Abelandia o una ciudad de fantasía 6

Pasen y vean como el último “gran” proyecto prometido por Abel Caballero y sus muchachos se va abajo y aquí siguen los papanatas de siempre callados.

Primero fue el famoso “supositorio” de Jean Nouvel que íbamos a construir en el puerto de Vigo. Después prometimos el gran centro comercial y de ocio de Beiramar. Todavía estaba el ínclito en la Autoridad Portuaria. Ya como alcalde en el Concello, la primera idea brillante fue remodelar, con derribo incluido, el actual Concello de Vigo por el arquitecto Moneo. Para darle más credibilidad al proyecto Moneo,  sacó de la chistera un estudio de viabilidad de una empresa, Raminova, una de las 90 inmobiliarias de Caixanova que teminó liquidada con pérdidas millonarias que explican, en parte, las pérdidas de la caja de ahorros. Eran los tiempos en que Abel Caballero engañaba a la gente sin rubor diciendo que Gayoso era un genio y Caixanova más robusta que cualquier banco. La historia ya saben cómo acabó. Y por último, nos quedaba el proyecto de estación de AVE que encargamos, con José Blanco de por enmedio, al gran arquitecto, premio Pritzker, Thom Mayne, y que acaba como el resto, una maqueta y millones de euros de dinero público por el sumidero y de la obra, nada de nada.

El fracaso de todos los grandes proyectos que prometió el megalómano de Caballero y que no salieron de la fase de maqueta encajan como un guante con una gestión pobre del día a día. El Auditorio Mar de Vigo y todo el complejo que inauguró con placa el 28 de marzo de 2011, agoniza a la espera de un rescate que costará decenas de millones de euros por los errores y favores de Abel Caballero a sus amigos de la concesionaria. En 7 años, Abel Caballero no fue capaz de ubicar la biblioteca pública del estado que Vigo se merece y para la que hubo fondos durante 6 años seguidos en los presupuestos del estado. Caballero primero la ubicaba en Artes y Oficios, después en el Auditorio Mar de Vigo y por último en la Panificadora. En 7 años tres ubicaciones diferentes y sin hacer la cesión de terreno al estado. Millones de euros perdidos por la ineficaz gestión del Concello y ahora, para más inri, un sitio ideal, el antiguo colegio Cluny se lo lleva para hacer un geriátrico de lujo, privado, la inmobiliaria Ballesol que paga un precio ridículo. Y Carmela y Abel, Regades, sin enterarse y Vigo sin la biblioteca que nos merecemos.

Porca miseria de élites políticas que mienten, engañan y no son capaces de hacer una gestión normal y austera. Me decía ayer un ciudadano por la calle que no nos merecemos a estos papanatas que nos dirigen, la gente decente sabe que el cambio es una necesidad, hagámoslo realidad el 24 de mayo de 2015.