Las prioridades

Dicen los politólogos que las prioridades de las políticas públicas se miden por su impacto presupuestario.

En Vigo, desde hace tres años, existe un programa para combatir la pobreza que consiste en atribuir, previo concurso público, una ayuda extraordinaria de 1.700 euros a cada familia que se beneficiaría del programa. Todos los años miles de familias en riesgo social quedan fuera de los 1.700 euros que van dirigidos a pagar luz, vivienda y vestimenta y alimentos a lo largo de todo un año.

Faro de Vigo, un periódico amigo de Caballero, informa en su edición escrita de hoy que el gobierno municipal ha destinado 1.450.000 euros para que 600 jóvenes vayan a pasar 21 días en Irlanda para aprender y perfeccionar el inglés. Este programa de visita escolar a países europeos, básicamente anglófonos, se inició en los años 90, siendo alcalde el que suscribe. Con menos recursos, eran solo 15 días y fueron suspendidos desde 1996 hasta 2010, que los recupera Caballero con la oposición estúpida y errónea del BNG. Así les fue.

Creo que es una magnífica inversión que jóvenes capacitados y con escasos recursos disfruten de este programa. Me preocupa por otro lado que cada joven nos cueste, para 21 días, 2.400 euros. Es decir, que invertimos en 3 semanas de inglés de un joven más del 40% más de lo que invertimos en ayudar a una familia pobre a sobrevivir todo un año. Yo no recortaría las becas de inglés de ningún modo, pero lo lógico y decente sería elevar la ayuda para familias pobres a, como mínimo, los 2.400 euros que le damos a la empresa intermediaria de los cursos de inglés.

Las lecciones son dos: el gobierno vigués no tiene la lucha contra la pobreza de las familias como una prioridad fundamental y la oposición no se entera por qué y cuánto se quedan los intermediarios de los cursos de eso 2.400 euros. Yo me temo que, visto el hormigón, los planes de empleo o los equipos informáticos, en los que hay mordida, esto no va a ser diferente. Pero aquí todo el mundo calla. Bueno, todos no, nosotros no tragamos ni callamos.

Peinador no despega 7

El declive del Peinador como aeropuerto refleja los problemas de la ciudad de Vigo.

Por un lado, nuestro declive económico se refleja en los fríos números. Nuestro aeropuerto, que llegó a alcanzar 1,3 millones de pasajeros al año, tenía un punto débil: la dependencia en un 50% del pasajero de negocios, es decir, el pasajero ligado a la actividad económica y que usaba las tarifas más caras, porque no las pagaba él, sino su empresa. Por tanto, cuando la crisis llega, baja lógicamente el número de pasajeros, pero las empresas también bajan sus gastos operativos y claro, nosotros estábamos monopolizados por las compañías de alto coste y no éramos sede de ninguna compañía de bajo coste porque se desoyó el consejo de un tipo llamado Carlos Príncipe, que en 2004, en la última campaña para el Senado, reclamó un acuerdo con Ryanair o Easyjet. Vigo no hizo esos acuerdos pero Oporto sí y hoy vemos lo que sufrimos. Incluso para ir a París, Madrid, Barcelona es más barato ir desde Oporto que desde Vigo. ¿Quieren números y datos reales?, lean el magnífico reportaje lleno de datos que firma hoy Carlos Punzón.

El segundo error es que las élites que nos gobiernan, en el Concello de Vigo, en la Cámara de Comercio, Diputación de Pontevedra, Xunta de Galicia y AENA, son torpes, les preocupa más el titular del periódico del día y la foto que ir a buscar soluciones eficaces. Hemos pasado de denunciar las subvenciones a proponerlas, y en vez de buscar un buen médico para nuestro enfermo aeropuerto , acudimos al primer curandero que nos camele. ¿Por qué tres millones y medio solo para los próximos 4 años?, ¿cuál es el objetivo que queremos alcanzar en número de pasajeros y coste medio del billete aéreo?, ¿cuáles son las rutas que permitirán atraer nuevos públicos del norte de Portugal y del resto de Galicia?, ¿qué interconexión e intermodalidad podemos proponer con el tren, autobús, transporte urbano y metropolitano?. De estas cosas ni se habla ni se opina, lo urgente es llegar al 24 de mayo de 2015 al precio que sea, aunque solo sea maquillaje de un grave enfermo. En la política, como en la medicina, si queremos resolver problemas, no se puede tocar de oídas y en Vigo y en Peinador, Abel Caballero ahora y Corina Porro anteriormente, tocaron y tocan de oídas.

Les voy a decir dos buenos puntos de partida. Primero vayan a pedir consejo, pagando, al experto que ha hecho al Aeropuerto de Sá Carneiro un éxito innegable a nivel europeo, se llama Fernando Vieira y lleva 17 años siendo el director de ese aeropuerto hermano. En segundo lugar, ¿por qué si AENA quiere privatizar su gestión, no valoramos participar en esa privatización de Peinador?, más futuro que los casi 150 millones de euros en aceras seguro que tiene. Por eso, para que Peinador se cure de su declive, necesitamos los vigueses el cambio democrático el 24 de mayo de 2015.