Unas pequeñas sugerencias

En primer lugar, queremos manifestar la falta de previsión por parte del Concello de Vigo y singularmente del alcalde y concejal de transporte, por en 8 largos años de idas y vueltas con el hospital no haber previsto una alternativa de Vitrasa para dar servicio a los vigueses.

En segundo lugar, es urgente y necesario la puesta en vigor del billete de transferencia que permita por el precio de 1 único billete y durante 120 minutos, que cualquier vecino de cualquier barrio o parroquia pueda hacer los transbordos necesarios para acceder a este servicio básico y universal. El coste estimado de esta medida es, según nuestros estudios, de 475.000 euros al año, fácilmente asumibles revisando los más de 12 millones de euros que el actual alcalde dedica a Vitrasa anualmente como subvención.

Por último, debe ser cambiado el horario de las lanzaderas al hospital, que debería ser todos los días desde las 7 hasta las 22.30, pues los trabajadores también tienen derecho a usar transporte público para ir a su trabajo cotidiano.

La verdad se abre paso 4

Decían que mis denuncias eran una cuestión personal, aún así intentaron callarme, porque sabían que lo que denunciaba era y es corrupción. Lean con fruición las páginas 18 y 19 de Faro de Vigo de ayer día 17 de septiembre, o los distintos artículos en las ediciones digitales de La Voz de Galicia y Faro de Vigo de hoy. Verán que todo lo que dijimos en esta web era cierto.

Louzán y Chema Figueroa, además de sobre relojes, hablaban con su amigo y compañero de partido, el señor Alonso Pais, no de los problemas de los vigueses o los habitantes de la provinvia de Pontevedra. No, ellos hablaban con la señora Bravo Bosch, delegadas de la Xunta en Vigo, de contratos y contratas, de pasta que ponemos los contribuyentes, y Alonso Pais, padre de la exconcejala del PP Alexia Alonso, apuntaba supuestos relojes que les regalaba, no solo a los del PP, también mojaban los chicos del PSOE. Mi querido alcalde Abel Caballero figura en el informe de la Policía como receptor de un reloj Montblanc, y el concejal Regades figura como receptor de un reloj Oris Williams que cuesta tres salarios mínimos y el concejal Rivas, ¿qué recibió?. La respuesta está en los 13.500 folios de los 31 tomos que cuentan las andanzas de la empresa Eiriña, que con otro nombre sigue contratando con el Concello de Vigo para la renovación de Balaídos. Quizás alguien del Concello ha estrenado nuevo reloj no hace mucho.

¿Qué esperan para dimitir todos estos caraduras?. Si no, persónense como perjudicados y denuncien a quien mancilla su nombre. Veremos más, y el Concello de Vigo tiene que personarse como parte perjudicada en el sumario y tiene que hacerlo ya. Si el Concello calla, entonces es cómplice y hay que echar a todos los que se opongan al personamiento. Siendo el que escribe alcalde, el Concello se personó como perjudicado en la operación Nécora, el macrojuicio contra el narco.

Hasta el final y en todo 1

Acaba de anunciar doña Carmela Silva, presidenta de la Diputación de Pontevedra, diputada en cortes por la provincia de Pontevedra y concejala del Concello de Vigo, que como presidenta de la diputación provincial ha remitido a la fiscalía y al Tribunal de Cuentas expedientes de gasto por valor de 35 millones de euros, cofinanciados por la Unión Europea y correspondientes al último mandato del señor Louzán y su mayoría absoluta del PP.

En primer lugar, felicitar por esta decisión y invitarla a que nos diga, con nombres y apellidos, vinculaciones políticas y familiares, toda la lista de enchufados de Louzán y el Partido Popular. Los ciudadanos decentes queremos saber y depurar todas las tropelías y abusos de poder, los haga quien los haga. Deseo que este paso inicial se continúe con la personación de la Diputación como perjudicada y acusación en todos aquellos procedimientos en que haya lesión del interés público. Sin miedo, sin componendas porque algunos creímos que detrás del pacto presupuestario entre PP y PSOE en Vigo había un interés mútuo en taparse mutuamente las corrupciones.

Nada me alegraría más que haberme equivocado, el tiempo nos dirá si esto va en serio o es un simple postureo.

Salvemos el Hospital Álvaro Cunqueiro

Un hospital puede durar siglos, que se lo digan a la Pitié-Salpêtrière de París, al hospital Karolinska de Estocolmo o a cualquiera de los hospitales de Londres. Los gobiernos en democracia en España tienen una duración media de 8 años, con casos extremos como Felipe González a nivel nacional o algunos gobiernos autonómicos.

En Vigo, el hospital más antiguo es el Hospital Municipal que nos ha sobrevivido a muchos alcaldes. Hoy está transferido al Servicio Gallego de Salud desde 1994, siendo el que suscribe alcalde de la leal y noble ciudad. El otro hospital por antigüedad es el conocido como Pirulí, Xeral desde la década de los años 80 coincidiendo con la gestión socialista del INSALUD. El hospital del Meixoeiro se puso a funcionar en noviembre de 1989 tras una dura batalla para su construcción en la que participé como concejal de Sanidad que convenció al ministro Lluch de que había que hacerlo, además de ampliar el Xeral y no comprar Povisa. Los alcaldes que más han durado en Vigo en el siglo XX alcanzaron los doce años, algo que ahora el actual va camino de empatar. Con estos datos lo que quiero demostrar es que un hospital puede servir a más de 5 y de 6 generaciones de ciudadanos, mientras son raros los gobiernos democráticos que duran más de 12 años.

Los hospitales, como los trabajadores de la salud, tienen un capital fundamental: la reputación. Pues bien, los vigueses tenemos un problema con el Hospital Álvaro Cunqueiro, que iba a ser la esperanza de una asistencia sanitaria de altísima calidad y se está convirtiendo en una pesadilla para la gente que trabaja allí o tiene que ser atendida en él. Esta mañana, una cardiópata decía en la unidad de reanimación del Hospital Meixoeiro cuando le comunicaban que iba a ser traslada al Hospital Álvaro Cunqueiro para terminar su tratamiento: “por favor, déixenme eiquí, eu prometo que non fago nada, non molesto”. ¡Bravo queridos, lo han coseguido!, entre los que pusieron en marcha un traslado apresurado y escogieron un sistema de concesión que no comparto, los intereses corporativos de los que ven peligrar sus aspiraciones y privilegios con una unificación funcional y los legítimos opositores al actual gobierno de la Xunta desde la oposición política, los sindicatos y movimientos sociales, nos estamos cargando el capital fundamental del hospital: su fiabilidad y su capacidad para inspirar confianza.

Miren, esa situación ya la viví cuando a finales de los años 90 tuvimos varios casos de contaminación por Aspergillus en el hospital Meixoeiro. Había un gobierno de la Xunta del PP y era gerente del meixoeiro el doctor Cayetano Rodríguez Escudero, actual concejal del gobierno municipal del alcalde Abel Caballero. En aquel momento, el alcalde de Vigo con mayoría absoluta era el señor Manuel Pérez, del PP, y recaía en mi persona la jefatura de la oposición socialista en el concello de Vigo. Ni a mí ni al doctor Cabrera, compañero del grupo municipal socialista, se nos ocurrió disparar contra la reputación del hospital, que sufrió y tardó años en recuperar su buen nombre. Pues ahora, con el Álvaro Cunqueiro, estamos consiguiendo que los pacientes tengan miedo a usarlo y así no hacemos nada positivo para la sanidad pública de esta ciudad y su área sanitaria, y más si se hace con mentiras, medias verdades y demasiadas ambiciones políticas personales.

Así esta ciudad ni va a más ni a mejor, y las elecciones y los gobiernos pasan. Los hospitales se quedan.

Tarde y mal 1

Cuando existe liderazgo, se defienden criterios y valores por encima de coyunturas.

En la tragedia humanitaria que sufre Europa ante avalancha de personas que huyen de la maldita guerra y la muerte, son los líderes locales, Ada Colau la primera, los que están demostrando el carácter solidario de la sociedad española ante las dudas de un Rajoy derechista. En Galicia han sido los alcaldes de A Coruña y Santiago de Compostela, en minoría en sus plenos, quienes han ofrecido sus ciudades para acoger refugiados sirios.

En la historia reciente de la ciudad de Vigo, acogimos refugiados en dos ocasiones: en primer lugar unas 40 personas que provenían del sudeste asiático, los llamados “boat people”, y después cuando la guerra de los Balcanes acogimos un centenar de personas de origen bosnio e incluso se envió a un Sarajevo cercado por los serbios, una caravana solidaria con alimentos y medicinas al frente de la que iba el concejal Magariños, responsable del área social en el gobierno que yo mismo presidía.

Hoy, todavía Vigo y su gobierno municipal no se han pronunciado para abrir la ciudad a recibir refugiados. Cada minuto que Vigo sigue callado e inactivo en este tema, muchos sentimos verguenza y constatamos que nos merecemos algo mejor que el populismo que nos gobierna desde hace más de 8 años. Porca miseria intelectual, además de los votos existen los valores, aunque estos no se cuentan en las urnas.

Se van y puede que no vuelvan 1

Lean el clarificador artículo que escribe hoy Carlos Punzón en la Voz de Galicia y el de Jose Teo en el diario Atántico y díganme si no deberíamos preocuparnos los vigueses.

Con los datos del Instituto Nacional de Estadística en la mano se constatan dos cosas: primera, la ciudad que atrae a más gallegos para vivir en ella es A Coruña por delante de Vigo; segunda, de Vigo salen más personas que se van a vivir a otros concellos de Galicia que gallegos se vienen a vivir a Vigo.

Lo que estoy describiendo y lo que está sucediendo es justo lo contrario de lo que ocurrió en el siglo XX, cuando Vigo era el gran polo de atracción para la mayoría de gallegos, que como mi madre vinieron buscando más calidad de vida y mejores oportunidades de progreso y bienestar. Los movimientos demográficos no son la verdad única pero reflejan bien las expectativas de futuro. Nuestras élites nos están llevando a ser una ciudad segundona, y mientras las generaciones más jóvenes de vigueses y viguesas se van, nuestros líderes de opinión y líderes institucionales se dedican a comprar publicidad para que no se sepa que pintamos poco en el futuro a medio plazo.

Nos merecemos otra cosa 3

Les voy a hablar como un usuario cualquiera de la sanidad pública del área sanitaria Vigo-Pontevedra Sur.

En este mes en que no escribí en esta página, estuve asistiendo en primera persona como familiar directo de una persona con una patología grave. La primera cosa y lo más importante es que el sistema funciona, sigue siendo público, no me pidieron en ningún sitio mi tarjeta de crédito, cosa que sí me pasó en un país de América cuando me fracturé un hombro y ni fueron capaces de diagnosticarlo.

La segunda cosa es que funciona el sistema a pesar de los inútiles que lo dirigen, que no preveen a veces que en patologías graves no se pueden ir todos al mismo tiempo de vacaciones. En este caso concreto, muchas gracias a los compañeros que solucionaron el embrollo que los burócratas no supieron preveer, a pesar de que cobran por ello, y muy bien.

Por último, me parece una cabronada que la pelea política entre PP, PSOE y sindicatos esté pintando para la opinión pública una imagen patética y falsa de un sistema sanitario público ejemplar, mejorable por supuesto, pero mejor que la educación, los transportes o las pensiones que tiene España en comparación con otros países desarrollados.

Anatomía de un pelotazo vigués

Les voy a hablar del pelotazo que vamos a pagar nosotros, los ciudadanos, en los próximos cuatro años al Grupo Puentes y Calzadas vía su empresa Cocheras Olívicas.

Todo empieza cuando el gobierno municipal de la alcaldesa Corina Porro adjudica en abril de 2007, poco antes de las elecciones municipales de mayo que apartarían al PP del poder. Porro y su gobierno le adjudican al grupo Puentes y Calzadas un lote para construir tres aparcamientos: Jenaro de la Fuente, Avenida Castelao y Rosalía de Castro. Acto seguido entra el gobierno de Caballero, que a pesar de los recursos contra la adjudicación hecha por el gobierno del PP, decidió mantener la adjudicación. Y ese mismo gobierno del PSOE-BNG comete a continuación una torpeza que ahora quieren que paguemos todos. El gobierno de PSOE-BNG autoriza a Puentes y Calzadas a constituir una sociedad instrumental, Cocheras Olívicas, al 100% del Grupo Puentes y Calzadas, que fue el ganador del concurso, con un ridículo capital social de 60.000 euros.

El objetivo de esta maniobra era y se demuestra ahora evidente. Si las cosas van mal, y hablamos de una inversión en torno a 11 millones de euros, se deja caer y quebrar a Cocheras Olívicas, y el negocio de la construcción, con sus beneficios, se lo queda el grupo Puentes y Calzadas. Y detrás de la construcción…, que venga alguien y pague o pierda el banco tontaina o listillo que prestó los 11 millones, 200 veces el capital social de la sociedad instrumental o pantalla. El banco listillo resultó ser el Banco Popular.

Nuestro gobierno dirigido por Abel Caballero, primero junto con el BNG en 2008 y después solo, tragó y colaboró. ¿Cómo?, lo iremos demostrando en posteriores entregas, pero les dejo una pista: ¿es tan tonto Abel Caballero y el PSOE como para que se la clave una empresa que recibió la adjudicación de un gobierno del PP que se despedía del poder?, yo no me lo creo.

La brecha se agranda

El peor ciego es el que no quiere ver y en esta ciudad nos hacemos trampas a nosotros mismos.

Mientras nuestros hijos ya viven peor que sus padres mientras por primera vez en la historia, se marchan más personas de Vigo que las que aquí llegan, signos evidentes de nuestro declive como área urbana a económica. Los heraldos  comprados nos ocultan los datos que observatorio tras observatorio confirman el declive de Vigo y su área en estos últimos años. Si la semana pasada era el Urban Audit del INE quien nos ponía por detrás en renta disponible de Santiago, A Coruña y Pontevedra, ahora le toca el turno al informe Ardán elaborado por economistas de la universidad de Vigo y pagado por la Zona Franca, que confirma un año más, y van 7, que perdemos la batalla de creación de valor añadido respecto a A Coruña.

Lo grave no es que como consecuencia de la crisis del metal y el naval, el valor añadido producido en el área de Vigo sea inferior al de A Coruña. Lo terrible es que cada día la diferencia es mayor, por eso la importancia de abrir nuevos sectores productivos como las TIC, aerospacial, medioambiental que nos resitúen como área productiva en la carrera de crear riqueza y empleo. Pero las élites y voceros están más interesados en exprimir el limón de las subvenciones y publicidades institucionales que en decirle la verdad a lo vigueses. Vean el siguiente gráfico publicado por la Voz de Galicia:

riqueza_Ardan

Es para echarse a llorar, y después de llorados rebelarse contra las élites que aplauden y jalean a este sátrapa que hemos votado democráticamente. Como Pujol, cuando se sepa la verdad, una generación perdida pagará las copas rotas del guateque.

Verdad y futuro 2

El Instituto Nacional de Estadística(INE) acaba de publicar un estudio comparativo de 19 parámetros entre las ciudades y áreas urbanas de toda España. La primera cosa llamativa en la opinión pública viguesa es que los medios habitualmente portavoces del alcalde Caballero y su gobierno, no han invertido apenas tiempo y espacio en reflexionar o tan siquiera difundir los resultados del Urban Audit, que es el nombre del informe y cuyo resumen le ofrecemos en este enlace.

Ha sido desde Atlántico Diario con la opinión ponderada de Pepe Teo, y desde la Voz de Galicia donde los vigueses han podido enterarse que la ciudad líder, faro y guía de la humanidad, es decir Vigo, queda peor colocada que nuestra área de influencia y lo que es peor, que en niveles de renta familiar disponible somos los cuartos, detrás de Santiago, A Coruña e incluso Pontevedra. Tambien es cierto que somos la quinta ciudad de España en porcentaje de empleo industrial. Pero los datos fríos del INE, que creo que no han sido adulterados por Feijoo, el lobby coruñés o los antivigueses de nuevo y viejo cuño, dicen que Vigo ya no es el Eldorado, el sueño dorado de vida que fuimos como ciudad en el siglo XX.

De la lectura de los datos fríos de Urban Audit se deriva que el área metropolitana como institución nos hará más fuertes, y que es por esa vía que podremos corregir debilidades gordas que tenemos en el sector servicios donde estamos a la cola de España. La segunda lección es que debemos reorientar nuestro modelo industrial: aeronáutica, TICs, área de industria verde son nichos de empleo y futuro que deben ser potenciados desde las políticas públicas de promoción económica. Como verán, se parece bien poco a lo que hacen y dicen nuestras élites, aún más grave es que ningún grupo municipal, ningún sindicato o asocociación patronal y ninguno de los medios de comunicacion líderes hayan dicho una sola palabra sobre el asunto.

Este Urban Audit sería el perfecto orden del día parala reunión Caballero-Feijoo, pero me temo que las preocupaciones de ambos líderes no van por esta vía. Esperaremos y es necesario que la sociedad civil viguesa se organice para impulsar una nueva y realista agenda que responda a los problemas de Vigo y no a las preocupaciones de sus élites.