Dos cara de una misma moneda 1

Dice el Tribunal Supremo que Gayoso, Pego y su banda, se quedaron con más de 10 millones de euros que no eran suyos, que cambiaron con la ayuda del abogado contratado al efecto sus contratos e indemnizaciones, aun sabiendo, el estado ruinoso de las cuentas de la caja fusionada. Estamos pues ante unos delincuentes que además de haber arruinado Caixavigo-Caixanova, al pilotar la fusión con la desastrosa Caixagalicia que hundió su amigo Méndez, no pensaron ni en la empresa, ni en Vigo, ni en Galicia, ni en los pobres ahorradores que habían comprado preferentes. Solo pensaron en sacar tajada o cacho para ellos personalmente, y dice el Tribunal Supremo que la pena que impone la audiencia nacional es escasa y que no la puede aumentar porque ni la fiscalía ni el FROB presentaron recurso. Tampoco el Concello de Vigo, que con la pérdida de la caja primero y después aceptando la sede en A Coruña firmó el final del liderazgo económico de Vigo en Galicia.
Porque los desastres de Gayoso y su banda los pagaremos en forma de declive para la ciudad, declive que solo será revertido cuando Vigo con nuevos líderes y nuevos actores financieros vuelva a estar en el mapa bancario de España y Europa.

¿Y qué pinta en todo esto el estimado Abel Caballero?, pues fue el cómplice necesario que defendiendo criminalmente la nefasta gestión de Gayoso, firmó la sentencia de muerte de Vigo como centro financiero. Porque Caballero dijo que la gestión de Gayoso era impecable, y de momento nos robó, pero está pendiente otro juicio por cientos de millones mal usados que se verá próximamente cómo acaba. Fue también Caballero quien engañando a la gente y con la colaboración económica y mediática de Gayoso y su banda, montó una manifestación para defender los expolios y fiascos financieros de don Julio, así le llamaban durante años, diciendo que era el mejor gestor y que quienes lo atacábamos, éramos antivigueses. Por último, fue también Abel Caballero el que cuando se produjo la fusión y se trasladó la sede a A Coruña exclamó: “¡Ganamos, es una absorción, mandamos Caixanova!”. La caja fusionada costó más de 8.000 millones de euros de dinero público, y la sede se fue para A Coruña y nunca más volvió, y Caballero aceptó esa solución porque le convenía a Gayoso seguir siendo presidente y a Pego director general.

Detrás de esa derrota, la más grande de la historia de Vigo, solo está la devolución de favores a Gayoso por Caballero. Cuando dejó de ser ministro, Gayoso contrató a Caballero, diputado en Cortes, para dar clase los viernes y sábados a 40.000 pesetas la hora. Más tarde, los tres años que Abel Caballero volvió a la universidad, Gayoso financió estudios firmados, cobrados y dirigidos por Caballero, algunos tan divertidos como el que recomendaba la coordinación de los tres aeropuertos gallegos con el aeropuerto de Porto. Ese estudio, por cierto, también lo firmaba su acólito el diputado autonómico Abel Losada.

Las sociedades que no recuerdan su historia corren el riesgo de repetir sus errores y me temo que una sociedad con una prensa sin memoria como Vigo, no podrá abrir un nuevo periodo sin ajustar cuentas con las elites económicas (Gayoso como ejemplo) y políticas (Caballero) que nos han llevado a este declive imparable. Y lo que es peor, no quieren reconocer, ocultan sus errores con el silencio cómplice de sus altavoces y voceros. ¡Porca miseria!.

One comment on “Dos cara de una misma moneda

  1. Responder Gamela sep 16,2016 23:04

    y si no estoy equivocado el mismo TS dice una cosa y la contraria…

    Reconoce que la sentencia de cárcel ha sido blanda (pero como no pueden hacer nada) también reconoce que la Fiscalía hizo mal la cuentas y le REBAJAN la cantidad a devolver…?

    Algún día veremos el color del dinero de Don Julio ?
    O ya está a salvo en cualquier paraíso fiscal a nombre de sus herederos…?

Deje un comentario