Los créditos abusivos de Caixavigo y Caixanova

Por fin, ayer, el tribunal supremo ha dejado claro que las famosas cláusulas suelo eran un abuso contra todos los consumidores.La cláusula suelo consistía en fijar un collar de interés mínimo y de interés máximo. La trampa consistía en que un collar del 3,5 por ciento al 9 por ciento sólo favorecía a los bancos, pues es imposible que en la zona euro se alcancen tipos de Euríbor superiores al 9 por ciento. Sí es posible en situaciones de crisis que el Euríbor este muy debajo del 3,5 por ciento. Ahora el Euríbor está en el 0,5 por ciento y, por esa cláusula, millones de familias no se benefician de los bajos tipos de interés.

Pero si eso es grave para las familias, peor es para una institución que pagamos todos, con nuestros impuestos y tasas, como el Concello de Vigo, además siendo la entidad fundadora de Caixavigo.
Allá por 1997 y en años posteriores,el señor Fernández Gayoso se empeño en poner un collar entre el 7,5 por ciento y el 15 por ciento a los créditos al Concello de Vigo. Contó con la inestimable complicidad del alcalde Pérez y sucesores,y el voto contrario de los socialistas mientras yo estuve al frente. En esa batalla por la decencia no estuvimos solos, algún funcionario como Benjamín Suárez Sánchez, jefe de los servicios económicos del Concello de Vigo,se negó a informar favorablemente de tales cláusulas y, por eso mismo, fue sometido a presiones por el entonces teniente de alcalde Gil Sotres y el director adjunto de Caixavigo Don Ángel López Corona.

Del señor López Corona ya hablaremos con más calma otro día, para contar sus andanzas en Sacyr y sus golfadas en Perú.

Llegan tarde 2

Les recomiendo que lean editorial en el Faro de Vigo de hoy sobre el puerto de Vigo. Merece la pena, denuncia bastantes cosas que ya decíamos algunos en el Plan Estratégico de Vigo y su Área (PEVA) en 1993. Es cierto que uno de los problemas más graves de Galicia es el desequilibrio territorial norte-sur, pero también el interior-costa. En los últimos 17 años, ese desequilibrio entre el norte (A Coruña y su región urbana) y el sur (Vigo y su área) ha vivido un momento histórico de cesión del liderazgo al norte. Tanto en PIB por habitante como en renta por habitante.

Esta transferencia del liderazgo económico, y por tanto político y social, se ha producido no solo por decisiones políticas de la Xunta de Galicia y el gobierno de España, que han tenido impacto presupuestario como el puerto exterior en Punta Langosteira o la entrada del AVE en Y en Galicia, sino también por el factor privado. El emprendedor ha mudado del sur, donde estaba hasta 2004, hacia el norte, donde está ahora y cada año la diferencia a favor del norte se incrementa más. Cuando se produjo este fenómeno, ¿qué hicieron las élites del sur?. Faro de Vigo era y es parte de las élites, marca la agenda política. Y Abel Caballero, desde el 22 de septiembre de 2005 en que retomó la actividad política como presidente en el Puerto de Vigo, estaba y está en la escena. ¿Qué hicieron estas élites?. Equivocarse.

No se escuchó a Abel Caballero cuando se discutía la entrada en L de la alta velocidad por el sur de Galicia. No dijo nada para no enfadar a su partido a pesar de que la agrupación viguesa del PSOE y la UGT de Vigo defendieran la L. No se escuchó a Abel Caballero manifestarse en contra de Punta Langosteira, mientras sí se pudo escuchar al PSOE vigués llevar una moción y aprobarla en el pleno del Concello de Vigo sobre este tema. El iluminado Caballero descubre el AVE a tres meses de las elecciones municipales de mayo de 2007, y monta un numerito con el secretario de estado de infraestructuras del gobierno de Zapatero, que le pone por escrito que en 2012 el AVE llegará a Vigo, y si no fuera así, Caballero dimitiría. Aún estamos esperando por el AVE y por la dimisión.

Más grave fue cuando el ministro amigo de Abel, José Blanco, mediante la colaboración de González Laxe, prioriza en Europa a Punta Langosteira como puerto nodal y relega al puerto de Vigo a un papel secundario. No convocamos manifestaciones desde el Concello ni declaramos enemigo de Vigo a Blanco. Todo lo contrario, nos abrazamos en público a él. Y mientras Caballero y las élites de Vigo se equivocan en el tema de la fusión de las cajas gallegas, abducidos por Gayoso y entregan la sede al norte. La historia ya saben cómo termina, los genios de Caixanova en la cárcel y Vigo fuera del mapa financiero regional.

Y mientras la crisis de 2008 golpea y desnuda a los viejos sectores industriales del sur, aglutinados básicamente en torno al metal, en el norte se consolida un liderazgo global (Inditex) que no solo afecta al textil, sino que afecta a más sectores, desde la logística al diseño pasando por nuevos materiales, marketing, montaje, etc. Universo Inditex con proyección mundial.

Decía Octavio Paz, cuando se derrumbó el muro de Berlín, que no había nada que celebrar con el fracaso del comunismo, que quedaban las preguntas por las que surgió. Pues en lo nuestro igual. Me alegro por que Faro de Vigo descubra que estamos mal, al fin. Pero nos deben explicar por qué se equivocaron tanto nuestras élites desde 2004. Debieran además esas élites pedirnos perdón, porque nos han mentido y engañado y pretenden seguir haciéndolo, buscando solo un chivo expiatorio y seguir manteniendo un modelo clientelar que solo puede ofrecer fracaso y miseria.

La verdadera historia 3

Cuando se escriba la historia verdadera de la crisis bancaria española, se demostrará lo que humildemente dije dentro del PSOE hasta que me expulsaron por denunciar la corrupción, que ahora los juzgados demuestran en las cajas gallegas. Veremos como Blanco maniobró con Abel Caballero para imponer a Gayoso o no habría fusión. El presidente de la Xunta de Galicia actual lo ha insinuado, pero Galicia debe saber los métodos de coacción más vergonzosos y mafiosillos políticamente hablando. Porque sabían que la caja del norte quebraba, pero la del sur también. Y no solo lo hicieron aquí, la orden de Zapatero era tapar la mierda de las cajas y escapar hacia delante. Zapatero había dicho que teníamos un sistema bancario seguro. Y así dejaron estafar con las preferentes, engañando a jubilados y ahorradores sin formación.

Pero se superaron en Bankia. Zapatero, Blanco y Fernández Ordóñez autorizan la salida a bolsa con informes de los inspectores del Banco de España que dicen que se han manipulado las cuentas y que es una estafa. Y así después de entrenar en Vigo y A Coruña imponiendo un delincuente al frente de una entidad que nos costó sanear más de 8.000 millones, deciden con la colaboración del PP estatal en continuar con la estafa de la salida a bolsa de Bankia. Por medio cae Julio Segura, economista y militante histórico del Partido Comunista desde la lucha contra Franco, que termina autorizando la salida a bolsa como presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, donde había sido nombrado por el gobierno de Zapatero.

Por todos estos hechos, mostré mi solidaridad y apoyo al señor Núñez Feijoo, porque puso los intereses de Galicia por encima de los intereses de su partido, que era meter a Caixagalicia en Bankia, y porque fue el único presidente de Galicia que se atrevió a enfrentarse con dos cánceres que tenía Galicia: Méndez y Gayoso, dos virreyes que mandaron en el tema dinero más que cualquier presidente de Galicia. Incluso con Fraga siendo yo alcalde, cuando le informé del agujero de Caixavigo en 1993, se negó a escucharme o leer papel alguno del Banco de España. Además, cambió la ley de cajas para que Gayoso, a pesar su edad, pudiera seguir.

Antes de tomar posesión como presidente de la Xunta de Galicia, Núñez Feijoo, que sabía de mi estudio sobre el tema de las cajas, tuvo la deferencia de llamarme y preguntarme, y coincidía conmigo en que agujero lo había, que su antecesor en el cargo Touriño lo sabía y que en Galicia había que quedarse en el mapa financiero del estado y que era el tiempo del cambio. Las tesis de los poderes fácticos eran otras: alcaldes, muchos medios lubricados, opinantes a sueldo, rectores agradecidos y dirigentes del PSOE y PP, que cobraban y callaban en los consejos de administración mientras se despilfarraban nuestros ahorros en operaciones ruinosas, más de 7 en el juzgado todavía y una ya con condena y paso por la cárcel de los directivos. Y teníamos razón Feijoo y yo, porque pusimos la cara y dimos los argumentos que se han confirmado posteriormente, y que detrás de Caballero, Blanco y Fernández Moreda por el PSOE o detrás de García Costas por el PP o de los sindicatos comprados, solo había corrupción, gestión nefasta del riesgo bancario e intercambio de favores y clientelismo a todos los niveles de las estructuras de las cajas.

Feijoo y yo escogimos Galicia y cambio. Yo nunca hubiera cedido la sede central de Vigo para que Gayoso y Pego fueran jefes y siguieran. Abel tragó con gusto, y por primera vez en más de 125 años, Vigo no tiene entidad financiera privada o pública. Estamos en eso como con el puerto nodal: estamos fuera porque a José Blanco se le olvidó.

Por todo esto digo, sobre el tema de las cajas, que para Vigo lo mejor hubiera sido cambio de cúpulas, fusión con sede en Vigo. Esas eran las tesis de Feijoo y mías puestas por escrito antes del follón en medio del follón. Cuando denunciamos las indemnizaciones o pedí la retirada de la medalla de la ciudad a Gayoso, o planteé comparecer ante pleno de Vigo para llevar al juzgado la gestión y malversación de Caixanova. PSOE y PP me denegaron ese derecho reconocido en el reglamento participación ciudadana. Primera denegación a un ex alcalde, y sin embargo el PP me invitó a comparecer en la comisión de investigación del Parlamento gallego, donde el PSOE calló cuando saqué papeles de su complicidad con Gayoso y no fueron capaces de rebatir ni una sola afirmación o documento presentado.

Cada uno que aguante sus actos, y Fernández Ordóñez, Caballero y Blanco fastidiaron a Galicia para defender los intereses de delincuentes condenados, que hicieron de Vigo y Galicia sociedades más pobres y con menos oportunidades en el sector financiero, clave para el futuro económico de una sociedad. Quien se equivoca así y hace tanto daño, no debería seguir gobernándonos porque nos llevará a peor. Vean sino los indicadores económicos de Vigo, para amarrarse los machos.

El día de la vergüenza 2

Va a hacer pronto siete años. Fue el día de la vergüenza para la ciudad de Vigo. Era el 9 de febrero del 2010, y ya sabíamos que había decenas de miles de vigueses y de gallegos engañados y estafados por Caixanova en el timo de las preferentes. Sabíamos que desde el año 2000 se había metido la caja en más de 150 empresas inmobiliarias, con socios sospechosos y en sitios peligrosos fuera de Galicia… Pero además también se había deslizado por las inversiones especulativas en energías fuertemente primadas por el Gobierno Zapatero, y para rematarla estaba en bolsa en compañías conocidas como chicharros que había fundado un secretario de Estado. Y aún así, las fuerzas vivas se manifestaron contra la fusión de las cajas.

Dicen las sentencias de la Audiencia Nacional y la del Supremo que desde el 2004 se había creado en Caixanova un agujero superior a 3.500 millones de euros gracias a la gestión del grupo capitaneado por don Julio (no se rían, le gustaba que sus subordinados le llamaran así…).

¿Y nuestros próceres? Se lo dije a Touriño, a Pepe Blanco, a Caballero… Miraban para otro lado. Julio era su amigo. ¿Y el banco de España? Presionado por Pepe Blanco. «Julio es mi amigo», me decía. En el caso de Caballero, mucho más. Cuando salió del ministerio, don Julio lo empleó como profesor a tiempo parcial en su escuela de negocios, porque don Julio era el dueño de la caja desde los años sesenta. Solo un torpe chico del Calvario intentó hacer el cambio en 1993, pero fracasé. Ya en 1993 hubo que hacer virguerías, porque la burbuja de los barcos pesqueros -más de 100 parados en los muelles, sin caladeros donde pescar- provocó un agujero de 2.000 millones de pesetas de aquella en Caixavigo. Nos salvaron Manuel Marín y Europa. Pues a los vigueses, Caballero, las agencias de publicidad habituales, las terminales mediáticas lubricadas y los comités ad hoc de compañeiros de viaxe reclutados mediante favores les decían que nuestra caja estaba fetén, que la enferma solo era la del norte, que tenía 5.000 millones de agujero por una gestión aún peor que la nuestra.

Gayoso no fue a la manifestación. Delegó en su padrino de doctorado, Abel Caballero, y la caja pagó la factura de la fiesta. Y si algo quedaba… sin problema: estaba la publicidad del Concello. Fue un éxito para ellos, fue la peor solución para Vigo. Perdimos sede, puestos de trabajo centrales, capacidad de decisión como ciudad, pérdidas patrimoniales. Pero Gayoso fue presidente y Pego, director general. Caballero, alcalde, con disfraz de viguista… De aquel polvo viene este lodo de nuestro declive como ciudad.

El jueves fue solo el principio de la guinda. Ingresaron en la cárcel porque no quieren devolver una pequeña parte de lo que nos robaron con sus escandalosas pensiones, la de Gayoso como la de Méndez, con la diferencia de que esta última la aplicaron legalmente. Estamos ante gentes que miran más por sus intereses que por los intereses del común, de la gente. No vi al Concello de Vigo moviéndose igual por las preferentes o los desahucios, o los cierres de empresas.

Fue un momento para la vergüenza, por eso no estuve allí, por eso lo denuncié, y por eso puedo pedir que, si Vigo quiere volver a liderar Galicia, tiene que cambiar de actores y de políticas públicas. Incluso me atrevo a más: no volveremos a ser una ciudad inteligente del siglo XXI si no buscamos una fórmula para resituarnos en el mapa financiero. Y para eso sobra victimismo, y nos falta inteligencia y decencia en nuestras élites viguesas.

Termino: si Caballero fuera digno y valiente, como debe ser el alcalde de la muy leal ciudad de Vigo, debería ir a A Lama a ver a su ahijado de doctorado. Por sus actos los conoceréis.

(Artículo de opinión publicado hoy en La Voz de Galicia)

Las dos caras del declive 2

El declive de las sociedades no se da por casualidad, no es fruto del mal de ojo, no responde a que no nos quieren. El declive de las sociedades y de las ciudades, regiones o estados responde a su incapacidad para adaptarse a los cambios que experimenta el mundo.

Eso es lo que le ha venido pasando a la sociedad viguesa desde antes de 2007, diríamos que desde 2004. Nuestras ventajas anteriores se han desvanecido por la dejadez o corrupción de aquellos que deberían velar por ellas: un sector industrial tradicional que no supo adaptarse al nuevo modelo producción industrial; nuestra entidad financiera volvió a caer en la burbuja especulativa como en 1993, cuando tanto nos costó salvarla. Nuestras élites políticas, mediáticas y económicas cerraron los ojos, no vieron lo que se venía encima y se inventaron un victimismo infundado para salvar el pellejo y dirigir las miradas hacia otro lado.

El problema no era que Gayoso y su equipo habían generado un agujero de 3.000 millones en inversión especulativa, no solo en ladrillo con más de 100 empresas inmobiliarias, sino también en más de 60 solares energéticos o en corrupción pura y dura como negocios eléctricos en Perú o inversiones ruinosas en la bolsa Española. No, Abel Caballero, exempleado de Gayoso en la Escuela de Negocios de Caixanova a 40.000 pesetas la hora y padrino del doctorado honoris causa a Gayoso, decidió que el problema era que Caixagalicia tenía un agujero mayor. Entre los dos sacaron, con el apoyo mediático a partir del pago de publicidad con nuestros impuestos, a más de 30.000 vigueses a la calle porque nos robaban una caja que ya estaba hundida, y hundida por Gayoso y sus amigos, que hoy durmieron en prisión por robarnos. Y nadie de los voceros nos pide disculpas.

No estuve en esa manifestación. Denuncié lo que había, reclamé un cambio de personas y políticas. El tiempo me ha dado la razón, y el declive seguirá en Vigo mientras no haya asunción de errores, cambio de actores y cambio de políticas públicas. Con aceras solo no remontaremos a ciudad líder e inteligente como las que tienen futuro en el siglo XXI.

Esta es la herencia de Caballero y Gayoso….sus intereses por encima de los de Vigo y los vigueses. Créanme, merece la pena resistir, merece la pena luchar dentro de la ley para defender a esta ciudad a la que quiero.

Sobras las palabras 3

Pasó lo que llevamos diciendo desde 2011. Suspensión de pagos y ahora a ver lo que nos cuesta. El Auditorio Mar de Vigo es a Caballero lo que las quebradas radiales de peaje son al gobierno de PP: un grave error para favorecer amigos que vamos a pagar el pueblo. Caballero la cagó en el Plan General, la cagó en Caixanova y la cagó en el Auditorio. Estos errores y la ausencia de proyecto distinto al de las élites de la ciudad, condenan a Vigo a perder el liderazgo en Galicia.

Como todo con Caballero, casualidades y por detrás intereses cruzados, vínculos mafiosos. Ahí va una prueba, para que la fiscal jefe investigue como es su obligación. La empresa OIDE que recibe 500.000 euros al año por adelantado por organizar eventos en el auditorio, es del hermano del abogado del principal imputado de la trama Patos. En las conversaciones de la Patos que obran en el sumario, se habla entre las empresas imputadas de que hay que financiar actos y publicidad de actos a realizar en Auditorio. La mujer de Regades trabajaba entonces como relaciones públicas de la empresa que explotaba el Auditorio.

Más claro agua. Además de inútiles en la gestión, chorizos y mafiosos políticamente hablando. Y todo el mundo callado salvo nosotros, ¿por qué será?.

Gasto para muchos, beneficio para uno 2

Acabamos de enterarnos los accionistas, como yo de antiguas 500.000 pesetas de 1993, y aficionados celtistas que una corporación china desea pagar más de 100 millones de euros por el paquete de control de la sociedad anónima deportiva Real Club Celta de Vigo.

Es preciso recordar que la inversión total del señor Mouriño, directa e indirectamente mediante sociedades, no superó los 20 millones. Es preciso recordar que la Caixanova de antaño, Caixavigo primigenia, perdió en la suspensión de pagos más de 40 millones de euros, que tuvimos que pagar todos con dinero público. Recordemos también que con dinero público se hicieron quitas en la deuda que la sociedad anónima deportiva tenía con Hacienda, Seguridad Social y Administraciones Públicas. Y en este momento Concello y Diputación quieren invertir de entrada 30 millones de euros en la remodelación del campo de Balaídos, que es una concesión municipal a la sociedad anónima deportiva. Nos hemos enterado por Atlántico Diario que el accionista vendedor quiere reinvertir parte de los beneficios en un centro comercial, previa recalificación.

Como comprenderán algo huele mal en todo esto. Recalificaciones urbanísticas con la sombra del escudo del Celta: no. Y en eso estoy de acuerdo con Abel Caballero. Terminar lo que se está haciendo en Tribuna: sí. Pero ni un euro más de dinero público para incrementar los beneficios particulares. Es el momento de parar la inversión pública en un campo que produce beneficios que se lleva una persona privada y que ya nos ha costado entre unas cosas y otras, suspensión de pagos, quita, subvenciones directas e indirectas, los 100 millones que legalmente se va a embolsar.

Una vez más se demuestra que Caballero con su populismo confunde y perturba el interés público. Una gestión clientelar de los recursos públicos puede dar votos electorales, pero crea un perjuicio mayor a medio y largo plazo. Mouriño y su negocio con el coloso chino son un ejemplo

Dos cara de una misma moneda 1

Dice el Tribunal Supremo que Gayoso, Pego y su banda, se quedaron con más de 10 millones de euros que no eran suyos, que cambiaron con la ayuda del abogado contratado al efecto sus contratos e indemnizaciones, aun sabiendo, el estado ruinoso de las cuentas de la caja fusionada. Estamos pues ante unos delincuentes que además de haber arruinado Caixavigo-Caixanova, al pilotar la fusión con la desastrosa Caixagalicia que hundió su amigo Méndez, no pensaron ni en la empresa, ni en Vigo, ni en Galicia, ni en los pobres ahorradores que habían comprado preferentes. Solo pensaron en sacar tajada o cacho para ellos personalmente, y dice el Tribunal Supremo que la pena que impone la audiencia nacional es escasa y que no la puede aumentar porque ni la fiscalía ni el FROB presentaron recurso. Tampoco el Concello de Vigo, que con la pérdida de la caja primero y después aceptando la sede en A Coruña firmó el final del liderazgo económico de Vigo en Galicia.
Porque los desastres de Gayoso y su banda los pagaremos en forma de declive para la ciudad, declive que solo será revertido cuando Vigo con nuevos líderes y nuevos actores financieros vuelva a estar en el mapa bancario de España y Europa.

¿Y qué pinta en todo esto el estimado Abel Caballero?, pues fue el cómplice necesario que defendiendo criminalmente la nefasta gestión de Gayoso, firmó la sentencia de muerte de Vigo como centro financiero. Porque Caballero dijo que la gestión de Gayoso era impecable, y de momento nos robó, pero está pendiente otro juicio por cientos de millones mal usados que se verá próximamente cómo acaba. Fue también Caballero quien engañando a la gente y con la colaboración económica y mediática de Gayoso y su banda, montó una manifestación para defender los expolios y fiascos financieros de don Julio, así le llamaban durante años, diciendo que era el mejor gestor y que quienes lo atacábamos, éramos antivigueses. Por último, fue también Abel Caballero el que cuando se produjo la fusión y se trasladó la sede a A Coruña exclamó: “¡Ganamos, es una absorción, mandamos Caixanova!”. La caja fusionada costó más de 8.000 millones de euros de dinero público, y la sede se fue para A Coruña y nunca más volvió, y Caballero aceptó esa solución porque le convenía a Gayoso seguir siendo presidente y a Pego director general.

Detrás de esa derrota, la más grande de la historia de Vigo, solo está la devolución de favores a Gayoso por Caballero. Cuando dejó de ser ministro, Gayoso contrató a Caballero, diputado en Cortes, para dar clase los viernes y sábados a 40.000 pesetas la hora. Más tarde, los tres años que Abel Caballero volvió a la universidad, Gayoso financió estudios firmados, cobrados y dirigidos por Caballero, algunos tan divertidos como el que recomendaba la coordinación de los tres aeropuertos gallegos con el aeropuerto de Porto. Ese estudio, por cierto, también lo firmaba su acólito el diputado autonómico Abel Losada.

Las sociedades que no recuerdan su historia corren el riesgo de repetir sus errores y me temo que una sociedad con una prensa sin memoria como Vigo, no podrá abrir un nuevo periodo sin ajustar cuentas con las elites económicas (Gayoso como ejemplo) y políticas (Caballero) que nos han llevado a este declive imparable. Y lo que es peor, no quieren reconocer, ocultan sus errores con el silencio cómplice de sus altavoces y voceros. ¡Porca miseria!.

Fiascos y más fiascos 2

¿Dónde quedan los grandes proyectos de Abel?

Érase una vez una ciudad que pasó de ser la número 1 de renta y PIB per cápita en Galicia en 2005 a situarse como tercera o cuarta en Galicia en 2015. Esa misma ciudad tenía más de 30.000 parados, y por primera vez en su historia, no crecía demográficamente, es más, por primera vez eran más los vigueses que se iban a vivir y trabajar fuera, que los foráneos que escogían Vigo para vivir y trabajar. Esa ciudad se llama Vigo y la dirige un alcalde, Abel Caballero, encantado de su relación con las élites que marcaron el declive de la ciudad. Apadrinó como doctor honoris causa a un tal Gayoso, que hundió Caixanova. Jugaba al tenis y era amigo de Manuel Fernández de Sousa, el hundidor de Pescanova que engañó a 20.000 accionistas. Cedió locales a la mujer de Manuel rodríguez, dueño de Rodman, que vendió su empresa a un chino perseguido por corrupción y delitos económicos. Este gran prócer hijo adoptivo de la Coruña prometió cambiar la ciudad con los siguientes proyectos:

- El pirulí de Jean Nouvel, cuando estaba en el puerto, al que acompañó de una Disneylandia en la zona de las Avenidas con pasaje submarino acristalado, y para rematarlo con un centro comercial en Beiramar.

- La reforma de la Praza do Rei, el Concello y la ladera del Castro, que le fue confiada en forma de maqueta y dibujo al gran arquitecto Rafael Moneo, que no hizo sus trabajos gratis, sino a cambio de una cantidad de dinero. En este proyecto el gran Abel llegó a buscar socio empresarial y el elegido, como no, fue una empresa inmobiliaria de Gayoso y Caixanova, Raminova. No solo no se movió un papel sino que Caixanova desapareció y Raminova liquidada.

- La grandiosa playa de Samil fue recuperada en dos ocasiones sobre el papel por nuestro prócer, acompañado de su discípula Elena Espinosa. Samil sigue igual, eso sí, hicimos un chiringuito nuevo de algún conocido sobre ese arenal que íbamos a liberar y regenerar.

- Pero quedaba el último cartucho: la gran y estupenda estación del AVE con centro comercial, campo de fútbol incluido en la terraza para el modesto Casablanca. Aquí el socio escogido por nuestro visionario era el ministro Blanco, el que se olvidó de declarar puerto nodal al puerto de Vigo mientras Abel tragaba. Como Abel y Blanco son de pueblo, se hicieron las Américas para buscar otro premio Pritzker para su fastuoso proyecto, Thom Mayne. Ahora sabemos que el concurso para ese proyecto ha vuelto a quedar desierto, vamos, que no hay quien se quiera arriesgar a poner dinero en la milonga.

Por el camino, Abel consiguió que por primera vez suspendieran el Plan General de Ordenación Municipal, por defectos graves en la tramitación.

Pobre Abel, pobre Vigo, pero todo esto es cierto y los vigueses y sus altavoces callan, la oposición se hace desde estas páginas y algunos juzgados. Así, así se hundió el Titanic.

Otro fiasco

En los últimos diez días una mala noticia ha sacudido un poco la modorra, el sopor en que se mantiene narcotizada la sociedad viguesa. Aunque la empresa TERMAVI, los que mandan en carga y descarga del puerto de Vigo, lo sabían desde hacía tiempo, callaron y callaron que su oferta para operar el tráfico de contenedores de MAERSK en la terminal viguesa era peor que la presentada por una empresa de la competencia en el puerto de Marín.

Una vez más los capos, los que mandan, la cagan y 1.800 millones de mercancía que se manipulaban en puerto de Vigo se pasarán a manipular, si no lo remediamos, en el puerto de Marín. Calculen las horas de trabajo y los millones de euros que perdemos toda la sociedad viguesa por la negligencia de un trocito de nuestras élites. Porque esta no es una decisión que se la debamos a Feijóo, como intenta acusar Caballero, esto se lo debemos a TERMAVI, empresa concesionaria de la carga y descarga de contenedores ya en los tiempos de Caballero en el puerto de Vigo. Quienes hicieron una mala oferta fueron los jefes de TERMAVI, parte de esa élite empresarial y política que nos lleva al declive. Hoy TERMAVI, ayer Gayoso en Caixanova, Viñas y García Costas en Barreras. Pongámosle nombres y vean lo que sale.

Pero mi obligación es dar una solución: el Concello de Vigo en pleno, y a Abel Caballero le sobran votos y concejales para hacerlo de inmediato, debe presentar las acciones judiciales, civiles, penales y administrativas que permitan cumplir la sentencia del Tribunal Supremo que declara ilegal el muelle de Marín donde pretende operar MAERSK a partir del 18 de mayo. En un estado de derecho hay que defender la legalidad y el muelle de Marín es ilegal, por tanto no se puede usar y debe ser clausurado hasta que cumpla con los requisitos legales vigentes.

Eso, usar la ley para defender Vigo, caiga quien caiga, es lo que hay que hacer y no buscar falsos culpables, escurrir el bulto o escaparse por los cerros de Úbeda. Eso fue lo que propuse hacer cuando el FROB infravaloró el capital de Caixanova, y que Abel Caballero no hizo para no molestar a Zapatero y destapar la desastrosa gestión de Gayoso. Veremos si tienen el valor cívico y político de usar las armas que el estado de derecho nos brinda, o simplemente haremos una comedia bufa más de localismo populachero, jaleado por los altavoces pagados de siempre. Veamos editoriales y votaciones en plenos, Concello, Diputación y Autoridad Portuaria y no lamentos lastimeros. De momento, solo se ha convocado el consejo de la Autoridad Portuaria que preside López Veiga, del Concello que preside Abel Caballero no sabemos nada, pero tampoco de la Marea, el PP o Podemos.