Chantaje en la Zona Franca 4

Voy a intentar explicarles lo que los periódicos no se atreven a decir en lenguaje vulgar para que el pueblo vigués sepa el individuo que hemos elegido como alcalde.

Desde que la Zona Franca de Vigo existe, el alcalde de Vigo es el presidente nato del consorcio, es él quien convoca el pleno, organismo que decide no sólo sobre sus presupuestos sino también sobre las adquisiciones de patrimonio. Si no hay voto favorable del pleno, y para ello debe ser convocado por el presidente, en este caso el inefable Abel Caballero, la Zona Franca no puede comprar unos edificios de la extinta ETEA para ponerlos a disposición de la Universidad de Vigo, para desarrollar el tan traído y llevado Campus del Mar. Ese proyecto, que recibiría financiación europea, serviría para confirmar a Vigo como la capital europea del mar y la pesca.

Pues bien, nuestro estimado Caballero quiere que la zona franca de Vigo financie la grada de Marcador de la remodelación del estadio de Balaídos, concesión cedida a nuestro Real Club Celta, del que yo sí soy accionista. Como quiera que entre los fines de la Zona Franca no está lo de dedicarse a construir gradas en estadios de fútbol, la actual delegada de la Zona Franca, nombrada por el PP y nativa de Pontevedra, como otros lo son de Ponteareas, se niega a hacer tal dispendio de 12 millones de euros para sanear la cuenta de resultados de la sociedad anónima deportiva Real Club Celta. Nótese aquí que la inversión para el Campus del Mar son 5,2 millones de euros.

¿Y entonces que se le ocurre a nuestro sátrapa?. Pues muy fácil, no convoca el pleno del consorcio si no se trata también el tema de la grada de Marcador de Balaídos, y además con los corifeos de siempre de palmeros, lo presenta como viguismo puro y duro. ¿Se imaginan ustedes a la Zona Franca de Barcelona haciéndole una grada al Barcelona?. Los delegados que nombró el gobierno del PP en la zona franca de Cádiz, saquearon ese consorcio, por eso están en la cárcel, pero no se les ocurrió hacer las gradas nuevas del estadio Tomás de Carranza, donde juega el Cádiz. Pero Vigo, una vez más, es diferente.

Me temo que si hacen esa barbaridad, construir la grada de Balaídos por la Zona Franca de Vigo, algún ciudadano decente irá ante la justicia porque ya está bien de tanta chulería y despilfarro. Y me da igual si fichan al hijo de Carmela o si emplean a su cuñada en la Fundación Celta, una barbaridad es una barbaridad, y una malversación es un delito, aunque tengas 17 concejales y a los medios callando por la publicidad que les pagamos.

La boda nostra 2

Llevamos más de 4 años denunciando las redes mafiosas de enchufes, adjudicaciones de obras y servicios, connivencias delictivas entre representantes políticos de nuestra ciudad, contratistas y empresas que trabajan para nuestro Concello. Hemos sido una voz que clama en el desierto mediático, donde salvo algún medio de comunicación, se empeñan en ocultarle a los vigueses que las élites políticas, funcionariales y empresariales se reparten obras y servicios, y empleos, mientras los valiosos jóvenes vigueses se van al exilio económico.

La justicia tiene abiertas tres causas: Patos, el enchufe de la cuñada de Carmela Silva y Hormigón, a pesar de que la mayoría de vigueses lo ignoren. A los vigueses del común les gustaría ver la boda que la pasada semana se celebró en la iglesia del Berbés. La novia era doña Alba Rivas, hija de don Ángel Rivas, concejal imputado en la causa de la Patos y el caso Hormigón. El novio era don Juan José Escolar, funcionario de la Autoridad Portuaria de Vigo, imputado en la causa de la operación Patos con su suegro.

Los vigueses deberían saber, si los medios les informasen de ello, que la feliz pareja va a vivir en una coqueta vivienda que la señora Alba Rivas consiguió por sorteo, ¡qué suerte!, otorgada por el consorcio para la rehabilitación del Casco Vello. Este organismo se financia con dinero de la Xunta y el Concello. Cuando la suerte llamó a la puerta de la feliz Alba Rivas, su papá era concejal en ejercicio en el gobierno municipal del señor Caballero. Pura coincidencia.

Las “casualidades” no acaban ahí. Papá Ángel Rivas, fue miembro del consejo de administración de la Autoridad Portuaria siendo don Abel Caballero presidente del ente, y siguió siéndolo cuando el señor Paz sustituyó a Don Abel en el Puerto de Vigo. La responsable política del nombramiento de papá Rivas, en el consejo de la Autoridad Portuaria, fue la señora María José Caride, a la sazón conselleira de Política Territorial y en la actualidad, casualmente, concejala de Urbanismo y compañera de gobierno municipal de papá Rivas, en el tercer gobierno vigués que preside Caballero tras nueve años triunfales. Pura casualidad también, ¿verdad?.

Termino. Doña Alba y don Juan José se conocieron en el puerto, donde la señora Rivas tuvo un discutido puesto de telefonista, para lo que hubo que correr lista y, casualmente, coincidiendo con su papá como miembro del consejo de administración. Por último, doña Alba perdió su contrato de telefonista con la llegada al puerto de un presidente del PP, pero la suerte, o la casualidad, la volvió a elegir para trabajar en una empresa, Marpolgal, concesionaria de servicios de la Autoridad Portuaria de Vigo. Casualidades de la vida.

Estos días están declarando testigos y antes lo hicieron los imputados en la operación Patos. Señor Horro, fiscal, señora magistrada juez del juzgado número 7: ¡qué pena de fotos para ver como mienten los testigos y los imputados!. Estamos ante una red de tráfico de influencias y favores materiales de todo tipo en torno a contratos públicos. En Italia a eso le llaman mafia politicastra, en Vigo son puras casualidades y nadie le da importancia. Disfruten vigueses de lo felices que son nuestras élites, Caballero al frente. Pagamos todos y parece que nos gusta.

La paja y la viga

El Concello de Vigo aprobó en 1993 un reglamento municipal de participación ciudadana que en aquel tiempo fue considerado modélico. Por primera vez se introducía en un ayuntamiento español de más de 20.000 habitantes el derecho a hablar en un pleno a un ciudadano o un grupo de ciudadanos y se creó el primer consejo económico social municipal, que debía dictaminar los presupuestos y que en el caso de Vigo, cobró gran relevancia cuando en 1995 surgió la guerra del fletán. Aquella corporación perdió en 1995 las elecciones.

El señor Caballero, usando su mayoría absoluta, acaba de aprobar un reglamento del pleno municipal que restringe las libertades de participación y expresión de los grupos políticos municipales, los concejales y los ciudadanos. Algunas televisiones generalistas como Cuatro, La Sexta, se han hecho eco. Incluso la prensa local y los grupos municipales le dan gran relevancia al tema. Pues permítanme que les diga este humilde servidor, parte de aquella corporación que aprobó el reglamento en 1993, que electoralmente se equivocan. La guerra del reglamento a la mayoría de los vigueses se la bufa, creen que es una guerrita de políticos. Todos iguales y los medios de comunicación adictos a la pareja feliz destacan el reglamento y tapan la malversación, la prevaricación y la falsedad de documento que la jueza sospecha que existe en el caso del trabajo ficticio de doña Vanessa Falque, cuñada legítima de doña Carmela Silva.

El reglamento no hace daño electoral, la corrupción sí, por eso Caballero y Silva están encantados de que la Marea y el PP vayan al juzgado por el reglamento, y no vayan por la corrupción a los juzgados, dejándonos esa tarea a este ciudadano y a la plataforma Xuntos. Señores y señoras de la oposición municipal en Vigo (Marea y PP): se equivocan de agenda, lo que no sé es si lo hacen por incapacidad o por cálculos futuros. Por supuesto que está bien que vayan por el nuevo reglamento, que es un escándalo, pero lo que haría daño es lo otro, créanme y fíjense si no en lo que pasó en 1995. Ustedes de momento están en la paja, la viga nos queda para otros y así es difícil echarlos.