Acoso y derribo 2

Después de más 2 años sin haber podido demostrar ni cerrar el primer expediente disciplinario que me abrió la agrupación municipal viguesa del PSOE, vulnerando todos mis derechos como ciudadano y afilitado militante del PSOE y para el cual he presentado recientemente mis alegaciones, he recibido estos últimos días a través de un burofax el acuerdo de inicio de un nuevo expediente sancionador contra mi persona, acuerdo adoptado por la comisión ejecutiva municipal sin que conste en ningún acta ni se sepan los participantes en el mismo.

Además de volver a caer en los mismos errores que cometieron con el primer expediente y añadir algunos nuevos, con este nuevo expediente suben un escalón el nivel y cometen una contradicción mayúscula: el nuevo expediente contradice el código ético recientemente aprobado por la mismísima conferencia nacional del PSOE que se celebró este mismo fin de semana en Madrid. Pueden consultar aquí el documento por el que presento recurso de reposición sobre este acuerdo.

Por otro lado, esta vez se me acusa de haber denunciado públicamente irregularidades en los contratos y contratas del Concello de Vigo. A distinción de otros, en las próximas 72 horas propondré pruebas irrefutables que me darán la razón.

Quiero aprovechar además para mandar un cordial saludo a la agrupación municipal viguesa del PSOE, por el nuevo expediente veo que son grandes y asiduos seguidores de esta web, aunque no les guste.

2 thoughts on “Acoso y derribo

  1. Responder Antón nov 12,2013 17:13

    Y digo yo, ingenuamente… si las pruebas de las graves acusaciones que haces públicas hoy son, como tu las calificas, irrefutables… ¿lo lógico no sería presentar la denuncia primero en el juzgado y después en los medios de comunicación?. Al margen de eso, que considero el orden lógico, ¿ya está presentada la denuncia en el juzgado, aunque sea después de presentarla ante los medios?. Por muy mal que me parezcan las actitudes de Caballero (y me parecen peor que mal), creo que resulta importante,precisamente, marcar diferencias y no actuar como él, es decir, es el que acusa quien debe demostrar la acusación, y no el acusado quien debe probar su inocencia. Creo.

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