente adquiría una propiedad en la promoción. Podría explicar el mecanismo el expresidente del R.C. Celta Elías Alonso Riego, que lo culpa de su ruina. Pero sería aún más divertido lo que nos podría contar Loureiro Benavides, el primer promotor vigués que se tuvo que escapar y que era el cliente más mimado de don Manuel Gómez. Pobres mil familias que tuvieron que pagar dos veces su casa, eran mediados de los años 80, ya antes de las preferentes hubo caceroladas de estafados en la puerta del edificio de Caixavigo en cruce de calle Colón. Es una pena que Faro de Vigo,  que tiene el mejor archivo gráfico de la ciudad, no nos ilustre con ese glorioso pasado de don Manuel Gómez.

Recuerdo cuando don Manuel Gómez me dijo a mí que cómo presentaba yo la declaración de hacienda en sus oficinas, pues él tenía tanto miedo a Quinteiro que solo lo hacía directamente ante la administración tributaria. Y se preguntarán quién era Quinteiro para que le tuviera miedo e incluso Gayoso dejase que su fortuna  la administrase una empresa externa y no la caja que presidía. Pues Quinteiro era el representante de los trabajadores de Caixavigo en los años 80 en el consejo de administración de la caja. El pobre Quinteiro, como denunciaba el nepotismo y corrupción existente en la caja, fue acosado y lo acabaron echando de la caja con un despido improcedente por obra y gracia de los Gayoso, Gómez y Benigno. Espero que Quinteiro algún día hable para que los vigueses no se olviden de los padres de la primera crisis de Caixavigo en 1986, de la segunda 1993 y de la última y definitiva en 2008. En la segunda crisis Manuel Gómez abandonó el barco y nunca mejor dicho, ya que una de las causas de esta crisis fue una la financiación excesiva de barcos de pesca por parte del susodicho.

Cuando cualquier médico publicamos un artículo que afecta a un producto farmacéutico, las reglas éticas nos obligan a hacer públicas nuestras relaciones académicas, económicas y profesionales con la industria farmacéutica, para que la gente juzgue si es una opinión libre o no. Sería bueno que en política se actuara igual. El señor Gómez merece que se conozcan sus vínculos económicos y su historia.

La justicia y los amigos de Abel 1

Parece, pero no se fíen, que los amigos de Abel Caballero, los que le ayudaron a hacer la manifestación que engañó a miles de vigueses ocultando la estafa de Caixanova, van a ser juzgados. Menos mal que se sentarán en el banquillo después de arruinar a miles de familias con productos tóxicos, hundir la obra social y llevarse para casa miles de millones de las antiguas pesetas en indemnizaciones y fondos de pensiones escandalosos.

¿Qué dirá nuestro sátrapa en la manifestación que convoca hoy?, apuesto por que no contesta. Su silencio, en alguien que habla tanto, es prueba de su complicidad en el saqueo de Caixanova, que se realizó mientras el Concello de Vigo, entidad fundadora y con presencia en los órganos directivos de la entidad aplaudía las maniobras de Gayoso y sus mariachis.

¡Ay Vigo!, ¿dónde está tu ética calvinista del esfuerzo, el mérito y el trabajo?.

Galicia sigue viva en el mapa financiero, a pesar de algunos 4

La decisión del FROB, adjudicando Novagalicia banco al grupo Banesco, que ha presentado la mejor oferta por la caja gallega, es una buena noticia para Galicia, ya que de esta forma conseguimos mantenernos en el mapa financiero español.

Con esta decisión gana Galicia, pero también los gallegos, que tendremos más opciones de crédito y servicios financieros competitivos en un mercado fuertemente oligopolizado.Ganan los trabajadores de Novagalicia, que no serán sometidos a un traumático ajuste laboral.
Ganamos los que durante cinco largos años no nos resignamos a perder músculo financiero, y entre nosotros, sensiblemente gana Alberto Núñez Feijóo, sin él y sin gente del BNG y algunos socialistas sensatos, esta victoria no se habría conseguido.

Pierden los sátrapas Julio Fernández Gayoso, Méndez y sus corifeos de PSOE, PP y compañía que han hundido las viejas cajas. Pierde la ciudad de Vigo, que se suicidó inducida por defender los intereses personales de Gayoso, ser presidente a cambio de renunciar a la sede fiscal.

Este suicidio de Vigo, fue dirigido por Abel Caballero y sus comparsas, miembros del consejo de administración de Caixanova y supuestos líderes sociales que estaban comprados por el viejo tahúr que está imputado ante la Audiencia Nacional. Cuando alguien lleva a una derrota histórica a su ciudad y es alcalde, si es decente, dimite. Si una sociedad es decente y su alcalde se demuestra que defendió intereses individuales de personas como Julio Gayoso por encima de la ciudad, como es el caso de Abel Caballero, en la primera oportunidad democrática, si él no se va, lo cambia. Eso espero que pase en Vigo, el 24 de mayo 2015. Lo viviremos.

¿Gobierno de quién y para quién?

Como podrán comprobar en la información ofrecida por el diario digital El Confidencial, la troika, o lo que es lo mismo, los que representan a los poderes económicos de Europa y el mundo, afean la conducta del gobierno español del PP por hacer una legislación a la medida de los presidentes de las antiguas cajas transformadas en bancos.

El gobierno de Mariano Rajoy va a permitir, vía enmienda, que el Señor Fainé y el Señor Medel simultaneen las presidencias de las fundaciones y los bancos que dependen de ellas. Simplificando, controlador y controlado son la misma persona. Con esos tratos de favor con las élites es como quebró la mitad del sistema financiero español representado por las cajas de ahorro.

Lo peor no es equivocarse, lo peor es no aprender y persistir en el error. Zapatero, Rajoy, distintos nombres igual de cómplices con las élites que fagocitan este país. ¡Cambio ya!.