Élites enfermas y caducas 3

El declive de las sociedades empieza por el declive de las personas que las dirigen. Las grandes corporaciones, las naciones o las ciudades entran en época de declive cuando sus dirigentes son incapaces de diseñar un marco de futuro atractivo y novedoso y, además, crean conflictos inútiles que no conducen a ningún éxito.

La historia reciente de Vigo se asemeja mucho a lo que hemos descrito. Somos una ciudad que si antes era admirada y puntera y querida, ahora aparece enfrentada y antipática. Abrimos frentes de batalla todos los días, abrimos conflictos pero no cerramos ninguno y no tenemos aliados. Éramos la economía número uno de Galicia y hemos pasado a ser una segundona, informe Ardán dixit, y nadie quiere abrir el debate sobre un futuro que no dependa sólo de papá PSA-Citroën. Éramos la ciudad que mas crecía en España y Europa occidental en el siglo XX y nos hemos estancado demográficamente y nadie habla del invierno demográfico. Éramos la ciudad de las oportunidades y de la igualdad de las clases medias y ahora tenemos trabajadores pobres y la segunda tasa de paro más alta de las ciudades gallegas.

Pero lo increíble es que el debate político y la confrontación sea la rotonda de Coia y el barco que se pondrá allí o no. Nada se dice de recuperar un banco de Vigo, por y para los vigueses. Nada de recuperar y municipalizar el agua. Aquí, al contrario que en otras ciudades como París, las élites socialistas prorrogan la concesión y calla todo el mundo, ¿por qué será?. El fracaso escolar no se ha debatido en los últimos 8 años en un pleno o órgano municipal. No han sido capaces en 8 años, con los mayores recursos financieros de la ciudad, de diseñar un plan de lucha contra la pobreza. Nuestra cultura no vive un buen momento, fuimos la ciudad de la movida y en 8 años nuestros representantes no han presentado ni tan siquiera un plan de coordinación de museos locales o de una programación conjunta aunando sector público y privado. Los niños de Vigo tienen una carta de derechos aprobada en el inicio de los años 90 y no se ha reunido ni una sola vez. Eso si, hormigón y granito tenemos para rato y han hecho más ricos a unos amiguetes de todos esos representantes.

Porque aquí esta el problema, el gobierno municipal y sus representantes no tienen ni un proyecto innovador ni valores éticos, pero la oposición tampoco y los capos de la sociedad como Gayoso, Pego, Manuel Fernández de Sousa y las suspensiones de pagos de Barreras y Vulcano nos dicen que si queremos cambio hay que echarlos democráticamente con votos el próximo 24 de mayo de 2015. A ello hay que ponerse, a construir una alternativa que le diga sí al futuro, sí a vigo y a los vigueses.