Algo le pasa a Caballero 4

Ayer decía que era un día histórico para mal, pues las políticas clientelares de Abel Caballero y su gobierno estaban en el fondo de la entrada, por primera vez en la historia, de la policía judicial en el Concello de Vigo.

David Regades, mano derecha y cómplice político del dúo Abel Caballero y Carmela Silva, tuvo el dudoso honor de ver registrado su despacho. Este concejal, que votó los acuerdos lesivos para el interés público en la prórroga de la concesión y en la subvención de 5 millones de euros a la concesionaria del fracasado Auditorio Mar de Vigo, es el mismo cuya esposa prestó casualmente servicios a la empresa que se encarga de explotar los eventos de dicho espacio municipal. Clara colisión de intereses públicos y privados. Tomemos nota.

El otro concejal a quien se le registró el despacho, se llama Ángel Rivas, es el que firma y promueve los dos expedientes para callarme dentro del PSdG-PSOE. Es famoso porque en junio de 2012, algunos periódicos y medios aunque no todos, publicaron fotos que demostraban que, siendo director general de Hormigones Valle Miñor y concejal miembro de la Junta de gobierno local, su empresa vendía por las tardes el hormigón que usaba Construcciones Eiriña en, por ejemplo, las obras de humanización de la calle Nicaragua (aquí tienen dos fotografías que yo mismo saqué: foto 1, foto 2) que él mismo había adjudicado en el seno de la Junta de gobierno local. Asunto dudoso legalmente y feo moralmente. Tan feo que el sátrapa le obligó a dimitir de Hormigones Valle Miñor y acogerse al sueldo de liberado que pagamos los vigueses y que sobrepasa los 50.000 euros anuales. Todo quedó para la galería porque Construcciones Eiriña, que siguió recibiendo adjudicaciones votadas por Ángel Rivas, siguió comprando hormigón a Hormigones Valle Miñor. Blanco y en botella.

Pero la novedad de hoy son dos. Por primera vez, no vemos la foto de Abel Caballero en el periódico Faro de Vigo, y con lo hablador que es el sátrapa, ayer noche suspendió su rueda de prensa diaria y vean la agenda institucional vacía para hoy. Algo pasa, Abel Caballero acusa el golpe y torpemente nos dice que está tocado, pero no canten victoria, va a costar sangre, sudor y lágrimas conseguir que deje hacer el cambio que Vigo necesita.

Por cierto, todo esto lo sabe la fiscalía de Vigo. Sí, desde hace más de 6 meses y…, pregunten allí.