¿Partidos políticos o mafias? 3

Si ustedes escuchan atentamente los hechos del asesinato de la señora Isabel Carrasco, perpetrado ayer en León, en la calle a plena luz del día por otras dos mujeres, las señoras González Fernández y su hija, Triana Martínez González, y no supieran nada más, podrían sospechar que era un ajuste de cuentas por cuestiones puramente personales.

Si después saben que las tres son militantes de un mismo partido político, que hay empleos interinos y reclamaciones económicas, listas de concejales y la presidencia de la diputación de por medio, se hace la luz y se demuestra lo que vengo diciendo, estamos ante un sistema de élites corruptas donde la batalla no se establece por cuestiones de interés general, sino que se pelean simplemente por la parte de la tarta que creen que les corresponde. Y así los partidos dejan de ser máquinas de hacer ideología y política y se reducen a simples aparatos de poder, dinero y corrupción.

¿Ven por qué tenemos que hacer el cambio?, para recuperar la política y las personas decentes para la gestión de los asuntos públicos.