Cuestión de prioridades 2

Un gobierno que pierde en los tribunales cinco pleitos por denegar ayudas de emergencia de menos de mil euros y que ha gastado en 8 años más de 150 millones de euros en aceras, merece ser cambiado. Porque el enemigo no somos los otros, el enemigo no somos los ciudadanos. El enemigo de esta ciudad es la pobreza y la prioridad no son las aceras, son las personas. Cada día Vigo es más desigual, hay más diferencia entre familias ricas y familias pobres. Hay trabajadores pobres, es decir, gente cuyos trabajos precarios con bajos salarios no les permiten vivir dignamente.

El reto de los próximos cuatro años no es hacer más obras de ornato sino crear una red de apoyos y servicios públicos que permitan reducir la pobreza y la desigualdad, y eso supone cambiar la agenda y prioridades del próximo gobierno municipal. Para hacer esto, hay que derrotar electoralmente a Abel Caballero y su cuadrilla, justo lo contrario de lo que han hecho el resto de partidos políticos en el Concello en los últimos siete años, en los que todos pactaron alternativamente con él. Ese es el cambio, cambiar la prioridades y los actores del gobierno de Vigo.