Al fin 1

El presidente Feijoo acaba de pagar la deuda histórica que Galicia tenía con Vigo. Sin él no sería posible esta ley.

Los ciudadanos ya tenemos con esta ley, el autobús que nos conducirá a un futuro mejor para todos los habitantes del área. Ahora falta saber si tenemos el conductor con talante y talento que sepa conducir este autobús de todos. La prueba la tendremos en 1 año, si hay más servicios que el transporte.

Me preocupa mucho la ausencia de la presidenta de la Diputación y que diga que no sabe las transferencias que tiene que hacer, cuando el señor Feijoo las enumeró: protección civil, servicios sociales, vías, etc. Me temo que si no estuvo hoy aquí en el acto de firma de la ley, es porque su socio, el BNG, no le deja y sin transferencias de la Diputación, no habrá área metropolitana eficaz y útil.

Entrevista en la TVG

Ayer participé en directo en el programa “Foro Aberto” de la TVG para hablar sobre la ley de área metropolitana de Vigo. Pueden ver la entrevista completa en este enlace: Foro Aberto

Pese a quien le pese 1

Si no hubiera un presidente llamado Alberto Núñez Feijóo, vecino de Vigo, sin importar el partido al que pertenezca, Vigo no habría tenido área metropolitana. Era el verano de 2006 cuando con Touriño al frente de la Presidencia de la Xunta bipartita de PSOE y BNG, nacido en Vigo y socialista revenido del PC, los socialistas vigueses vimos como el 18 de julio se suspendía sine die la celebración de una asamblea local en que se iba a aprobar un texto de proyecto de área metropolitana, redactado por un equipo de la agrupación socialista local durante mas de dos años.

La promesa de crear el área metropolitana iba en todos los programas socialistas desde 1995, y estaba en la declaración de la Constitución de la Mancomunidad de Vigo en 1992. Entremedias, Touriño había prometido no solo el área metropolitana, sino incluso traer la Consellería del Mar a Vigo. Eran tiempos de elecciones y las promesas se quedaron en el olvido. Aquel proyecto daba paso a una propuesta de consorcio de servicios —así lo afirmó el entonces conselleiro José Luis Méndez Romeu— o incluso el chiringuito de los del sur. Mientras, Caballero callaba. Calló incluso después como alcalde cuando terminó la legislatura sin área metropolitana, sin consellería, sin hospital y sin depuradora.

En esos tiempos de poder omnímodo del aparato —los socialistas gobernaban en la alcaldía viguesa, la Xunta y el Gobierno central— fuimos otros los que decidimos no callar y poner en marcha una iniciativa legislativa popular con el mismo texto que habíamos redactado en el seno del PSOE vigués, avalada por más de las 15.000 firmas que se recogieron gracias a la colaboración de la Federación de Vecinos Eduardo Chao. El ya alcalde Caballero descalificó la iniciativa y ninguno de sus concejales ni cargo del PSOE la firmó. Pese a todo, pese al PSOE, a Touriño y a Caballero, finalmente entró en el Parlamento en el verano de 2008.

Y con quien tuvimos que hablar antes de la recogida de firmas y después, aquellos que queríamos área metropolitana, fue con el señor Núñez Feijóo, en aquel momento líder de la oposición y al que se le auguraba una brillante derrota en las siguientes autonómicas.

El señor Feijóo entendió que el área metropolitana, la depuradora, el hospital […] eran una deuda contraída con Vigo, la ciudad que había elegido para vivir cuando todavía era un desconocido letrado de la Administración autonómica. Feijóo vivía en Vigo y sentía lo que pasaba en la ciudad, por eso echó una mano con las firmas y sacó adelante por dos veces un texto que había sido parido y después desechado en la sede socialista del barrio del Calvario. Por cierto que en ese texto que Feijóo apoyó desde el primer día se hacía constar que Vigo tendría los servicios administrativos de una capital de provincia. Ahí están los archivos del Parlamento con la iniciativa legislativa popular y el texto que el aparato socialista impidió votar aquel 18 de julio de 2006 en base a una aplicación torticera de los estatutos del PSOE.

La conclusión es inequívoca. Sin Feijóo en la Xunta hoy estaríamos sin área metropolitana. Miren a Touriño y el silencio de Caballero ante el olvido.

Viguismo de mentira, viguistas de hojalata

Cada vez que oigo a los patriotas me acuerdo de aquella frase de un político inglés que afirmaba que los patriotas son canallas que ocultan sus delitos y mentiras detrás de las banderas. Pasen a internet y lean las declaraciones del señor Méndez Romeu, en los años 2006 y 2007, sobre la posible área metropolitana de Vigo y descubran, azorados como yo, que este individuo es el candidato que apoya el actual alcalde de Vigo, que miente cuando dice que pone a Vigo por encima de todo.

Este tal Méndez Romeu, de aquella conselleiro de presidencia de la Xunta, presidida por el inefable Touriño, dijo cosas como que el área metropolitana de Vigo tenía que ser conjunta con Pontevedra ciudad. Después pretendía crear un área metropolitana supeditada a la Xunta de Galicia que tendría el 40 por ciento de votos en su mano y con una presidencia rotatoria de cada alcalde, de tal modo que Vigo presidiría el área metropolitana cada 7 años, y solo seis meses. Dentro de su ignorancia y mala fe, llegó a mandar un texto que hablaba de consorcios metropolitanos y que no fijaba la capitalidad ni de los consorcios, no fuera a ser que Vigo tuviera protagonismo. Lean, lean la hemeroteca de los horrores antiviguistas de Méndez Romeu y ríanse porque este enemigo declarado de Vigo y el viguismo es el candidato que el señor Caballero quiere poner primero al frente del PSOE y después ser presidente de Galicia. “¡Joder que tropa!” decía Romanones. El viguismo de Abel, hijo adoptivo de A Coruña por revivir Alvedro, se manifiesta en intentar poner al frente de la Xunta a un señor que se quiere cargar el protagonismo y el área metropolitana de Vigo.

Los patriotas españoles tienen su dinero en Suiza y Panamá, los viguistas de Abel venden las aspiraciones de Vigo en el altar de las alianzas corruptas de los partidos. Otra mentira más al descubierto, otra careta que se cae, pero nadie en la prensa ni en los medios se atreven a recordar estas verdades. Es más, los pobres afiliados del PSOE de Vigo callan y tragan y los chicos y chicas del PP, Mareas, Podemos, Sindicatos, miran para otro lado. No se merece Vigo tan mala gente, pero es lo que hay, de momento.

Una oportunidad para Vigo

En democracia, hay que respetar lo que dicen las urnas, aunque no compartas su veredicto, como es mi caso en relación al resultado de las elecciones del 24 de mayo en Vigo.

En positivo, lo importante es que los vigueses, con su voto, además de darle una mayoría enorme que garantiza durante 4 años una tranquilidad política absoluta en la vida municipal viguesa, ha separado un cambio mayor y que nadie tuvo antes: la Diputación de Pontevedra, por primera vez, puede ser presidida por una persona que es miembro del gobierno municipal de Vigo. Presidentes de Vigo ya hubo después de 1979, el señor García del Valle, pero era el jefe de la oposición en nuestra ciudad como presidente del PP. Ahora, por primera vez, la número dos del gobierno municipal de Vigo, la señora Silva, va a presidir, previo pacto con la izquierda, la obsoleta diputación provincial.

El primer, por no decir el que más, problema que irrita y enerva más a los vigueses es el humillante trato administrativo que sufrimos Vigo y los vigueses por no ser nuestra ciudad la capital de provincia. El proyecto de ley del área metropolitana que coordiné por mandato de la agrupación socialista de Vigo en 2006-2007, dejaba claro que la capitalidad de Vigo en el área metropolitana suponía dotar a nuestra ciudad de los servicios administrativos propios de una capital de provincia. Este camino lo empezamos en 1994, cuando desde el Concello de Vigo que presidía entonces este pediatra, iniciamos la batalla por las salas de audiencia y oficinas de tráfico en Vigo, poniendo en evidencia ante los ciudadanos y usuarios, lo estúpido del sistema provincial que prohíbe a las grandes urbes que no son capital de provincia, caso de Vigo, tener los servicios que los vigueses necesitamos en nuestra vida diaria.

La aplastante mayoría de Caballero en Vigo es una oportunida única para resolver para siempre el problema, ¿cómo?. Muy fácil, trasvasando competencias y recursos humanos y financieros desde la Diputación al área metropolitana cuya ley esta en vigor pleno, reclamando y ejecutando el mandato que prevé en la ley del área metropolitana que Vigo, su capital, tendrá los servicios administrativos públicos necesarios.

Esta es la prueba del algodón de si Caballero y su equipo quieren cambio o simplemente van a la Diputación para seguir chanchulleando, es decir, para contratar personal amigo, adjudicar obras a Eiriña y Movexvial como ya hacía Louzán y repartir subvenciones en función de intereses de partido como hacia Louzán y sus antecesores, entre ellos Mariano Rajoy. Recuerde Caballero que Touriño prometió una consellería de pesca con sede en Vigo y un área metropolitana, y al no cumplir su promesa cavó su tumba electoral en nuestra ciudad.

Si Caballero y Silva quieren cambio, habrá cambio y esa es una oportunidad, de verdad, histórica, para Vigo, y muchos y muchas estaremos a su lado ayudando a darle a Vigo el trato administrativo propio de una gran ciudad. Que el poder no nuble el cambio.

Viguismo y transporte metropolitano

Espero que don Abel Caballero, cuando vaya a Madrid, use el transporte urbano para dar ejemplo, y que su mujer, que pasa allí la mayor parte del año, use el transporte urbano. Como debieran ser personas buenas administradoras, seguro que usan alguno de los bonobús, metrobús o tarjeta de transporte subvencionada. Abel Caballero se censó en Vigo en 1986 y siguió viviendo en Madrid en el piso pagado por el PSOE en aquellos tiempos de los casos Filesa y Timexport, porque tenía derecho a ello como miembro de la ejecutiva federal de nuestro partido.

Mi hija sigue censada en Vigo aunque estudia en Madrid y tiene tarjeta de transporte. Mi esposa y yo estamos censados desde que nacimos en Vigo y cuando vamos a Madrid, Barcelona o cualquier ciudad del mundo, usamos los títulos de transporte subvencionado.

La moraleja de todo esto que les cuento es que don Abel Caballero, alcalde de Vigo y valedor de la nueva norma que limita el uso del bonobús a solo las personas censadas en Vigo, seguramente hace una cosa en Madrid que le prohíbe a otros ciudadanos en Vigo. Doña Carmela Silva usa coche oficial en Madrid y la esposa del alcalde de Vigo hace en Madrid lo que su esposo niega a los de Chapela. Esta es la coherencia de Abel Caballero.

El título de transporte público sirve para estimular el uso de ese medio en las grandes ciudades, es de interés general, pasen dos días, dos meses o dos años. Aquí no auditamos desde hace más de 10 años las cuentas anuales de Vitrasa, incumpliendo el pliego. Nos cargamos en 2004 el único departamento de control de las contratas y ahora le ponemos nacionalidad al bonobús. Así nos va, para regocijo de Vitrasa y erosión del liderazgo que nuestra ciudad debería ejercer. Además, el alcalde se niega a establecer un bonobús para desempleados y recordemos que don Abel Caballero también se niega al establecimiento del área metropolitana. Si de verdad queremos potenciar transporte público, deberíamos copiar lo que hay en todas partes, tarjeta con chip para los ciudadanos censados y ofrecer opciones a usuarios frecuentes, independientemente de su origen y con la fórmula que sea: 10 viajes, pase mensual, 60 billetes.

Volviendo a la cuentas, por favor, contrate una auditoría escogiendo usted el auditor y pagando Vitrasa, léase el pliego. Seguro que nos llevamos una sorpresa igual que si vemos los nombres de los contratados por Vitrasa en su mandato, habrá apellidos y favores como los de Vendex, o lo que se conoce popularmente como enchufes.

Vaya, vaya con el conducator Abel Caballero. ¡Ay Chapela!.

Área metropolitana de Oporto: otro ejemplo para Vigo

Como pueden leer en la crónica que ofrece el periódico de mas difusión en Portugal, Jornal de Noticias, el pasado jueves 31 de Octubre se eligió a Herminio Loureiro presidente del área metropolitana de Oporto.

Lo más interesante de esta elección es que se ha elegido presidente al alcalde de un ayuntamiento menor como es Oiveira de Azemeis, con quince votos a favor y una abstención. El actual alcalde de Oporto ha saludado este nuevo liderazgo, para el que él mismo no presentó candidatura siendo consecuente con su palabra. Ya había dicho Rui Moreira en su toma de posesión del 22 de Octubre que Oporto no podía imponer su liderazgo divino y apeló a la creación de una liga de ciudades del norte, sin vértice.

¿Y aquí qué pasa mientras?, aquí el área metropolitana ni nació y Vigo no tiene ningún aliado ni entre las ciudades de Galicia, ni entre las que deberían formar parte del área metropolitana.

Mientras Oporto se mueve y se internacionaliza, Vigo se paraliza y se aísla. Y esto es lo que hay. Lo que hay que cambiar más pronto que tarde.

Área metropolitana: al final la verdad llega 2

El sátrapa Abel Caballero empieza a caer en sus propias trampas y mentiras. Ahora reclama un trato para Vigo similar al que el estatuto de capitalidad da a Santiago de Compostela. Impecable argumento, pero como dice mi madre: “tarde piaches”.

Este señor compartía la máxima dirección del PSdG y el PSOE cuando el Parlamento de Galicia, con el voto favorable del grupo parlamentario del PSdG, aprobó esta ley. Por cierto, hubo la voz disidente de un tal Carlos Príncipe, al que el sátrapa y sus amiguetes del aparato socialista condenaron por hereje localista.
Pero lo peor es más reciente. Si la ley del área metropolitana de Vigo estuviera funcionando, tendríamos resueltos dos problemas gordos.Esta ley prevé la participación en la política de potenciación de Peinador por parte del Concello de Vigo,y en la ley se habla de transferencias financieras de la Diputación de Pontevedra y de la Xunta de Galicia. Es más, la ley dice que la capital del área metropolitana, Vigo, tendrá los mismos servicios que una capital de provincia, con lo que el partido judicial que amenaza Gallardón, estaría blindado.

El tiempo pone a cada uno en su sitio y Abel Caballero descubrió Vigo tarde y sobre todo, mal. Desde que Caballero es alcalde, la ciudad va peor y ya van seis años. Pero todavía quedan dos más. O lo cambiamos o nos deja un Vigo derrotado para nuestros hijos y nietos, además nos miente, todo para salvar su culo y sus intereses. Vigo y los vigueses somos sus rehenes con el silencio cómplice de las élites que nos llevan a la decadencia.