Dejen votar 1

Como algunos de ustedes habrán visto en V Televisión, ayer defendí que lo que nos estamos jugando, y para mí lo más importante, es si dejamos que las élites sigan decidiendo el futuro de España y nosotros, la ciudadanía, traguemos con lo impuesto.

Más importante aún que dirimir entre una monarquía parlamentaria y una república parlamentaria, para mí, está la cuestión de quién decide. Rajoy, Rubalcaba, Juan Carlos de Borbón y Felipe de Borbón y Grecia son los que deciden cuándo y cómo. Nuestro papel histórico, el del pueblo es ver, callar y obedecer. En resumidas cuentas, vuelta a tiempos pasados, a tiempos que creíamos olvidados, a tiempos de dictadura, feudalismo. Me resisto a ser un sujeto pasivo de una historia que me afecta y que deciden unas élites que han roto el pacto tácito de la transición: montamos un sistema de relaciones de poder que administraban ellos y nosotros, el pueblo, teníamos garantizado bienestar y libertad. El impacto de la crisis provocó que la élite dirigente sacrificara el bienestar y algunas libertades, por tanto nosotros tenemos las manos libres para reclamar nuestro derecho a decidir. Tengan el valor cívico de respetar las formas, un asunto de esta entidad no se puede resolver con diputados y senadores que voten como borregos.

Siguiendo la argumentación usada por el PSOE en el caso de la guerra de Irak o incluso ahora con la ley del aborto, exijamos que la votación de la ley orgánica aprobada ayer por el gobierno del PP, sea votada en secreto y nominalmente en ambas cámaras, Senado y Congreso. Si los aparatos elitistas imponen el voto público, es que ni ellos mismos se fían de sus acólitos y entonces demostrarán su falta de legitimidad.

One comment on “Dejen votar

  1. Responder Ataturk jun 4,2014 22:05

    El voto secreto y a la vez nominal no tiene sentido. Cuando es nominal es para manifestar EN ALTA VOZ la decisión del voto por cada uno. En el caso del voto secreto implica un ocultar, ¿ por qué?, lo que se quiere expresar y personalmente no puedo dudar de la honestidad y el valor de los elegidos por los ciudadanos, amparados por una Constitución que les dá autonomía y libertad de su expresión máxima que es el voto.
    Y si el problema es ír contra la decisión colegiada de su partido deben exigír debate y confrontación constructiva interna antes de afrontar una decisión personalista de la cúpula partidaria. Sino se lo permiten la postura es obrar en conciencia arriesgando que no lo presenten en las listas próximas.
    Y todo es muy sencillo, ser persona y no profesional de la política.
    Saludos.
    Ataturk.

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