La boda nostra 2

Llevamos más de 4 años denunciando las redes mafiosas de enchufes, adjudicaciones de obras y servicios, connivencias delictivas entre representantes políticos de nuestra ciudad, contratistas y empresas que trabajan para nuestro Concello. Hemos sido una voz que clama en el desierto mediático, donde salvo algún medio de comunicación, se empeñan en ocultarle a los vigueses que las élites políticas, funcionariales y empresariales se reparten obras y servicios, y empleos, mientras los valiosos jóvenes vigueses se van al exilio económico.

La justicia tiene abiertas tres causas: Patos, el enchufe de la cuñada de Carmela Silva y Hormigón, a pesar de que la mayoría de vigueses lo ignoren. A los vigueses del común les gustaría ver la boda que la pasada semana se celebró en la iglesia del Berbés. La novia era doña Alba Rivas, hija de don Ángel Rivas, concejal imputado en la causa de la Patos y el caso Hormigón. El novio era don Juan José Escolar, funcionario de la Autoridad Portuaria de Vigo, imputado en la causa de la operación Patos con su suegro.

Los vigueses deberían saber, si los medios les informasen de ello, que la feliz pareja va a vivir en una coqueta vivienda que la señora Alba Rivas consiguió por sorteo, ¡qué suerte!, otorgada por el consorcio para la rehabilitación del Casco Vello. Este organismo se financia con dinero de la Xunta y el Concello. Cuando la suerte llamó a la puerta de la feliz Alba Rivas, su papá era concejal en ejercicio en el gobierno municipal del señor Caballero. Pura coincidencia.

Las “casualidades” no acaban ahí. Papá Ángel Rivas, fue miembro del consejo de administración de la Autoridad Portuaria siendo don Abel Caballero presidente del ente, y siguió siéndolo cuando el señor Paz sustituyó a Don Abel en el Puerto de Vigo. La responsable política del nombramiento de papá Rivas, en el consejo de la Autoridad Portuaria, fue la señora María José Caride, a la sazón conselleira de Política Territorial y en la actualidad, casualmente, concejala de Urbanismo y compañera de gobierno municipal de papá Rivas, en el tercer gobierno vigués que preside Caballero tras nueve años triunfales. Pura casualidad también, ¿verdad?.

Termino. Doña Alba y don Juan José se conocieron en el puerto, donde la señora Rivas tuvo un discutido puesto de telefonista, para lo que hubo que correr lista y, casualmente, coincidiendo con su papá como miembro del consejo de administración. Por último, doña Alba perdió su contrato de telefonista con la llegada al puerto de un presidente del PP, pero la suerte, o la casualidad, la volvió a elegir para trabajar en una empresa, Marpolgal, concesionaria de servicios de la Autoridad Portuaria de Vigo. Casualidades de la vida.

Estos días están declarando testigos y antes lo hicieron los imputados en la operación Patos. Señor Horro, fiscal, señora magistrada juez del juzgado número 7: ¡qué pena de fotos para ver como mienten los testigos y los imputados!. Estamos ante una red de tráfico de influencias y favores materiales de todo tipo en torno a contratos públicos. En Italia a eso le llaman mafia politicastra, en Vigo son puras casualidades y nadie le da importancia. Disfruten vigueses de lo felices que son nuestras élites, Caballero al frente. Pagamos todos y parece que nos gusta.

2 thoughts on “La boda nostra

  1. Responder Thor Perro jun 20,2016 12:38

    Viva la honradez y la honestidad….Lastima que viva tan lejos.

  2. Responder Ataturk jul 4,2016 21:25

    Animo Principe. Quedas tú solo ante la indignidad consentida por medios y justicia.. Cosas veredes Sancho…
    Ataturk.

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